Ir al contenido principal

Dia Tres

Hoy tal vez fue un día menos malo que los anteriores. Trabajé como burro, me duelen hasta las pestañas, nadie me ayudó en la guardia, pero creo que al final del día lo hice todo y bien. Creo que merezco mi estrellita en la frente por no pedir ayuda y demostrar que puedo sola. No sé, me echare ánimos a falta de público. Soy la estrella principal en mi día a día, creo que subiré mis bonos hoy.

Escucho a The Cure hoy, no se porque, pero me viene bien. Creo que me equivoqué de década. De país. Mi destino estaba equivocado, o tal vez yo no supe verlo claramente y solo estoy en el lugar correcto. Tal vez como pensaba de niña al verme al espejo, solo estoy viviendo algun sueño que anhelé en alguna otra vida y debo dedicarme disfrutarlo porque yo lo elegí para mi.

Hoy hice todos los procedimientos correctamente, es algo básico que vaya tomando mas destreza y mas seguridad en cada uno de ellos, me gusta cuando puedo hacer algo bien. Solo entonces me imagino como médico, es decir me imagino viviendo de mik carrera. Usualmente pienso que no sirvo para la medicina, que no me interesa, que preferiria leer un buen libro a estudiar complicados libros sobre procedimientos en otro idioma. Tal vez la causa de mi frustración sea solo inseguridad en mi misma...quien sabe...

Sabes como veo mi vida? A veces siendo medico y viviendo de clase media aparentemente feliz. Otras, escribiendo aunque sea cuentos para niños, aunque sea recetas de cocina...pero siendo feliz, feliz...pobrecita, comprando libros de segunda, yendo al cine mas barato, comiendo atun y papas amarillas...pero feliz, feliz. O sea economicamente como ahora pero sin un horario fijo.

Bueno, estoy demasiado cansada hoy para pensar con claridad...Me he forzado a escribir mi día 3 porque necesito forzarme a hacer las cosas, incluso las que parecen mas simples. Primera meta: No dejar pasar...No dejar passs...zzzzzzz
2 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…