Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando las entradas de diciembre, 2009

La Mocosa que gritaba

Cuando pregunté el precio del departamento al tipo que con cigarrillo en mano que lo ofertaba, este muy orondo me hizo una mueca y me dijo que volviera mañana con mi papá para explicarme. Yo le di una mirada de trueno y él rectificó ante la duda:

- O con tu papá o tu esposo...para explicarles en detalle.

En ese momento me di cuenta que a aquel tipo con piel de embutido y el humo espeso rodeando su cara a las 2 de la tarde, yo no le había parecido mas que una mocosa preguntona que le estaba haciendo perder el tiempo. Me mordí el labio, quería demostrarle yo algo realmente? Había pasado los últimos 5 años vistiéndome como vieja para que la gente me respetara en el trabajo, ahora con mi scrub azul, sin maquillaje y el moño amarrado no había pretendido nada, pues ya me asumía una treintona vieja; pero no, ese hombre me había ninguneado y debía agradacerle que su óptica idiota me viera aun como una adolescente.


Salí de allí con paso lento, estas últimas semanas no había dormido bien y la migr…

Muñeca que regala besos

Yo no soy chick. Así se dice, no?
Yo no soy chick y eso me suena a un beso de mejillas que se da al aire con la trompa estirada y a un "Hola Reina" que suena falso y sacado de alguna revistilla a colores.
Aunque no hay duda que me gustaría serlo, tener los zapatos mas raros en una fiesta, los amigos mas bizarros y los peinados mas estrambóticos. En ese momento hablaría de cosas interesantes y reiría en voz alta para que voltees a mirarme. Tal vez, sólo tal vez te coquetearía, aunque el pudor no es buen acompañante de champagne y bocadillos de jamón que saben a pez crudo; pero quizá lo haría, porque el quizá si es un ingrediente de mi persona.

Entonces repito Quizá, quizá y...di el tercero para que se me facilite la charla.

Hablaba de que no soy una persona elegante y que quisiera serlo, sí de eso hablaba. En realidad de que estaría loca si no deseara moverme en el ambiente que te mueves como un pez pesado de colores extraños; pero yo no sé caminar a tu ritmo ni fingir que puedo…

Navidad Feliz

La navidad ha pasado y con ella su olor a incienso, a pólvora y a comida recién horneada.

Antes la navidad en casa olía a árbol recién cortado, a plástico perfumado de juguete nuevo y a panetón y frutas varias. Con el tiempo los niños de casa han ido creciendo y son los padres que ahora traen felices a los nietos, nietos que se vuelven adolescentes pidiendo ropa con marcas raras o juguetes que hagan mucho ruido.

La navidad me agrada mas ahora que no espero regalos. Me agrada no llorar a ocultas si es que el regalo en cuestión no me gustaba o tener que fingir que me gustaba aquella ropa nueva que sabía mis amigas detestarían.

Era mejor cuando estábamos todos juntos y no habían tantas llamadas a larga distancia ni giros ni envío de dinero. Pero me conmueve que mi hermana aun llame para preguntar como se prepara un pavo pues esta navidad ha decidido hacer comer a sus hijos lo mismo que comen sus abuelos en casa. Me conmueve, que algo de nuestra navidad haya cruzado fronteras.

Ya no es la ent…

Diciembre 23

La Navidad se tropezó conmigo sin que yo la esperara mucho. Desde que vivo en Lima la mayoría de fiestas me dejan con un mal sabor en la boca. Demasiado ruido y pocas nueces, eso pienso.

No es agradable que no termine Octubre y ya esté la decoración anvideña puesta como para que te pases los siguientes 2 meses estresada cambiando guardias, ahorrando soles, comprando turnos para poder pasarla en casa...y esto si es que se puede.

Luego con la hazaña ya lograda, tratar de simular una sonrisa que no se vea plástica y sin corazón, llamar por teléfono y decir: Ya llego y escuchar en respuesta algo mas dulce como:
Nosotros llegaremos antes.


Para la segunda quincena de Diciembre había superado mis sentimientos melancólicos, limpiado mi gabinete de cualquier esperanza ingenua en los seres humanos, esa misma que de tanto aguardar se hubiera podrido y contaminado todo mi vestir con su olor a amargura.

Había superado mis días malos, mi retraso menstrual que ya va por el mes de tanta angustiosa cuenta…

Desenchúfese y quiérase

Bueno, dado que hoy no iré al gym porque muero de hambre ( y no se puede hacer ejercicio con semejante gastritis) y encima tengo la espalda mas contracturada que un acordeón (se contracturan los acordeones? En realidad se arrugan no mas no?) me quedaré a escribir...

Si, si, se que debería ir al gimnasio q me ha costado tanto pagar, pero vamos ayer hice el ejercicio correspondiente a una semana y encima en taco aguja (nada de publicidad para otra bruja) tanto así que hasta con mioglobinuria llegué (que no sabes? un síntoma de los grandes atletas que es literalmente orinar el músculo) y bueno no quiero seguir lesionando mis riñones, mi cuerpo, mis músculos, que con el cardiaco ya tengo suficiente.

He estado arreglando la casa sabes? Este año yo nos entía la navidad en nada, fueron June y als niñas las que arreglaron todo, yo era un Espectro de alguna navidad por venir, así de lúgubre me sentía, hasta hoy que con algo de alegría me dispuse a arreglar la casa y a hacer maletas, soñando mi m…

Canciones Nocturnas

De qué sirve ponerse bonita si nadie nos verá?

Frente al espejo me voy quitando el maquillaje, la arquitectura superflua que me eleve el ánimo y me haga sentir especial.

Casi al punto de sentirme miserable, leo aquello que no estaba escrito para mí pero me lo apropio. Otro regalo dirás?

Tal vez...Siempre trato de hallar señales para seguirle sintiendo el gusto a la vida. Como esta canción la del Bolulevard de los sueñor rotos, ideal para este momento. Acaso no soy yo esa morena?
Vamos, hazme sentir un poco especial para terminar bien la noche. Que no me gusta sentirme así, a pesar que ya debería haberme acostumbrado. Una década de salidas y relaciones fallidas, ya debería haberme acostumbrado, además siempre es igual, no hay muchas sorpresas cuando alguien no te quiere, solo se viene venir y ya.

Mira tu? Hoy puse música al azar y solo suenan mis favoritas. "y no me hago a la idea de no volver a verte" " me tiré de cabeza y me arrstró la corriente". A que sabes que canci…

Días de Regalos

A mí me gusta hablar. En general hablo mucho, no rayo en lo parlanchina (creo) pero si hablo bastante. Creo que mi gusto pro escribir no nace de otra necesidad que nos ea el comunicarme, decir lo que pienso, compartir lo que pasa por mi cabeza.



A O. le gusta hablar conmigo, una de las cosas mas deliciosas del mundo es hablar con él, podría pasarme días enteros, hablando y riendo con él. Los temas de conversación nunca se acaban. Eso me hace extrañarlo. Eso hace que nos llamemos. Que su novia me odie. Que yo deteste a su novia. Nadie puede entender que nos sigamos llevando tan bien a pesar de todo. Él me habla y yo soy feliz al escucharlo, siento que cuando hablamos toda la sabiduría de nuestros casi 30 sale a flote y etiquetamos frases para la eternidad.



Él me llama y me saluda por Halloween, me dice que envió unas flores que llegarán al hospital y que las recibirá mi archi enemigo el doctor de turno. Yo pataleo, me molesto, le reclamo. ¿Por qué intenta sorprenderme? Estoy viajando no v…

Micro cuentos

La luz se filtró por la persiana entre abierta. El cuerpo inerte del profesor Higginson descansaba sobre varios papeles amarillos. La sangre se había coagulado junto a su cráneo abierto como un melón.

Cur- cu- bi- tá- cea, silabearía él de haber oído la extraña analogía que hacían los policías de su reciente muerte.

"No es un melón, Sr. Pinsky, de lo que Ud. habla es de una fruta cur- cu- bi- tá- cea".

En ese momento su lengua se aplastaría contra sus dientes amarillos llenos de antiguo tabaco y corregiría una vez más algo de lo que Lonard Pinsky pensaba.

Había sido su alumno en los primeros años de universidad, cuando aun algo de él quería dedicarse por completo solo al estudio. Había tomado sus clases porque le dijeron que el viejo Higginson acostumbraba dormirse a mitad de la clase y eso le permitiría escabullirse los fines de semana. Pero mas que eso, lo que mas le había atraído del anciano profesor sería su memoria de elefante y su exquisitez para elegir siempre la palabra …