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Mostrando las entradas de noviembre 29, 2009

Micro cuentos

La luz se filtró por la persiana entre abierta. El cuerpo inerte del profesor Higginson descansaba sobre varios papeles amarillos. La sangre se había coagulado junto a su cráneo abierto como un melón.

Cur- cu- bi- tá- cea, silabearía él de haber oído la extraña analogía que hacían los policías de su reciente muerte.

"No es un melón, Sr. Pinsky, de lo que Ud. habla es de una fruta cur- cu- bi- tá- cea".

En ese momento su lengua se aplastaría contra sus dientes amarillos llenos de antiguo tabaco y corregiría una vez más algo de lo que Lonard Pinsky pensaba.

Había sido su alumno en los primeros años de universidad, cuando aun algo de él quería dedicarse por completo solo al estudio. Había tomado sus clases porque le dijeron que el viejo Higginson acostumbraba dormirse a mitad de la clase y eso le permitiría escabullirse los fines de semana. Pero mas que eso, lo que mas le había atraído del anciano profesor sería su memoria de elefante y su exquisitez para elegir siempre la palabra …

Diciembre

Hoy me siento mal. No sé por qué. Espero saberlo al terminar de escribir esto.

Debe ser que inicia Diciembre y algo de melancolía se cuela en mi casa sin remedio.

Los días entonces pasan a una cuenta regresiva que oprime el pecho, asfixia y envilece.

Diciembre...

Se rompe el cielo en aguaceros que retrasan un verano que no llega, mientras camino por una ciudad que no es mía ni yo soy de ella.

Diciembre...vamos, no es nada, pero ultimamente cada Diciembre en mi vida inicia lacrimógeno, terrenal y sin ninguna esperanza. Así que por qué hacer una excepción este año? Si se me retrasan los ciclos anovulatorios y resulta que estoy en un día 14 que me hace sentir mal sin causa.

Mierda el ser mujer y ser gobernada por mareas hormonales que hacen que una semana sea solo para pensar en sexo y la siguiente solo para deprimirse por cosas sin causa. Preferiría ser hombre y que no me dolieran las cosas mas fútiles. Que no me deprima sentir que viene Diciembre y que no haya ningun regalo por llegar, solo…