Aquellas huevadas

No es una sorpresa que los años fabriquen corazas en nosotros, pieles duras difíciles de sobrepasar. A diario escucho historias similares. Historias de gente que no se da, o de aquellas que se entregan demasiado. Historias truncas, de esas de las que nadie hace comedias románticas.

Estaba pensando en eso hoy. Traté de leer al respecto y me topé con esas mazamorradas que abundan por aquí, cosas dulces pesadas, difíciles de leer. Yo tengo poco tiempo, demasiada ansiedad y soy irritable en general. Me espanta que la gente no diga lo que quiere cuando lo quiere, que me den vueltas con mil historias para hacerme comprender cosas básicas. Me molesta incluso leerme.

El amor como sentimiento es sobrevalorado. Qué de especial tiene escuchar o guardarse un Te quiero? Acaso en realidad es esa frase non plus ultra que coronará todas nuestras expectativas? Un preámbulo al ansiado Te amo. La antesala de todos los miedos que vendrán después: Si realmente me ama, si lo dijo en serio, si que es loq ue realmente quiere, o en que terminaremos luego.

Bah! Demasiadas preguntas, para respuestas demasiado vagas.

No debería ser un te quiero, algo mas simple? No debería significar sólo algo como hoy te extrañé, me hace bien estar contigo, jamás tan cómoda cuando estamos juntos?

¿Por qué ambos sexos sienten esa palabra como la tranca inmensa que te separa de nivel la relación? Que augura un Nuevo compromiso, lleno de mas responsabilidades que de dichas?

Por qué la gente teme tanto a decir algo que resume lo que sienten?

Es iluso pensar que una frase etiquetará todo el cúmulo de sensaciones que se vienen en camino. Por qué avitarla? Por qué anhelarla?

La palabra es sólo palabra y como tal inservible.


*Mala idea escribir sobre sentimientos con tu roomate observando.
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