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Mostrando las entradas de noviembre 16, 2008

La Nariz

Sentada en el banco de a clase, me detengo a mirar mis pies absorta en la pedrería de mis nuevas sandalias hindúes.
- Bonitos pies-me dice alguien.
Sin levantar la cabeza le digo que No, que los odio, que de buena gana me los cortaría, ella- pues es una ella y no un él, la dueña de ese comentario, sonríe divertida y añade
- Yo si me cortaría la nariz.
Volteo a mirar a la joven que se ha sentado junto a mí y veo su perfil perfecto dibujado sobre el atardecer que ahora cubre los amplios ventanales del edificio antiguo que nos rodea.
- Tu nariz es bonita- digo yo-no entiendo porque podrías odiarla.
- No odio a mi nariz, odio a su función y a todo lo que conlleva- agrega en un tono melancólico. Yo sufro de hiperosmia- agrega con cautela, mirando a todos lados como si se tratara de una maldición antigua.
- ¿Hiper qué? Repito yo.
-Hiperosmia, la facultad de percibir los olores con más eficiencia que los demás seres humanos. Pero...¡eso es grandioso! reparo yo.
- ¡No! te equivocas, tener hiperosmia e…

Sobre el horóscopo chino y tonteras similares

Estaba pensando en los bueyes, en las cabras, en los caballos, en toda esa fauna detrás de los horóscopos chinos, en todo ese simbolismo mágico de descripciones que podemos interpretar a nuestro antojo.

Yo, entre mucho de los defectos de los que podría acusárseme un día conocí ese mundo de erróneas interpretaciones al que llaman zodiaco, fue de casualidad y al igual que los sueños o las historias de ovnis, me atrajo en el acto con esa circunstancia morbosa de deleitarme con cosas que mi lógica no sabe explicar.
Es una característica que me guardo de andar mostrando, porque ¿para qué mostrar nuestras manías en la primera cita? Pero es cierto, desde que leí esa descripción de la cabrita (el animal por el cual dicen que me rijo) me encantó en el acto que no solo era el más femenino y maternas de los seres, sino que terca y de cabeza dura podía sacar de su sitio a más de uno.

¡De quién se podría decir eso más que de mí! ¿Es que acaso yo no me solía calificar así delante de mis nuevos amigos?…