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Mostrando las entradas de junio, 2008

Sobre las agujas del tiempo

Quería contarte un cuento, pero no tengo historias más que la mía. Por ahora solo te contaré cosas de mí, dado que mi mente aun está convaleciente de tanto trabajo y realidad fea. A veces quisiera renunciar, sabes? Pero no sería lo adecuado...o la mejor decisión. Mas que renunciar, sería más interesante decir: Mira esa mujer, era médico, lo tenía casi todo, logró todo lo que su profesión requería de ella y un día renunció y se volvió artista en las calles, ahora es clown en las esquinas o hippie en algún barrio bohemio...vaya cojones! Se ve feliz.
Lo que no sería lo mismo a decir: Miren esa chica, no pudo con la presión de la escuela de posgrado y tuvo que renunciar, ahora es una pastrula en alguna calle sin nombre... Es gracioso que para poder
dejar definitivamente algo, primero debas llegar al final de ese algo. Sino
simplemente es renunciar por miedo.
A mi me dan miedo muchas cosas, pero no suelo admitirlo...el otro día por ejemplo no pude dormir sola después de ver una de esa truculen…

Mientras camino

Mis lunares son equidistantes, lo observé hace mucho, las veces cuando estaba a solas en la tina o algo meditabunda jugaba a hacer líneas imaginarias entre ellos...pequeñas manchitas creciendo tímidas en una piel que antes no los tenía. Me pregunto si la gente que lleva pecas en el cuerpo jugará a contárselas, a hacer constelaciones con ellas, a imaginar océanos cambiando de tonalidad entre los vainillas y chocolates, tal vez empiezo a entender el romanticismo tras los hombres que se enamoran de mujeres pecosas...tal vez.

Hoy salí a caminar como antes, no volví a casa no había porque regresar, mi viejo amigo el televisor tiró la toalla y no enciende hace 2 semanas, como faltan solo días para estar de vacaciones no me preocupo en hacerlo arreglar, ni en comprarme otro...ya se verá cuando vuelva...ya se verá pues.
He esperado con ansia un tiempo para mi, para poder caminar, oler el mar, extender mi vista mas alla de los muros de esta ciudad, extender mi vista simplemente...me va volviendo…

Día Quince

Estaba escribiendo un cuento en mi cabeza, cuando alguien me interrumpió. A veces la vida interrumpe las ideas y no puedes volver a atraparlas, esta vez era porque alguien estaba pidiendo un médico. Aqui hay tantos médicos- me dije- Porque tendría que ser para mi, seguí recostada en el mueble negro, tratando de volver a coger el hilo del cuento, ubicarme en el paisaje, sentir los olores, la textura del paisaje mientras entro en él y me hago proptagonista de la historia, pero nada, ya no puedo como quinientas veces durante este año, hay alguien que ha interrumpido.

-¿Qué pasa señora?- pregunto, asomándome a la cama revuelta de la persona que grita con tan insitencia. Es que no me han cerrado el suero, me dice y ya se acabó. Yo la miro con resignación y le cierro el suero. Es trabajo de la enfermera, quisera regañar, pero es inútil. Aquí la gente piensa que le entra aire a las venas si el suero se acaba y que va a morir por embolia o algún invento de catástrofe médica. Al iniciar mi trab…