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Mostrando las entradas de abril, 2008

Dia Nueve

Aun no ha terminado mi día, lo sé. Pero dudo muchoq ue vuelva a salir, aunque no me he colocado aun el pijama usual. Se que no saldré. Solo quisiera quedarme aqui un rato y conversar con alguien. El alcohol me deja demasiado lúcida.

Hoy tomé un par de tragos después de un almuerzo de confraternidad, me agrada que no me afecte como antes. Que la cerveza no pase de ser un licor alegrón para departir con los amigos, incluso con los que no lo son.

Me siento triste. Dispongo de demasiado tiempo, estoy muy lúcida, carezco de sueño y no tengo con quien hablar. En los últimos meses he cogido la costumbre de masturbarme cuando no puedo dormir, eso hace que luego de la tensión y contracción de todos mis músculos, caiga en un estado de laxitud placentera que me deja directo en los brazos de Morfeo. Pero hoy no, no tengo la mas mínima idea lujuriosa en mi mente para conseguri algun orgasmo que sea preámbulo para un buen sueño.

Sabesque quisera hacer? Ir al starbucks mas cercano y pedir un cafe helad…

Dia Ocho

24 horas de migraña, 2 inyecciones en menos de 8 horas. Reacción adversa: Distonia. Segunda reacción: Náuseas y vómitos, luego de correr al baño delante de todas mis pacientes para vomitar, termino llorando encerrada junto al water del hospital.


Pasada la migraña, siento que el mundo resurege de nuevo, inclusoi siento ternura y hasta ganas de escuchar que tiene para decirme la gente, tengo tantas ganas de ser abrazada, que olvido que prometí no volver a abrazar a mi interno y lo busco por todo el pabelló hasta encontrarlo, le doy un abrazo fuerte, clavo mi boca junto a su cuello, cuanto quisiera que tuviera mi edad, cuanto quisera que fuera alguien para besar.

Dia siete

me cortaron el internet. Debe ser un complot para q deje de escribir huevadas.

Día Six

Lima puede ser un escenario perfecto para la novela negra. Tambien para una que otra pelicula surrealista, con la bruma entre los edificios grises, mudos testigos de la carrera diaria por llegar temprano al trabajo entre las prostitutas adormecidas, los vagos en las esquinas y los botes de basura descompuesta. Lima puede prestarse de escenario a cualquiera de mis episiodios de depresión mas insalubre, pero no es escenario para escenas de amor. Nunca lo será.

En Lima, ciudad capital, el amor se rompe como trozitos de galleta recien horneada, se desmigaja, se deshace. No hay buena química para crear historias de amor en una atmósfera como esta. Mis personajes nunca se llegan a encontrar a si mismos, se quedan en casa ideando el suicidio,o se pierden por laberintos oscuros, camino a la absoluta locura. Mis personajes aquí simplemente se pierden.
Lima logra diluir cualquier intento de amor. Los protagonistas ven el futuro veloz y vertiginoso huyendo en el camino de al lado. Siempre tangenc…

Día Cinco

El final de mi sábado la paso oyendo música, en mi cuarto a solas...Hace mucho que no me dedico a mi, siempre hay cosas importantes que hacer o adonde ir. Suelo deprimirme en casa debido a la crianza que nos dio mi padre.
Mis padres eran maestros y tenian las tardes libres, después de almorzar saliamos al menos 2 horas a dar vueltas en el auto a donde sea, a cualquier barrio, en cualquier pista, hacia cualquier lado, generalmente el recorrido era el mismo y terminabamos o en una pasteleria o comprando fruta en el mercado. Era una felicidad sencilla en la que no habia que compartir mucha palabra, mi padre manejaba y mi madre y nosotros estabamos atras pensando en nuestras cosas o comentando algo que hubira pasado durante el día.
Habia tardes que no saliamos a ninguna parte, eso era sinónimo de no tener plata para la gasolina, de que mis padres estaban molestos, de que el dia estaba lluvioso...No salir era sinónimo de que algo andaba mal. Y ahora sin darme cuenta veinte años después el qu…

Dia Cuatro

Se acabó el frapuccino!!!

Mi paseo de hoy habria sido perfecto con la ayuda de mi bebida favorita...sin embargo lo tenia a él para hablar, esa fue la mejor parte. Descubrir que hay un mundo para mujeres consumistas y tener un hombre al lado lo suficientemente metrosexual como para entender esas frívolas necesidades básicas de las mujeres que no tienen otro placer que gastar en si mismas.

Llámame boba, pero solo por hoy habría querido compartir mi cama con él. Solo hoy poder haber seguido charlando de peliculas tontas y de gente en comun. Lo sé, cabe la posibilidad de que tal vez los dos estamos demasiado solos.

A estas alturas de nuestros muertos y heridos ya no cabe espacio para hablar de amor.

Dia Tres

Hoy tal vez fue un día menos malo que los anteriores. Trabajé como burro, me duelen hasta las pestañas, nadie me ayudó en la guardia, pero creo que al final del día lo hice todo y bien. Creo que merezco mi estrellita en la frente por no pedir ayuda y demostrar que puedo sola. No sé, me echare ánimos a falta de público. Soy la estrella principal en mi día a día, creo que subiré mis bonos hoy.

Escucho a The Cure hoy, no se porque, pero me viene bien. Creo que me equivoqué de década. De país. Mi destino estaba equivocado, o tal vez yo no supe verlo claramente y solo estoy en el lugar correcto. Tal vez como pensaba de niña al verme al espejo, solo estoy viviendo algun sueño que anhelé en alguna otra vida y debo dedicarme disfrutarlo porque yo lo elegí para mi.

Hoy hice todos los procedimientos correctamente, es algo básico que vaya tomando mas destreza y mas seguridad en cada uno de ellos, me gusta cuando puedo hacer algo bien. Solo entonces me imagino como médico, es decir me imagino vivie…

Dia Dos

Esta mañana a pesar de mi intención de no seguir en la ruta de la autoflagelación, ha sido mas difícil que cualquiera. Trato de culpar a la gastritis matutina, al reflujo de tener que tomarme un cafe al tranco, a esa acidez que me queda de comer sin ganas...pero no, la verdad es que a medida que trascurre la mañana la paso peor.

Antes, los otros días tenía alguien a quien abrazar, cogía a uno de mis internos y le daba un abrazo sin causa. En realidad cogía a uno en especial, al mas gordito y blandito de todos, debo admitir q abrazarlo y sentir su barba raspando mi mejilla, peinando sin querer mis cabellos al separarme de su cara me hacia sentir una felicida de minutos que necesitaba repetirse varias veces al dia. Es mi dosis le suelo decir...y me voy corriendo. Debe pensar que su jefa 4 años mayor que él está media loca...Por eso lo he dejado de hacer, por eso y porque me he enterado que tiene una pequeña novia, mas jovencita y menos loca que yo.
Ahora ya no tengo a quien dar abrazos ni…

Dia Uno

Salgo de la casa sin propósito alguno, supongo que esa frase de “tienes dos opciones o seguir en el papel de víctima o hacer algo al respecto”, a veces da resultado...incluso proviene de una película.
Los días se están haciendo cada vez más largos e insoportables, vivo evitando sentimientos de frustración y odio. Vivo tratando de evitar malos sentimientos y esa lucha suele ser agotadora. De camino al cine me divierto viendo a la gente que hace deporte y hace steps al ritmo de algún ritmo moderno como enajenados; he pasado por el ciclo clásico de mirarlos con asombro, burlarme de ellos y por último envidiarlos. En este momento paso por la fase de la envidia, preguntándome si podría pasar como ellos dos horas pateando al aire y mostrando el trasero sudado a un montón de curiosos al ritmo de sucumbía en la búsqueda del santo grial del cuerpo sano y perfecto.

Últimamente me he secado de corazón y de fe, cada día lo vivo igual y mato el tiempo igual. Simplemente cada día mío se convierte en …

Abril, 18

De la última vez q estuvimos juntos recuerdo San Telmo y la música fluyendo por cada piedra del camino. Recuerdo también esa mañana de mi último cumpleaños a su lado, en que me llevo como a una niña a ese centro comercial enorme, para que elija mis regalos sin restricciones. Y recuerdo que había tanta gente bonita, tanta ropa bonita, tantos olores nuevos que yo hui de alli y elegí el meterme a una tienda de discos raros y comprarme aquel que no había oído nunca: Quiero este le dije, será mi primer regalo del día. Un compact de J. Drexler.

Debí decirle entonces, que no era siempre la persona feliz que dormía a su lado. Que mi vida no era siempre con esa sonrisa serena de cuando lo veía leer el diario. Debí contarle entonces de mis manías agrias de enfocar la vida, de mis hábitos nocturnos, de mi soledad congénita. De que jamás fui buena para seguir las normas que dictan los grupos, que siempre soy el punto y aparte. Que me excluyo de voluntad propia, de que sufro a veces por sentirme ex…