miércoles, junio 24, 2009

La Cerebrito que Hablaba Huevadas.

Estoy haciendo pucheros, mientras me siento la persona mas disfuncional del mundo.

No sé de dónde salen esas cosas que hablo. No sé por qué sigo siendo como una niña Lorena que habla hinchando los cachetes de cosas que leí en algún libro raro, sintiendo aún hoy, como entonces que la gente me mira raro, que la gente murmura para adentro: Por qué dice esas cosas?

Esas cosas que digo, cuando me siento nerviosa y disparo historias que me hacen sentir como una máquina de anécdotas que no son mías. Como si un tropel de libros afloraran sus pasajes mas raros en mi boca que se seca, que pierde turgencia al sentir los nervios de no saber que rayos estoy diciendo.
*

Debería aprender que una no se puede fijar en hombres que te hagan sentir tonta, necia, una sabelotodo que habla huevadas a solas.

Debería aprender a no sentirme patética si hablo de Juan Valdez y de los catadores de café o sobre la variedad esa que se hace del excremento de las aves...Aunque en este punto de mi conferencia sobre el café vea a mi interlocutor con una cara de:

Qué xuxa estás hablando?

Es en ese momento que me siento estúpida y disfuncional, aunque no debería hacerlo, porque alguien normal en mi mundo de disfuncionales hubiera hecho algun comentario y hubieramos seguido largas horas de conversación sobre el café y vicios similares y no me hubiera sentido así de rara, así de desesperada al querer tocar temas largos en una charla que solo durará 15 minutos, de sudor de manos y nariz brillosa.


Pero yo me siento observada por unos ojos mas grandes que los míos ( Y eso si que es una proeza) y me voy sintiendo tonta, tontísima, como cuando a los 14 años, en una de las charlas habituales entre chicos y chicas de esa edad yo mencionara eso de que los náufragos no deben tragar comida rapidamente al ser rescatados por algun síndrome de realimentación del que había leído en un libro sobre naufragios y cosas similares, porque corrían riesgo de morirse.

Recuerdo aún ese momento en que todos se me quedarían mirando y luego reirían haciéndome sentir la Cerebrito que Habla Huevadas.

Siento que he pasado por momentos similares muchas veces.

Que a veces digo cosas que cortan conversaciones enteras, como anteayer que hablaban las tías enfermeras con los viejos médicos de que todo mal se te regresa, de la ley del boomerang ( existe eso???) y de Dios y huevadas similares que intentaban simular una filosofía bien huachafa, que ya me estaba durmiendo y yo, la estúpida, en un rapto de aburrimiento tenía que mencionar eso de que Todo se resume en la ley de la entropía....(para cancelarles su invento de la del boomerang...)

Y obvio, todo el mundo se quedó birolo y comenzaron a bromear de que yo había visto mucho el canal astral...terminando la charla al toke, para dar paso a la escena de : Búrlense de la nueva!


O cuando hablaban de los perros y las mascotas y como alimentarlos y sus nombres y cosas bien tontas y yo tenía que meter mi cuchara al decir que históricamente el gato era conocido por ser la mascota de los poetas...Plop! todo el mundo mirándome y yo sin querer sugerir ejemplos de escritores famosos, porqué reseteé el disco al sentirme observada...y allí terminaría mi intervención porque ya no quería defender mas a los gatos si estaba en vías de convertirme en la solterona que colecciona dibujos de gatos...


Y hoy...hoy que sentí que hablaba sola, que el tipo cambiaba de tema, que se me aguaba el café de un sorbo, que sentía que me sentía mensa, disfuncional, una estúpida que bordea los treintas y aun no sabe cuándo quedarse callada.

Que él me miraba y yo me sentía de 14, que bah! de 13...una niña tonta que no sabe decir cosas interesantes y siempre lo arruina todo mencionando algo estúpido.

La necia de siempre yo.


*


Recuerdo esa mañana en la playa, yo había comenzado a hablar tonteras similares, esta vez sobre GGM y Aracataca, sobre esa prosa que a veces me parecía poesía pura con esa cadencia que hace querer seguir leyendo...hablaba por los nervios y por no sentirme tonta, aunque sin éxito. Mil ideas se agolpaban en mi mente y salían disparadas de mi boca dejándome a un milímetro de sentirme idiota, una necia, una niña Lorena que naufraga en temas incomprensibles que no vienen al caso en una mañana azul y soleada.

Cuando estaba a punto de callarme y no volver a decir nada, él cogería el hilo de mi madeja y me hablaría de esos 100 años de Soledad que ya lo corroían entero, de esa lluvia de flores amarillas que recordaba de un pasaje casi mágico en el libro que no pensé entendería y me seguiría hablando como un tonto también, de mil cosas que me hacía sentir maravillada y pequeña.

Nuestra coincidencia sería el momento mágico que hace un año, me haría replantearme el hecho de que no estoy completamente sola, que al otro lado del mundo y por casualidad, puedo hallar a la persona mas rara del mundo y que me hable y me diga cosas y me haga sentir como que he crecido, que soy mujer, que lo que sale de mi boca no son las huevadas de las que todo el mundo se ríe. Que he sido encontrada.
Que la niña Lorena puede sentirse apreciada.


Vuelvo a mi premisa. No fijarme nunca más en hombres que me hagan sentir una solitaria patética que habla tonteras. Sin embargo en este mundo en que los milagros no suceden a diario, me he de conformar con quedarme callada y fingir que me intereso pro las charlas que me ofrecen...hasta que otra mañana, en otro país, en otra playa, en una dimensión paralela, alguien me vuelva a encontrar y yo sienta que la vida encaja, que todo asombrosamente encaja para las niñas que aprenden a soñar despiertas

martes, junio 23, 2009

Salud por mi!

Bebo vino mientras tarareo en un mal inglés Sweet Child of mine en la versión slow, con volumen máximo a las 10 de la noche, para que me odien mas los vecinos.

Bebo vino que no es mío, que quedó en la cocina por error y me dan ganas de hacer muchas cosas malas, incluídas fumar y hacerlo mal como fumamos las mujeres de mi especie, por estilo jamás por confort.

Y mientras bebo, escribo, me relajo, dejo que mis músculos se suelten y dejo de pensar que hoy me sentí mal, que me sentía gorda, estúpida, ilusionada de una nada, a punto de llorar por ver de lejos a un paciente que se nos muere, que se nos igue muriendo.

Y mando a la porra todo, mis laberintos de amores, mis disquisiciones sobre la vida, la soledad y los treinta y canto...Canto como loca, canciones que recolecté alguna vez en un usb que ahora parece un vibrador, asi de grande y brillante.

Canto canciones de décadas que nadie mas recuerda, de gente que jamás ganó un disco de oro, pero que hace letras de esas que se te clavan adentro, cuando te vas dejando llevar, por esta cadencia, por este modo de estar.

Y me olvido de mi presentación de mañana, de que no tengo ropa planchada, que debería ir bonita para que me tomen en serio y dejen de pensar que soy un hombrecito que solo sabe usar scrub y lleva el pelito atado en un moño de color, para q se le vea limpia y correcta.

Tomo el vino y me llena una felicidad tonta e inocente, que no espera a cambio nada mas que su propio movimiento de pies, manos y cabeza. Tengo tantas ganas de bailar, que tonta me siento...Y hablo con mi amigo el psiquiatra y le cuento lo que me pasa y me repite lo que yo ya sé de memoria, que me quede sola un tiempo, que no eche por la borda lo que tenía ( es algo naive para ser psiquiatra y piensa que mi relación anterior tenía alguna oportunidad, por lo visto solo sabe lo que yo le conté...puras cositas buenas)

Y escribo, escribo, porque me da vergúenza llamar a mi hermana o mi amiga y decirle que hoy me sentí una tonta, que estoy en un callejón sin salida, que solo me quedan 10 días para dejar de soñar despierta, que me falta mucho cariño, comprensión y sexo.

Principalmente lo último, pero no puedo ni pensarlo sin sentirme hastiada de la forma en que esta necesidad tiene de ser saciada.

Pienso en Rafa, en aquel tiempo hace 4 años cuando nos encontramos de casualidad y me hizo sentir genial y yo lo snetí genial. Era tan especial entonces? Era un barco a la deriva? Me agrada pensar en ese momento, me pregunto si alguien me hará sentir de nuevo así, una mujer lista a quien no se le debe tomar el pelo. No una huevona cualquiera, no demasiado especial, simplemente una chica lista, que sabe lo que quiere pero siempre coge el camino mas difícil para llegar a sus objetivos.

Salud por mi!

lunes, junio 22, 2009

Conquistando

Me hablabas de un mundo violento, triste, rápido...de inmediato imaginé un mundo azulino, húmedo, como en el que queda en el primer trazo de una acuarela, de pronto me imaginé zambullida allí en un cuadro de dos dimensiones fingiendo ser el retrato de lo que el artista espera que yo sea. La creación de alguien más que me pinta como espera que yo sea, que me pone en papel, como imagina que yo he sido.

Un retrato azul, eso imagino.

La vida se desprende a pétalos violetas de esta enorme duda entre el ser y el no ser. Parece que caminara y mis ideas me fueran abandonando como páginas al viento. Más rápido escapo y a mas velocidad salen de mi pensamientos, recuerdos, añoranzas. Me despido de todo lo que he sido y me dejo impactar por el perfume de la vida en mis cabellos y mejillas.

Ojalá siempre fuera así, todo una ilusión, nunca una certeza. Poderme dormir así con la esperanza tonta de que también piensan en mí, que también sueñan conmigo. Y me acaricia el narcisismo de creerme única especial, deseada. Y me ataca el misticismo de ser parte de un destino, un camino que alguien mas tomara, hará suyo.

Me aprovecho de esa duda de creerme pensada, añorada, esperada. Así como añoro yo, así como espero, a que la vida abandone su color azul claro de siempre y se transforme en esa fruta que espera jugosa a ser mordida, a ser tomada, a ser conquistada y transformada de un toque a un cuadro lleno de vida, un prisma de mil colores.

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...