viernes, julio 28, 2006

En Julio


...Habia demasiada oscuridad en el cielo,
demasiados recuerdos de sábanas mojadas,
de gente que se fue antes que yo llegara...


...Y vi esa epidermis de lunares diversos,
una geografía nueva para explorar
y alli mismo tejí constelaciones diversas
y alliu mismo aprendí a soñar....

....Y yo me enterré en su piel por un día,
como un aguijón gigante que pretendia
esta vez, no hacer doler...

...Un aguijón de una mariposa
que habia vivido dias largos como un simple
gusano
y ahora de nuevo viva, pretendia echar a volar...

...Pero el tiempo fue tan corto para ambos
mas el vuelo larguísimo,
casi, casi, para no olvidar...

miércoles, julio 26, 2006

Mas allá de mí

Ya me siento mas tranquila, ya envié el currículo vitae por correo electrónico. De repente y comienzo a trabajar con las monjitas. Me siento mejor, con un poco de miedo, pero mejor.

- Pagan muy poco, doctora, apenas si le alcanzará para los pasajes- me dice la otra médico encargada.

A mi no me preocupa, aun no tengo familia que mantener, ni muchos gastos. Es decir, no tengo mucho, pero ellos en cambio no tienen nada.


Me interesa volver a trabajar con la gente, no por recordar los conocimientos, por ese placer de saber que recetar exactamente y saber que puedes reducir el daño de la enfermedad en la gente.

De sentir esa satisfacción que todo el conocimiento atiborrado en mi cabeza pueda dar frutos. Por esa sensación de ponerse el guardapolvo blanco y asumir el personaje del médico que está para salvar vidas, para reducir el daño. Para aplicar ese poder que da el conocimiento, sobre los que no lo tienen.

No. Yo no voy por eso.

Es solo que extraño el contacto con la gente. Es solo que quiero dejar de pensar en mí, porque a mi no me sucede gran cosa. No voy a morir por eso. Mis males, mis tristezas, son suntuarias, potencialmente solucionables. Los de ellos no.

Primero solucionemos los males del cuerpo y con una caricia los males de adentro.

Mis males no son gran cosa. Mejor los olvido. Los de ellos no. Es momento de mirar hacia fuera, dejar de investigarme por dentro. Momento de ayudar a otros, a los que están allá afuera.

Me da miedo ir a ese pueblo joven que no se bien ni donde queda. Lo admito, me da miedo ir hasta allí, pero creo que valdrá la pena. Siempre vale la pena olvidarse de uno mismo y empezar a hacer cosas por el resto.

- ¿a que te dedicas ahora?- me pregunta mi compañera de maestría.
- A escribir- respondo y de pronto, me siento tan frívola.

No ayudo a nadie cuando escribo, apenas si me libero un poco de mis pesares. Apenas si me entretengo un poco cuando leo a otros. Esa belleza, esos textos que me hacen flotar en cielos color vainilla, parecen tan frívolos entonces. Simplemente desaparecen. No debería decirlo. No debería decir que me dediqué a escribir por saciar una necesidad que me venía desde siempre y que me hace bien soltar lo que pienso en un papel en blanco. Que ese es mi juguete preferido. No debería decir que a veces solo quisiera sentarme a escribir.

No. No estoy aquí para eso.

Estoy aquí para hacer lo que sea posible por ayudar a la gente que si lo necesita y si sobra un poco de tiempo, pensar un poco en mí.

Eso solo si me sobra el tiempo.


¿Me ayudas a ver mas allá de mí ? ¿A condolerte un poco con los demás?

¿A dejar de lado la poesía?

¿Me ayudarías a ayudar?

martes, julio 25, 2006

Carta Martes

Y mientras sonreía,

me vino a la mente el olor a membrillo,

la ropa suave, el sabor del verano.

Quise irme de aquí, estar en otra parte, dormirme

pero esa ya no es una prioridad

mi vida se ha tornado un sueño y pataleo por despertar

la vida me sabe al amor que recuerdo, a todos esos amores

He de enjuagarme la boca, olvidarlo todo

poner sal a las heridas, colocarme unos zapatos viejos

salir sin preocuparme de lo que dirán los vecinos,

de lo que esperan de mi.

Me he cansado de ver la vida desde arriba, como si fuera una especie de sonda espacial,

viendome desde fuera, la mayor parte temiendo que pudiera pensar el resto,

alimentando la autocompasión, las excusas, el miedo.

Estiempo de volver a mi cuerpo, de ver la vida desde mis ojos,

de dejar de verme a mi misma siempre,

es hora de empezar a mirar al resto.

Y si eso tambien me jode...

Aun me quedan las mariposas.

Y nací

De nuevo está soleado, en las calles el calor no deja caminar.

Extraño el verano, hoy estuve eligiendo las fotos y veo que en las que mas sonrío son aquellas que me muestran en el agua. Apenas saco la cabeza fuera de las piscinas, las lagunas, las cataratas en donde me zambullo.

Por eso me deprimo en el frío. Tengo que andar con tanta ropa, siempre abrigada, cubierta, huraña. Extraño los climas de calor, el mar, el agua.

Extraño estar sin ropa. Creo que extraño la cercanía a mi placenta, dormir eternamente en el líquido amniótico, soñando dentro del útero de mi madre.

Extraño estar a salvo, que los ruidos lleguen a mi a través de ondas acuáticas. Que el color de la vida sea rosa y de vasos sanguíneos.

A mi tambien tuvieron que hacerme nacer. Dos semanas después de la fecha de parto probable, los médicos entraron con todo. Me despertaron, me sacaron, me echaron a la realidad.

"Es Carne para los leones"- dijo el médico cuando me entregó a mi padre.

Era una nena rolliza, que no lactó, ni quiso hacerlo.

Era un bebé apenas y ese día empezó el resto de la historia.

lunes, julio 24, 2006

De vuelta a casa

La verdad...estaba sintiéndome mal...igual a cuando te mudas de casa y ves los muros vacíos, no tienes línea telefónica, a las justas y te visita algun vecinmo del edificio y solo para llamarte la atención por el ruido...extrañaba a mi mariposa, no me sentía a gusto con los cambios.
Estaba con la mueca de disgusto y el mohin de niña engreída.
Extrañaba a mis amigos.
Extrañaba a Cienfuegos, que dice que está muerto.
No sé, estaba hecha una boba.
Hasta que volvió mi mariposa a casa.
Gracias Avendaño!

Carta Lunes

Y los días son igual que siempre. No, tal vez sean mejores. Ya no escribo tanto, no es una decisión, no es que no haya de que escribir, es solo que el tiempo se me está yendo en vivirlo y eso es mejor, no?

Porque al fin y al cabo he escrito tanto sobre los sabores de helado y sobre los rostros de la gente, que me he olvidado de ellos. Que ya no se distinguir la realidad del sueño y tampoco me afecta el no poder hacerlo. Es bueno, pero no lo es todo.

Ayer fue un día cálido, parecía un día de verano. No se porque me ofrecí a hacer las compras yo y de pronto me di cuenta que ya no era más invierno, sino un luminoso verano, con las veredas relucientes y olor a helado por las calles. Si, olor a helado. Porque pasé frente a la pastelería y podía sentir ese olor a lúcuma y a fresa cerca de la nariz, ese olor a confitería, ese olor a felicidad y sonreí por dentro.

Siempre sonrío por dentro. Bajo mi piel hay una eterna niña disfrutando del olor de las frutas y de los colores del verano. Ya se que no lo es, pero ayer parecía tanto, que me quité la ropa gruesa y salí a comprar con ropa ligera y la gente parecía feliz. Que extraña sensación, basta que alguien sonría por dentro para ver a la gente feliz.

Te debería contar como me está yendo, pero esto es lo mas cercano que puedo hacer. Contarte como me siento, mis ideas fugaces, los pequeños momentos, esos son los que me logran una sonrisa y probablemente te parezca boba al decir estas cosas, pero es lo que quisiera contarte, no lo otro.

No, sobre la maestría, sobre mis nuevos compañeros, sobre el auto que se compró el vecino o sobre los cuadros que quisiera comprar para la casa. Todo eso, se agota en mi memoria y se vuelve un recuerdo pequeño. Ínfimo, casi desaparece en la memoria.

No te voy a contar que he dejado de dormir bien, que me siento con miedo por lo que suceda en los próximos meses, que a veces siento que desaparece el piso. Que me quisiera quedar aquí, o volver a la casa de mis padres, que quisiera meterme en una habitación y no volver a salir nunca más. Que por momentos extraño un clóset donde ocultarme para olvidarlo todo, porque a veces simplemente me da miedo la vida. Tu sabes como me da miedo vivir a veces, a ti te lo confieso, no al resto. A esa gente que me da consejos, a la que piensa que escribo para ellos, tu sabes como soy. Escribo para mi y para ti de vez en cuando y para los amigos cuando estoy de buenas. En fin que yo a veces solo escribo, pero hace tiempo ya no. Porque hace algún tiempo, la vida se me va en vivirla y eso es mejor, no?

Claro, siempre es mejor vivir intensamente aunque lo que se escriba a veces suene solo a mediocridad.
Pd: Estoy Oyendo "Que te vaya Bonito" en la voz de Carmina Cannavino

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...