Dia Uno

Salgo de la casa sin propósito alguno, supongo que esa frase de “tienes dos opciones o seguir en el papel de víctima o hacer algo al respecto”, a veces da resultado...incluso proviene de una película.
Los días se están haciendo cada vez más largos e insoportables, vivo evitando sentimientos de frustración y odio. Vivo tratando de evitar malos sentimientos y esa lucha suele ser agotadora. De camino al cine me divierto viendo a la gente que hace deporte y hace steps al ritmo de algún ritmo moderno como enajenados; he pasado por el ciclo clásico de mirarlos con asombro, burlarme de ellos y por último envidiarlos. En este momento paso por la fase de la envidia, preguntándome si podría pasar como ellos dos horas pateando al aire y mostrando el trasero sudado a un montón de curiosos al ritmo de sucumbía en la búsqueda del santo grial del cuerpo sano y perfecto.

Últimamente me he secado de corazón y de fe, cada día lo vivo igual y mato el tiempo igual. Simplemente cada día mío se convierte en una vela consumida de la fiesta de nadie. Y francamente ya me cansé de este pesar de vivir sin sueños, sin amor, sin metas. Caminando el curso de algo que se no me llevara ni de cerca a la felicidad. Vivir para nada y por nadie.
Incluso vivir sin esfuerzo para luchar por mi o por lo que quiero, me cansa. Veo a los muros y no hay soluciones cercanas, la mayoría de cosas que espero ya no dependen de mí, es mas no quiero que dependan de mi. Prefiero hacerme de la vista gorda y pensar que esto es solo un mal sueño, una mala racha de la cual pronto despertaré. Suelo sobrevivir como hasta hoy entre la risa y el llanto al igual que millones de gente sin nombre, fingiendo estar bien y con el control de mi vida. Ese es un trabajo al que ya me he acostumbrado, sin embargo hay días que solo quisiera que se apagarán las luces y que me dieran 10 min de vida en off, 10 min para mi sola, sin nada en que pensar, unos 10 min de muerte cerebral para dejar de pensar y sentir y sufrir.
Como te decía, este trabajo de vivir está siendo muy agotador para mi pequeño corazón…100 latidos por minuto al día es demasiado incluso para mi, ninguna fibra de mi ser tiene descanso, ninguna fibra de mi ser deja de reconocer, recordar, añorar sitios, aromas y gente que ya no está, cada parte de mi ser muere asfixiada ante la evidencia de una vida que se me escurre de las manos, asfixiada en una última bocanada de ansiedad.
Solo quisiera un respiro, 10 min en off, un respiro para esta competencia contra el destino, contra Dios y sus deseos de aplastarme contra el piso.
Llego al cine y para variar no hay nada que ver. Me siento en el piso, esperando terminar mi café. Cuando reparo en que ya no tengo 16 años para sentarme en el piso esperando ver una película empezar, siento un miedo escénico de que alguno de mis internos o colegas del hospital me vean con esa traza de sonámbula esperando al cine sola. Se me debe ver patética, pienso. Pero bueno, hoy es el primer día que intento no pensar en cómo me ven los demás.

De regreso a casa, trato de no pensar que hallare al otro lado de la puerta, ni en todos los no invitados a mi show unipersonal de vida diaria. Trato de no pensar en nada. Camino lento admirada de que ya no me da miedo caminar por este barrio feo, donde las bolsas de basura están cada 20 pasos. Que no me da miedo caminar por una calle oscura, que simplemente me siento parte más del paisaje gris de esta ciudad, nadie a quien se le debe robar mas, porque en su bolso ya no lleva nada de valor, mucho menos en el corazón. En realidad no llevo nada encima que se me pueda arrebatar.
Es extraño que toda mi vida se haya puesto muy clara mientras me ocultaba en el baño del cine. He estado media hora sentada allí, sin saber qué hacer, sin saber qué camino tomar, simplemente ocultándome. No medí el tiempo, solo me quede allá pensando en lo que quería realmente decir, o vivir, o sentir. Me quedé {e adentro y el mundo afuera, golpeando, empujando, apresurándome para seguir. El mundo afuera seguía vivo, para ellos no se detuvo la vida 10 minutos ni se vieron claras todas las expectativas. Para ellos simplemente la vida siguió.
Es momento de comenzar a ser honesta contigo, conmigo. Estos días ya no escribiré más cuentos, es hora de pensar en mí. Supongo que hoy es el día uno, espero llegar al final del capítulo sin causar muchos daños colaterales. Realmente me he propuesto salir de esto sin pastillas ni matar a nadie, por el momento tampoco a mí. Hoy es el día uno, uno, uno…en mi capitulo personal…Lo sé es aterrador…pero por el momento no me queda otra que seguir intentándolo.
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