sábado, diciembre 10, 2016

Insomnio.

Que se hace la madrugada en que te ibas a casar y te ataca un insomnio que no te permite conjugar ningun pensamiento? Yo no lo se, pero cada vez que he tenido dudas sobre algo lo he cogido...ooops, no malas palabras en este blog, verdad? Lo he tomado, siempre tomado el riesgo.

Me hago llamar Laura y desde hace 10 anos tengo este blog de inicio cinico y desordenado, que luego fue variando a hacerse cursi y deprimente- pienso yo. Fue cerrado tantas veces que ya ni recuerdo cual era el timeline original. Lo que si recuerdo son estas noches de insomnio en casa, la necesidad de tamborilear mis dedos en el teclado, la necesidad de ordenarlo todo mediante palabras y darle un poco de calma a lo que de hoy en adelante llamaremos pasión - y a la que otros entrañables llamaran LOCURA.

Como decía, hoy era el día de mi boda...Y si hubiéramos seguido en contacto tal vez también habrían recibido una virtual invitación, pero eso no ocurrirá. Me ha tomado 6 meses asumir que no pasara y que todos tenian razón: Es mejor así. Como se hace para cerrar una herida, solo con esa frase insípida: "Es mejor así?"
Lo que ha ocurrido en mi vida en cambio es otro de esos viajes cierra-círculos que me gustan tanto. Gente nueva, sabores nuevos, una persona renovada que devuelve el pasaporte para que se lo timbren en senal de conformidad...Senorita, pase, esta curada de ese mal de amores, puede volver a su país original y retomar el rumbo como mejor le venga en gana, aquí a nadie le importara lo suficiente.

En lugar de un psicologo, nos hemos entregado -la tal Laura y yo- a incontables días de reuniones con amigos, de traguitos de todos los colores, de música en vivo, de cigarrillos sabor a mora...Laura y yo hemos dejado el cafe porque nos mantenia demasiado activadas, pero aun asi, heme aquí con el insomnio de siempre, volandome de un tajo toda la buena ortografía para escribir tal como se me viene a la mente todo.

Soy medico, lo sabia no? Llevo una vida dividida entre mi racionalidad, mi sensibilidad y mis malditas pasiones ( quedamos en que así le diríamos ) Esa continua división que tenia como objetivo moderarme, ordenarme y ser perfectamente rentable en cada aspecto por separado, se ha venido abajo  con los anos. Ya no puedo separar mi perfil profesional, de la loca melomana, ni de la fanática de las fotografías, menos de las cosas que dibujo y desdibujo, le he puesto empenho a ser medico, una maestría, diplomados aquí y en el extranjero, mas estudios, mas libros. Tápate esa cabeza, tápate esas ideas, tápate el cuerpo...Bahhh, uno es quien es y según la persona que me toque conocer, empiezo a mostrarme primero por el lado que mas le acomode...Luego viene el zafarrancho, la complejidad. La nerd a la que le gusta bailar hasta destrozar los zapatos...Pero como, no que eras una intelectual de remate? La cinica que solo quiere relaciones cortas y luego abraza, besa, se apasiona ...pero como! No eras tu la de las relaciones sin complicaciones? La golosa de la comida que se esfuerza cada anho por alguna bikini mas corto. Todas las contradicciones entre la consumista y la socialista. La sensibilidad, la brusquedad, las ganas de quedarse y las ganas de salir corriendo. No es una confesión, ya no es un secreto para nadie.

Esta noche Laura se casara con ella misma...La que escribe, con la que cura/o mata, la que publica fotos de lenguas y dientes. La que no quiere hablar y habla. Vamos a fusionarnos todas y que se vayan a la mierda los buenos modales.



martes, septiembre 09, 2014

Frontera

Uno pertenece a donde es querido.
A veces ese territorio es una persona,
a veces varias

La patria no es siempre un suelo,
es lo que se siente bajo el cielo

inmenso cielo
sangrante cielo

La frontera entre lo ajeno y lo propio
no es ningun cuerpo definido,
no termina ni comienza

no hay un Donde?
doloroso Donde

la patria pertenece
a donde marca el corazon

Volver

Quiero volver a usar lentes y volver a escribir.
Lo pensé ayer mientras me probaba unos anteojos en el espejo. Cuanto de mi había desaparecido en el camino. Un camino que seguía dando vuelta en espirales algunas veces turbulentas y otras cansinas.

Volver a sentir sin preocuparme en el tiempo que dure ese sentimiento, o que ese sentimiento pueda quitarles tiempo a otras personas. No pensar a cada minuto de mi vida que hay un reloj con horas marcadas para mí de lo que debo hacer o a donde debo ir. Porque en esa continua rebeldía a mi propio tiempo, en ese esfuerzo por no hacer lo que me está impuesto, ha habido un desgaste entre lo que crecía libre y lo que crece ahora a la sombra, con miedo de mostrarse.
He tenido ganas de escribir no para mí como lo hago usualmente, sino para el resto. Para mantener esa comunicación fluida que antes me hacía sentir “sentida” y era más real que aquello que tocaba. Porque es cierto, en la vida que elegí hubo también una dicotomía entre lo abstracto de mi mundo interno y todo rastro material que tocaba. A veces pienso que esa vida y esos cuerpos que pueden tocar mis dedos es la mentira, que lo único real es aquello intangible, que vive en mí y a partir de mi va hacia otras personas y regresa en formas no planeadas. Mis deseos, mis ambiciones, mis mundos fantásticos. Nada que no sea yo me pertenece, todo lo externo plantea una duda que es difícil de responder.
Abrace mi carrera buscando respuestas físicas a problemas que no Vivian en la física. Pensé que entendiendo la estructura de cada célula, o el relacionar de cada partícula, podía tener indicios de cómo es que la vida se acaba, o el por qué se acaba. Por que existimos? Quizá me debí embarcar en mis días adolescentes en un viaje filosófico más que microbiológico, pero aquí estoy intentándolo. Obteniendo respuestas que generan a su vez mas preguntas.
Como dije, nada de lo material que he tocado y he obtenido han sido una solución de valor a las preguntas que he tenido.   Nada me ha devuelto la calma de inventar una historia, trazarla, terminarla. Las vidas humanas son más complejas, el amor y el dolor humano es más complejo de lo que me habrían podido ensenar mil microscopios, mil muestras de tejido.
Nada de lo que he tocado ha permanecido conmigo. Excepto las palabras, los gestos, las acciones de la gente.
Cuántas vidas he despedido, cuantas gentes he dejado marchar para evitarles más dolor, cuantos ojos he cerrado!
Nada de eso importa, es materia y sin embargo…Cuantas veces he pronunciado discursos y frases que otros han acogido con agradecimiento o rabia. A cuanta gente he debido consolar sin conocerlos, apartando de mi todo sentimiento en contra. A cuanta gente he debido abrazar.
No siempre amo a la gente y le deseo el bien. Después de ver todas las cosas que veo, mi concepto del ser humano en general es de un ser ruin que no puede apartar su propia ruindad de sí. Un estado que desconoce, que se niega a diario pero que finalmente lo sobrepasa, tal vez con buenas intenciones, tal vez sin el propósito de hacer daño como objetivo inicial, pero que lo termina haciendo.
No podemos superar lo finito de nuestra materia, ni lo infinito de nuestra ruindad. El amor en ese camino es un efecto colateral, que debería equilibrarlo todo, pero no lo consigue. Es tan pobre nuestra capacidad de amar sin hacer daño.
El amor físico sigue siendo el más valorado, el permanecer juntos físicamente. Tu cuerpo y mi cuerpo, cuanto amas del mío, cuanto das del tuyo. El tiempo va pasando y el deseo por otros cuerpos, por otras sensaciones que otorguen más intensidad hace perder el sentimiento inicial. De que nos sirve la materia entonces? Ese cuerpo que adorábamos y desaparecerá para siempre?
Somos átomos desordenados, lo sé. Me clasifican y recomponen los sentimientos puestos en ellos.
No soy materia, soy más que eso.
Lo inexistente.
La voz que no termina.

Quizá por eso es que vuelvo a escribir, para volver a ver todo con ojos que vayan más allá.
Para no perder la esperanza.

jueves, abril 17, 2014

Gajos de Jueves Santo

Es jueves santo, y me ha despertado como un machetazo
el dolor el dolor en la sien
Que me ataca siempre,
Habrá un día sin dolor para mi?
Un día que despierte y no tenga que contarte que he sufrido?
En todas mis cartas y postales,
 muestro lengua y dientes presurosa,
Que tan feliz crees que soy?
Hacia donde crees que voy?
No hay una semana por mas sagrada que parezca
Que no tema a este dolor amanecer conmigo.
No hay noche por mas serena que parezca
Que no presienta que volverá conmigo,
Este dolor, que se ha vuelto mi única certeza,
Es el que me hace volver a pensar demasiado,
A escribir demasiado,
Pues siento que mi mundo se esta acabando.
Desesperada busco darte un testimonio de lo que soy,
De lo que entiendo que soy,
De mi búsqueda por lo que quiero ser.
No se si esto sea suficiente,
A veces calma el dolor. Otras no se.
Es jueves santo, afuera los días se ponen frios,
En otra parte del mundo ya es primavera,
Me imagino a mis amigos caminando entre flores de cerezo,
Aquí pronto solo habrá ramas secas que pisar,
Naturaleza muerta.
No hay duda, que la muerte es relativa.
El día que desaparezca triste de este cielo gris,

Quizá despierte sonriendo en otro cielo mas calido.

sábado, abril 12, 2014

Lunes de Abril

Hay un ambiente cerrado donde solo mi felicidad cabe,

Sentada a la mesa sola, contemplando textos que no logro entender,

Bebo el café recién colado, el jugo de frutas varias y mastico sin darme cuenta

El pan untado con mantequilla.

Voy haciendo estos pequeños actos de satisfacción cotidiana como si fueran nada,

La luz de la lámpara se derrama en torno mío,

La mesa de cristal ovalado, mi tasa y el computador abierto,

Ahora somos uno solo.

Hay aroma de café, hay aroma de vainilla artificial en toda la habitación

Cálida ahora, impermeable al frio,

Tu frio.

Yo en pijama aun, leo, escribo, respondo, mastico,

Soy un ente solo, que arranca mordiscos a futuros recuerdos,

Sin darme apenas cuenta y te leo esos trozos,

 Los describo,

Los digiero para ti.



Mi universo es este, del tamaño de un abrazo,

hasta donde alcancen mis piernas,

Mis dedos en el teclado, mi aliento o mis brazos.

Universo pequeño, eterno, mágico, de mañana de lunes,

En donde me parapeto de sueños  que nadie entiende,

Ni tú.

Mientras afuera la mañana brumosa,

Araña mi ventana sin lograr entrar con su frio de cuchillazo,

Me espera ansiosa a que salga y la enfrente,

Con todas sus banderas ondeando humedad invernal,

Ahí está la vida retándome a que salga,

A que me distraiga de ti,

Y mientras yo,

 Mastico tu último poema sin entenderlo del todo,

Junto a café recién colado,

Flores nuevas y canciones viejas.



....Para Nacho, mi fiel sonhador ;)



miércoles, febrero 12, 2014

Va llegando el momento de hablar a solas otra vez. La ciudad es complice, un par de cigarros encendidos, la casa a oscuras, la musica en los oidos, la ciudad con luces aun encendidas en una madrugada que no llega, cada edificio es un cirio gigante en el umbral de mi propia muerte. Una agonia intensa en donde ninguna lagrima cae, por exceso de pudor.

El cielo es azul ahora, ninguna noche fue mas hermosa que esta, la noche de las partidas, de las despedidas sin palabras, de las enormes cartas. Nubes blancas, alargadas fumarolas para una noche que no parece tal, solo un pedazo de oceano en donde navegan los aviones que parten hacia ningun lado.


Sombras envuelven,
esta lenta melancolia,
imposibilidad de llorar,
de irse, 
de quedarse bien.

Hoy es la noche para que hablemos a solas, pero ya no hay mas frases dulces que compartir, 
tu juventud ha muerto, tu ilusion tambien. 
La mia en cambio, aunque parece incolume, esta muriendo al verte partir.

Es una noche en blanco. No hay nada que decir, papeles sin palabras escritas, cigarrillos sin encender, ropa tirada. La noche es blanca, polvo de estrellas, rastros de sal.

Va llegando el momento, pero no se ya para que

jueves, octubre 24, 2013

Una carta

Después de mucho tiempo cariño, he podido terminar de leer un libro entero. Quizá lo dudes, pero los anteriores me ha costado mucho trabajo llevarlos a término, como si no fueran emocionantes, como si no me importaran realmente, como si fuera un trabajo que debía de hacer. Pensé, como seguramente lo piensas tu en este momento, que se trataba de una etapa, que después de todo, a todos nos pasa. Como cuando después de un intenso romance y una dramática ruptura, te quedas a solas un tiempo sin ganas de probar nada de nadie. Inapetente de toda emoción intensa que pueda detener el proceso de auto reconstrucción.
Mi etapa se ha extendido quizá demasiado. O eso me ha parecido.
Este último tiempo sin vernos leía novelas cortas, alguno que otro poema, las editoriales de las revistas que me interesaban, pero más nada,  me seguía sintiendo igual, indefensa, inútil para terminar un texto, sencillamente incapacitada para escribir por lo menos una carta.
Poner puntos y comas, pensar como seguiría un pensamiento de otro, si lograría concatenarlos todos como piezas necesarias de un todo. ¿Es ese peso que tienen las palabras, sabes? Ese peso del que te hablaba, como si cada palabra tuviera su propia textura al salir de la boca y esas texturas llenaran desiertos, levantaran muros, construyeran ciudades. ¿Qué ideas esconden entonces las palabras? ¿Alguna palabra muestra realmente una idea?
Por fin alguien lo entiende, por fin un personaje vive inmerso en el peso de las palabras y sus significados y puedo identificarme con él, con esa búsqueda de significados. Del verdadero significado de estar vivo.
He terminado y como siempre me embarga esa sensibilidad oleosa, esa especie de fragilidad infantil de sentirte descubierto por otro y de querer ser descubierto por otro. En momentos como este, yo solía salir y dar un largo paseo hasta que volviera a sintonizar conmigo misma. Como si una enorme fiebre me embargara y necesitara urgentemente de una brisa que me devuelva a mi estado original. Nunca supe si ese estado era bueno o malo, lo único que sabía es que la “fiebre” debía acabar, no podías estar en ese estado ansioso de búsqueda de respuestas permanentemente, sin perder la razón. Después de leer un libro que me gustara yo me solía sentir poseída por la historia contada, por sus voces, por los paisajes y aromas descritos, por esos pensamientos íntimos en cada uno de los personajes. Cada personaje saliendo de la misma persona, delineado y construido a su antojo. Como si el escritor hubiera querido matar a todos sus demonios contándonos una historia.
Ese largo paseo debía ser en silencio, pero a veces la ciudad aturdía y también las personas. Las interrupciones de las personas, sus llamadas, sus preguntas que parecían vanas todas, ante lo que yo estaba viviendo en ese momento. Su ruido incesante alrededor.
Hace poco fui al teatro sola, nunca lo había hecho. Me senté en la primera fila y me sentí igual de poseída que al terminar un buen libro, había tanta energía en ellos, demasiadas sensaciones, demasiada información para mi sensibilidad, desacostumbrada a estar desarmada o tras la coraza del que debe dar la cara ante la adversidad. Ese continuo disfraz que cargo en el trabajo, mi epidermis contra el mundo.
Salí embriagada de sensaciones diversas, tuve que caminar varias cuadras en la aún fría noche limeña, hasta decidirme a coger un taxi, pues las botas me mataban.
Sé que lo que te acabo de contar parece carente de todo interés, pero todo tiene una razón y no es el comunicador el que da las respuestas. Cada quien tiene una pregunta intima para responderse…quizá el resto de la vida.
Yo te cuento que he terminado un libro, que he ido al teatro, que camino sola, que uso botas incómodas. Nada de eso es importante, al final de la noche cuando tu y yo nos quedamos solos, ausentes de comprensión en un mundo lleno de extraños, separados por tiempos y distancias y excusas miles, es al final de la noche en ese silencio intimo en que podemos tener el valor de gritarnos a la cara esas preguntas que ninguno de nosotros quiere formularse durante el día por temor a no hallar jamás una respuesta satisfactoria, o por el miedo a iniciar una búsqueda que no terminara nunca.
Saberlo me reconforta, pues tu duda también es mi duda.


miércoles, mayo 15, 2013

Mujer de besos breves

Mujer de pechos breves
Que desapareces con el día,
Labios que se parten
Con el agua de mar
¿A dónde ves mujer que no puedan buscarte?
¿A dónde vas que yo no te pueda hallar?

Mujer que ocultas entre los muslos universos,
Destellos de una oscuridad que es próxima
Como la verdad que temes mostrar,
Te encoges,
Te desplazas,
Te niegas a ti misma,
Placeres que otros días te hicieron despertar.

Mujer de besos breves y mejillas rosas,
Tus pasos huidizos van por el salón,
Envuelta en sábanas prestadas,
Vas limpiando unas caricias ásperas,
Carentes ya de todo amor

Mujer de pechos breves,
Largo el camino hacia el perdón.