Entradas

Mostrando las entradas de agosto 12, 2012

Cortos: La pregunta

Imagen
Me preguntaba…Y es que todo problema inicia siempre con una pregunta, ¿si es que algún día volveríamos a vernos? No era una pregunta cualquiera, no. Era una de esas pesadas puertas frente a las que uno pasa a diario antes de irse al trabajo y teme abrir, porque la respuesta no se limita a un sí o a un no, sino a ese “quizá” al que temía tanto. Porque, ¿Acaso no había sido siempre la presencia de ese quizá, de ese tal vez de esa probabilidad lo que había tornado los días un poco más difíciles de digerir que de costumbre? La esperanza, si, la esperanza,  de que al ser contestada la pregunta, estuvieran con ella todas las respuestas y piezas faltantes en el rompecabezas y que con eso la vida se hiciera un poco más simple. Ese, simple “algún día” era todo un paisaje de posibilidades, de tiempo, de situaciones, a las que usualmente, yo cerraba los ojos pronto. ¿Cuánto de mi había aun en el y cuanto de el yo tenía aun por todo el cuerpo? Las cosas que habíamos hecho, los trazos mentales de id…

Cortos: La chica que volaba

“No me da miedo el volar, me da miedo el lanzarme al vacio”- me dijo. Era una confesión bastante seria la que me hacía en ese momento. Yo asentí con la cabeza y me quedé callada, solidarizándome con su miedo. En ese momento de silencio, yo sentí miedo también. Pude sentir su vértigo, la boca seca, su nuca erizada, su espalda cubierta por sudor frio. Por un momento cedí a la gravedad de su miedo y abandoné esa valentía que te da la ignorancia, dejándome sentir  tan frágil como ella.
Encaramada en esa rama, su cuerpo delgado y pálido parecía el de un ave que acaba de nacer. Los faldones de su blusa blanca, se levantaron por el viento y ella los bajo rápidamente dejando un rastro húmedo en su ropa impecable.  Yo la contemplé sin decir nada, la verdad yo también tenía miedo. Tuve miedo y duda desde que partimos. Me aferraba al viejo árbol como si de él dependiera mi vida. Odiaba estar ahí, el dolor, el viento helado, su fragilidad y mi torpeza para trepar.
-Bajemos ya- intenté decir…intenté…