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Mostrando las entradas de octubre, 2010

Mientras Crecíamos

¿Qué hace que alguien te responda?
Me refiero, a ¿qué evento logra disparar el engranaje de personas que te hablan y contestan y de pronto hacen visible su existencia para ti como la aparición de los arcoiris al lado de las caídas de agua?

Yo de niña era tímida y con muchos miedos. Me escapé varias veces de mi primera escuela hasta que mis padres decidieron que no era buena idea seguir insitiendo si igual podía aprender a leer en casa. No me gustaba la relación con otras personas, porque no llegaba a entender el mecanismo por el cual eres o no simpática para otro ser y este otro ser te considera o no su amigo. Yo no tenía amigos.
Yo sólo tenía 5 años y muchas dudas. Muchísimas dudas.

Pasó el tiempo y mi infancia transcurrió similar a la de cualquiera, tal vez por momentos algo mas divertida. Mis amigas eran íntimas, pequeñas cómplices de travesuras arriesgadas más que amigas cualquiera y entonces entendí, que para caminar por la vida necesitas gente con quien compartir no sólo aventur…
¿Qué es mejor leer o escribir?

Mientras no sea con faltas ortográficas...-parece responderme el subconciente.

Me hago esta eterna pregunta, mientras afuera el cielo limeño se va cayendo de a poquitos en grumos grises de olvido. No parece primavera. En Lima jamás parece primavera y ya debería haberme acostumbrado.

Hoy escribo porque estoy triste y porque no le quiero endilgar a ninguno de mis amigos la causa de mi tristeza- o porque ninguno de ellos quiere acompañarme en ella. Supongo que debo atribuírselo a mis hormonas y dejar de buscar razones para todas las cosas. No hay lógica en el azar y sin embargo suele haber una continuidad cíclica que asusta y por momentos esperanza.

Tengo miedo, quería contártelo y que al contarlo este miedo desapareciera, porque el miedo es como el frío en Lima, una sensacíón peremne de la que a diario casi te olvidas y sin embargo te va humedeciendo por dentro, corroe cada uno de tus goznes y en el momento menos pensado te derrumba.
Tu mundo estructurado…

VIernes...Viernes....Viernes...

Es viernes, no hay ningún motivo evidente por el que vuelva a escribir en el blog, así que daré pasos lentos, tragos pausados, no como quien saborea un buen vino, sino como el que tiene miedo de extraviarse rapidamente en desvaríos de la memoria y la ilusión.

Es viernes, tal vez debería empezar por allí. Los viernes siento una extraña cercanía con esos mundos inhóspitos que hubiera querido recorrer contigo. Y ese contigo no va etiquetado de un nombre, de un ADN, de un acento en particular. Son sólo reminiscencias, ilusiones, mírame, acabod e soltar un millar de papeles al viento, pequeñas hojas de colores, que deambularan por la calle sin hallar destino, nombres sueltos que nadie barrerá.

Te preguntas porque los viernes se me da por estar mas intimista de lo usual; tal vez porque me sienta algo más relajada, con algo más de ánimo para salir de casa; de mi ostracismo usual,  limitado a pequeñas frases con compañeros ya conocidos, con personas de charlas ya conocidas. Esa esfera en dond…

Viernes Descafeínado

No es el mejor día para escribir ¿qué día lo es? Acabo de despertar, me muero de hambre, tengo una ansiedad brutal.
No pues, tal vez no puede haber mejor día.
Porque últimamente llevo cientos de párrafos a medio completar de historias en tercera persona. Porque ya no puedo tercerizar mis sentimientos y de un tiempo a esta parte esto se convirtión en un diario horrible y monumental de la rutina de una mujer de 30.
Oh! la edad! No hablemos mas de eso. Habría tantas cosas de las que hablar hoy. La causa de mi ansiedad, el clima soleado del primer día primaveral que mi piel ha sentido. Las mariposas que no vuelan en mi estómago, lo estancado de mi vida amorosa.
No, pero hay tanto en el mundo de lo que hablar y yo aquí, individualizándolo todo, como si el mundo girara alrededor mío y por mí y para mí. Porque si una no se ponde de protagonista en su propia novelita rosa ¿quién si no?
Tengo frío. En esta casa hace siempre frío. Te he contado, creo, sobre las corrientes de aire que mueven la…