sábado, marzo 08, 2008

Como decirlo...Un poco de libros y música para ser feliz, eso es lo único que gente como yo necesita...Hoy mientras pasaba de Strawberry Fields a 11 y 6, Calamaro y sus Crimenes perfectos...no pude menos que sentirme enormemente feliz y algo sola...Mi generación ya no era esta...Alguna vez habia sido feliz creyendo, teniendo fe y elucubrando proyectos que ahora no son mas que humo que se aleja en fumarolas vagas...Hubo una vez enque todos fuimos felices pero no lo sabiamos...Tal vez como hoy, como ahora mismo, preferimos ser felices de esa forma melancólica que se tira en la yerba a fumar y escuchar la músia que las radios no volverán a pasar...Tal vez somo muchos viviendo en soledad...Un océano de gente habitando en burbujas...No no las vayas a romper...Por favor no somos, ni fuimos tan malos...simplemente queríamos estar solos con las ventanas abiertas..desnudarnos así, a puertas abiertas, para vernos en los ojos de otros menos tristes que lo que nos solíamos sentir...

Hoy no escribo para nadie mas que para mi y sin embargo no puedo evitar sentir tus ojos en cada una de mis letras vigilando, si caigo o vuelvo a levantarme...vigilando si hoy sonreiré o estaré al borde del llanto otra vez...una mas de mis veces...

Como decirlo...no hacía falta mas que música y un ordenador para volver a ser feliz...mi libertad va mas allá de mis pasos o de camino que no he caminado...finalmente mi libertad está aquí, bajo mi propio cuerpo. Una libertad que nadie podrá quitar...

Un violín, querido amigo, acaba de sonar un violín y otras tantas canciones viejas se vuelven a agrupar junto a mis recuerdos y los poemas que a los 13 años nadie quiso leer...Un piano y toda esa música que solo cantábamos en la ducha...Yo cerrando las puertas y gritando a voz en cuello esas canciones que mi madre no solía entender...bañándome 3 veces al día solo para encerrarme en ese pequeño lugar en donde nadie mas podría entrar, esperando crecer...crecer un poco más...

Ha pasado el tiempo y sin embargo, sigo siendo la misma pequeña del corazón de tiza y los pechos sin miel...Mis viejas canciones...se acurrucan en mi cabeza...mientras mi corazon sale a toda prisa a cantar que aun sin amor...vivo enamorada de volver a ser yo...

martes, marzo 04, 2008

Hace poco volvi a llorar de nuevo, a mitad del llanto me di cuenta que lloraba sin razón y entonces lloré mas fuerte.

Lloré porque hace mucho no lloraba sin razón. Hace muchos meses (ya ni me acuerdo cuantos) yo era una persona que lloraba sin razón y senti tanto dolor en el pecho, que un día pensó que era imposible soportar ese dolor mas tiempo. Que era mejor morirse. Porque ese dolor ahogaba, hacía daño, no dejaba pensar en otra cosa, era un dolor intangible, profundo, profundo, que instaba a seguir llorando y gritando, como una forma de destruir esa bola gaseosa que se anudaba detras del pecho, que ascendía por la garganta, que estallaba en los ojos...

Hace tiempo, yo era una mujer que lloraba.
Ahora soy una mujer que finge no llorar nunca.
Ahora parece que todo estuviera en calma.
Excepto por esa única vez que no pude detenerme.

Todo empezó muy simple. La excusa perfecta, me acababan de robar la palm que me trajeron de berlín y que aun no pagaba. La palm que ya tenia todos los archivos médicos que tanto necesitaba, pero que hasta ese momento aun no sabia como usarla. Ese fue el detonante. El dichoso robo. A partir de esa hora empezó la agonía del llanto sin causa...ya no era por la palm, era ese placer de sacar de mi oleadas y oleadas de dolor y ansiedad guardados.
Era por ese placer de abrir una compuerta que no sabía ni como cerraría, solo quería seguir y seguir llorando...Pero cuando ya no pude detenerme, cuando sentí que no había causa para seguir llorando y aun asi mis lagrimas no se detenían. En ese momento tuve miedo.
Tuve miedo de que empezara lo de antes. Que hubiera desatado al monstruo que tanto me habia costado encerrar.
Tuve miedo. Y esa sensación de no ser dueña de mis propias reacciones, me llenaba de un pavor inexplicable. Acababa de perder el control sobre mí y no sabía si podría recobrarlo.

Han sido meses difíciles. Sobre todo, porque reconozco que al menor desequilibrio hormonal volverá todo eso, que creí curado. Que estar deprimido es peor que estar esquizoide, un día se apodera de tu vida esa otra persona, patética, malhumorada y triste y entonces...todo comienza a salir de nuevo. Salen a flote tus frustraciones, tus odios mas internos, esas cosas de las que te arrepientes incluso de cuando eras chica, toda esa historia que estaba amontonada y apolillada en un rincón de tu conciencia, sale a flote y empieza otra vez todo.

La persona serena y graciosa queda desplazada, hay un monstruo trsite aflorando bajo tus uñas, instandote a escribir solo lo que nadie quiere oir, solo lo que una misma se niega a decirse. Ese monstruo crudo, descarnado, que golpea a todos y a si mismo con un martillo de golpe seco. Ese ser triste acunada por largas horas de soledad y abandono.
Un día simplemente sale a la luz y dezplaza a todos los demas disfraces. Un día sale y entonces comienza a decir, esas cosas que es mejor tener siempre guardadas. Guardadas para siempre como el secreto impuro de una vida pasada, cuestionable. El testigo indeseable de una vida que sin adornos, fue simplemente una vida triste.

En la silla

Claro, heme aquí como siempre…tratando de escarbar en mis ideas mas recientes la razón de este conflicto, de esta ansiedad, de esta vida sin calma…Claro, heme aquí, como siempre, optando por escribir en un papel, antes que pedir ayuda…antes que buscar a los amigos…ya sabes…siempre…Un mal hábito este.

Y me siento y no hallo nada, te juro, me siento frente al ordenador como tu le llamas y exprimo mi mente sin que salga nada…A menudo cuando vuelvo a casa veo por la ventana, sin mirar realmente, los edificios viejos alineados uno tras otro y pienso en el momento en que pueda volver a casa y tener tiempo para escribir todo lo que dejé postergado y reanudar la historia de Olivia y reanudarme yo misma…chistosa frase, como si me faltaran mas nudos en la vida, como si me faltaran mas nudos por atar en la garganta…ay…ya no se ni lo que escribo.
Me siento como el ebanista que busca siempre hacer sillas artísticas y un día de tanto romperse la cabeza en busca de un nuevo diseño, un día solo se sienta y usa la silla para su real objeto: Sentarse y descansar un rato. Yo me siento así hoy, frente a la página vacía, cansada, usando el papel para lo que es: Escribir y garabatear solamente…al diablo el arte, la dicción, la ortografía, al diablo todo, me siento en mi silla, me abrazo al papel sin letras y lo voy llenando, llenando…

Si me vieras ahora…mis piernas colgando en la silla en una actitud entre pueril y malcriada, sin que nadie me vea…colgando las piernas, descansándolas un rato de este trajín de caminata y caminata…me duelen tanto…debo tener várices, el calor, los zapatos altos, estar casi 18 horas de pie, de aquí para allá, correteando…debería usar sandalias bajas, pero tu ya sabes como somos las mujeres, queriendo usar zapatos altos, para que el trasero este ahí bien tieso…tieso encima de los tacos, haciendo que los músculos tensen la pantorrilla, la hagan fuerte, fuerte, como la pierna no de una mujer cualquiera sino de una bailarina, de alguien que no solo camina, sino alguien que ejercita sus piernas, su muslos, su maldita anatomía inútil, la que ya ningún hombre mira. La anatomía cubierta, atada y encadenada al traje blanco, a esa mortaja que me hace sentir menos humana que nunca.

Parezco deprimida, lo sé. Pero esta es mi forma de escribir, no tiene nada que ver con la serotonina, así soy yo, alguien que siempre luce desganada en los escritos, como a punto de morir, como si tuviera mucha rabia contra si misma…así soy yo pues…Que le vamos a hacer.

Hoy le respondí que el no quería a nadie mas que a sus hijas, que el resto éramos solo parte de la decoración. Fue una frase destinada a hacerme la víctima, pero luego me di cuenta que era cierta. A lo mejor la causa de que yo no hubiera hecho el menor intento de enamorarme de él hasta ahora, fuera que reconocía que siempre su vida giraría alrededor de sus hijas y que yo salía sobrando, que yo era un ser excéntrico, a ese mundillo de padre-hijos. Es mi sino, dice mi hermana, y ya me los estoy creyendo, puro hombre con hijos en mi vida…Es que acaso ya nadie se cuida? Es que acaso el preservativo no estaba de moda en los noventas?...Pienso en que jamás un papá, me querrá como yo quiero que me quieran, pienso en que el menor resfrío de sus hijas es mas importante que mis malditas crisis depresivas mensuales…Cualquier cosa que pase en su nexo sanguíneo es mas fuerte que mi frágil presencia en sus vidas.

Es inevitable que piense en Claudio mientras vivo aquí. Piense que igual como no resulta ahora con este hombre, es inútil pensar que con Claudio pudo funcionar alguna vez, si total, cualquier pañuelo con mocos de sus hijos iba a significar mas que cualquier cosa q yo sintiera en ese momento. Mas aun si Claudio a diferencia de los otros siempre pensó que yo era una mujer fuerte e inteligente que se las podía arreglar sola. Acaso no se da cuenta que solo soy una niña? Una niña engreída que jugó a enamorarse y salió perdiendo? Que estos últimos 5 años no ha podido iniciar una relación decente ante la certeza de que ningún hombre la hará sentir esa seguridad de cuando dormía con él. De cuando creía que su existencia era solo para él. Pero, nahh, que bah, que va a entender él eso. Tienes 24 años, la vida por delante, solía decirme, en cuanto te des cuenta yo ya seré un viejo decrepito y tu buscaras jovencitos…han pasado 4 años y creo que soy yo la que se quedó sola. Al viejo decrépito aun no lo veo y en cambio en las fotos suelo añorar a un hombre que va encaneciendo de a pocos y que no pudo darse la oportunidad de que yo lo amara.

Tan malo es?
Tan asfixiante puede ser el amor de una niña?

Oh, perdón, perdón Claudio, ya se que para ti, solo soy una mujer a pocos años de ser dichosa, que me auguras toda clase de éxitos, porque según tu, mi carrera, me va a dar todas esas satisfacciones. Que soy un poco menos que brillante, que es imposible que alguien como yo no sea feliz…Ja! Unos años mas y se cumplirá todos los augurios de la gente que dice quererme y sin embargo, no me vaticino feliz…y sin embargo…no me veo en un futuro completa…Me falta todo…Me falta pasión…es cierto.

A pesar de todo lo que puedas oír de mi, me falta en mi trabajo, la pasión que imprimo cuando creo un cuentito, por mas pequeño que sea, la pasión de cuando camino a prisa a casa y no aguanto por llegar al computador y transcribir todas esas historietas que se me han ocurrido mientras la gente moría.

Tal vez esa sea la única razón por la que sigo allí, más que como médico, como un espectador de la vida que se va, o de la vida que se me aferra a unas manos, a una medicina, a un suero, a una fe. Tal vez sigo allí, porque la ficción mas grande es la vida misma, de cómo la gente se muere, se desangra, se queja y yo allí, fingiendo ser protagonista de esa lucha de la vida por la vida y no como en verdad me siento, solo como un observador, un reportero gráfico de esos pequeños desastres, de esos retazos de historia que se ven en emergencia. Tal vez…tal vez…

No soy feliz. Ya lo sabes, no? Estoy en camino, pero por el momento ni siquiera ansío caminarlo, estoy muy cansada hasta para ser feliz, hasta para atreverme a tomar un poco de esa felicidad que surge, cuando te enamoras, cuando creas, cuando te apasionas…Estoy cansada hasta para eso…hasta para hacer amigos…por eso escribo…es mas fácil…dejo para otro día la silla, el arte, al ebanista. Hoy solo me siento y descanso…Cojo el papel vacío y lo voy llenando de mi…Al cabo para eso era esto…Solo para ser un diario público.

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...