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Día Six

Lima puede ser un escenario perfecto para la novela negra. Tambien para una que otra pelicula surrealista, con la bruma entre los edificios grises, mudos testigos de la carrera diaria por llegar temprano al trabajo entre las prostitutas adormecidas, los vagos en las esquinas y los botes de basura descompuesta. Lima puede prestarse de escenario a cualquiera de mis episiodios de depresión mas insalubre, pero no es escenario para escenas de amor. Nunca lo será.

En Lima, ciudad capital, el amor se rompe como trozitos de galleta recien horneada, se desmigaja, se deshace. No hay buena química para crear historias de amor en una atmósfera como esta. Mis personajes nunca se llegan a encontrar a si mismos, se quedan en casa ideando el suicidio,o se pierden por laberintos oscuros, camino a la absoluta locura. Mis personajes aquí simplemente se pierden.
Lima logra diluir cualquier intento de amor. Los protagonistas ven el futuro veloz y vertiginoso huyendo en el camino de al lado. Siempre tangencialmente, inalcanzable. Lo ven discurrir, correr de prisa, no llegan a montarse en él; el futuro es un tren bala y mis personajes van siempre a pie. Se quedan en las calles malolientes en sus mil vericuetos hasta el siguiente día, que al final resulta siendo el mismo.

Por eso he inventado ciudades y parajes que sólo existen en mis sueños. Ciudades que fluctuan entre algun recuerdo y alguna sensación prestada, allí es mas fácil situarse o dejarse ser...Mi escenario es aquí dentro, un lugar que cosquillea en mis tripas y que nos e donde termina.

Abro mi blusa sin pudor ni recato, rompo los broches de un jalón que me destroza las uñas y entonces salen todos ellos de mi, duendes, hadas, brujas y gnomos. De mi corazón salen a trote toda esa jauría de personajes inconquistables. Abro mi blusa y todos salen de prisa a zambullirse en ese paraje que he creado para ellos. Me rompen los ventrículos en su huida, las cuerdas tendíneas, las costillas...cada músculo se abre en mi, ya no soy materia ni cuerpo definido, mis límites son difusos entre mi pensar y la realidad cercana.

¿Qué es real después de todo?


Halo mi cabello sin apuro, meto mis dedos entre los rizos desodernados y van saliendo uno a uno, los personajes que pueblan mi día a día, tiro el cuero cabelludo como si de un disfraz se tratara... me arranco los ojos, los tiro como esferas celestes a volar en un cielo plateado que no conoce nubes.

No necesito mis ojos, mis pupilas, ni mis retinas...Me abandono a soñar despierta, no necesito nada que sea célula, cuerpo ni materia...Ahora todo mi yo, es un ente que se funde con lo no visto y lo no creado...Me busco y me abandono en esta atmósfera que es y no es...Soy una matriz que palpita, que ve parir de ella, personajes y sueños...historias que no conocen otra luz que la íntima...historias que cabalgan a medias entre mi sentir y mi vivir...¿Qué soy ahora, sino la patria extraña para pájaros de fuego y dragones agonizantes? ¿Acaso no soy el mar, el cielo y el pasto?

¿Acaso no soy yo mi propia tierra?

Aquí dentro no amanece, mi sol son dos planetas rosados, no hay tiempo, segundo, bitácora de viaje...Abro mi pecho y se pinta mi vida interna en beige y technicolor...Abro mi blusa, mi boca mi ser y puedes ver con miedo que no hay materia, ni un lugar para amar. No hay límite...una frontera a donde llegar y clavar banderas o señales de conquista, mi naturaleza es salvaje y esta llena de personajes que no habitan sino en la vía absurda que sujeta mi corazón y mi mente...De gente extraña como yo...de monstruos, de personajes acorralados por un asesino llamado conciencia, personajes con deseos de libertarse de un mal libreto apodado destino...gente que sufre por no poder acomodarse en ningun lugar, si saben que el lugar es aquí dentro...por no poder conformarse si saben que aqui de donde nacen, siempre abra mas y mas de ellos...

Abro mi pecho y no hay mas que sueños refugiados en un pais desconocido...Un territorio que lleva mil nombres...un lugar que es el mío.
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