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Mostrando las entradas de abril 27, 2008

Dia Nueve

Aun no ha terminado mi día, lo sé. Pero dudo muchoq ue vuelva a salir, aunque no me he colocado aun el pijama usual. Se que no saldré. Solo quisiera quedarme aqui un rato y conversar con alguien. El alcohol me deja demasiado lúcida.

Hoy tomé un par de tragos después de un almuerzo de confraternidad, me agrada que no me afecte como antes. Que la cerveza no pase de ser un licor alegrón para departir con los amigos, incluso con los que no lo son.

Me siento triste. Dispongo de demasiado tiempo, estoy muy lúcida, carezco de sueño y no tengo con quien hablar. En los últimos meses he cogido la costumbre de masturbarme cuando no puedo dormir, eso hace que luego de la tensión y contracción de todos mis músculos, caiga en un estado de laxitud placentera que me deja directo en los brazos de Morfeo. Pero hoy no, no tengo la mas mínima idea lujuriosa en mi mente para conseguri algun orgasmo que sea preámbulo para un buen sueño.

Sabesque quisera hacer? Ir al starbucks mas cercano y pedir un cafe helad…

Dia Ocho

24 horas de migraña, 2 inyecciones en menos de 8 horas. Reacción adversa: Distonia. Segunda reacción: Náuseas y vómitos, luego de correr al baño delante de todas mis pacientes para vomitar, termino llorando encerrada junto al water del hospital.


Pasada la migraña, siento que el mundo resurege de nuevo, inclusoi siento ternura y hasta ganas de escuchar que tiene para decirme la gente, tengo tantas ganas de ser abrazada, que olvido que prometí no volver a abrazar a mi interno y lo busco por todo el pabelló hasta encontrarlo, le doy un abrazo fuerte, clavo mi boca junto a su cuello, cuanto quisiera que tuviera mi edad, cuanto quisera que fuera alguien para besar.

Dia siete

me cortaron el internet. Debe ser un complot para q deje de escribir huevadas.

Día Six

Lima puede ser un escenario perfecto para la novela negra. Tambien para una que otra pelicula surrealista, con la bruma entre los edificios grises, mudos testigos de la carrera diaria por llegar temprano al trabajo entre las prostitutas adormecidas, los vagos en las esquinas y los botes de basura descompuesta. Lima puede prestarse de escenario a cualquiera de mis episiodios de depresión mas insalubre, pero no es escenario para escenas de amor. Nunca lo será.

En Lima, ciudad capital, el amor se rompe como trozitos de galleta recien horneada, se desmigaja, se deshace. No hay buena química para crear historias de amor en una atmósfera como esta. Mis personajes nunca se llegan a encontrar a si mismos, se quedan en casa ideando el suicidio,o se pierden por laberintos oscuros, camino a la absoluta locura. Mis personajes aquí simplemente se pierden.
Lima logra diluir cualquier intento de amor. Los protagonistas ven el futuro veloz y vertiginoso huyendo en el camino de al lado. Siempre tangenc…