jueves, septiembre 03, 2009

¿Y quién habló de amor?

Solo a un fumador principiante como yo, pueden caérsele los cigarros y volver a casa sin nada. Solo a un aprendiz de hard person se le puede ocurrir creer que alguien aceptara la propuesta de “solo sexo” sin poner peros al respecto.
Que si cabe la posibilidad de que yo por ser mujer me confunda…que busque mas de él…Que si podría enamorarme…esa es la excusa para negarse a la relación que propongo. Me subestimas querido, pienso para mi. Hace mucho que comprendí que solo existe una persona que haga el click para algo más profundo que solo una relación carnal y no estoy en el periodo de encontrarla, mucho menos, en el periodo iluso de incluirte en mi lista de posibles enamorados.
Solo a un aprendiz de mujer madura se le puede ocurrir creer que los hombres entienden los mensajes cifrados y llevan un preservativo en el bolsillo cuando es necesario. Solo a mi pues, que necedad, puede ocurrírsele que alguien querrá sexo después del trabajo sin la tontera de llamadas posteriores.
Una vez leí un libro que me olvidé comprar, en el que hablaban de cuando el diablo se entromete. Era una historia sobre una familia que decide regalar todas sus pertenencias viejas, van muchos compradores del pueblo vecino, pero les ponen muchos peros, muchas preguntas, muchas dudas de “si lo vende seguro hay gato encerrado, algo malo de por medio”. Así pasan varios días, hasta que la familia decide poner un precio ridículo al mueble viejo del que se quieren deshacer por falta de espacio. Ese día llega una familia y sin preguntar mucho, pensando que están haciendo el negocio de su vida, pagan el precio ridículo y se lo llevan. Es entonces que el viejo habla de ese modo actuar de las personas, siempre con un diablo entrometido, al que tienes que darles una carnada para hacerles creer que ellos están haciéndola de vivos al resto. El diablo metido pues.

Pienso que yo debería poner a mi persona un precio también, un precio ridículo para hacer más interesante el reto. No ofrecerme pragmáticamente a una relación que busque solo físico y placer inmediato. Algo como al remota posibilidad de que quizás surja amor en el camino ( es una buena técnica mi anterior ex la jugó conmigo y el sexo fue genial durante 8 meses)
Vamos! Quién puede querer una relación de amigos contigo Pequeño saltamontes? Se repetía en mi cabeza oyendo la explicación de mi “futuro solo amigos- nada de agarres”. ¿Quién podría querer una relación de amigos si me vas a hablar de huevadas de medicina que no me sirven para nada o de viajes a nivel nacional en donde no te atreviste a sacar a bailar a nadie? ¿por qué me tratas de impresionar con tus proyectos de estudiar francés y otros idiomas? O De irte a Europa y empezar algo nuevo? Todos son ya cuentos tan viejos, que me los sé de memoria. ¿Qué haz hecho tu que no haya probado yo antes?

Para esas charlas amicales prefiero gente con mas back ground, al Flasher por ejemplo, con ese gusto exquisito para elegir la música en la sobremesa, o para recomendarme un libro. Con ese talento natural para ir a conocer los nuevos huequitos de Lima y obviamente para comer rico, como los dos cerdos que somos, cuando somos. Flasher tiene buen gusto casi en todo, incluso con las mujeres ( será por eso que nunca se admitió una relación a full time conmigo?...uuhhh…confesión de autogol fue esa, ríete si quieres) es mi mejor amigo y podría pasar con él todos los días si no me obligara a verlo comprar compulsivamente libros de arte que valen 10 piratas de los míos.
Tengo amigos para eso. Para tomar el café y hablar del mundo. Muchos amigos. Pero de vez en cuando necesito alguien para el sexo, con la seguridad de que no sentiré ningún remordimiento luego, de “Oh! Tonta de mí ¿porque no sembré la semilla para una relación sentimental?”. Hay gente como el pequeño saltamontes que es bueno besando y haciéndolo, pero vamos! Ni pensarlo para algo más. Me aburro casi tanto como hablar del discovery cannel o del canal infinito ¿Por que negarse a creer que solo los hombres piensan como hombres? Vamos termina de hablar que hoy me siento caliente…
Hoy pienso en eso de los clicks, de la química, de la cossa nostra. Pienso que no debí responder lo que sentía, que debí aguantarme el vómito y mantener la postura de tapada limeña, fingiendo que el sexo no me interesa y que ups! No quería hacerlo, pero ¿como vas a pensar así de mi? Y obviamente el clásico…Yo estaba empezando a sentir algo por ti…y claro…el no me lastimes porque soy mujer y soy frágil…
No pues, no pude. Debí mantener el disfraz para que pensara que era él el que tenía el sartén por el mango y aceptar el abrazo de apapacho para cuando terminó de decirme que la verdad no quería lastimarme…No sé, solo me dio risa y se me salió eso, de ¿Y quién habló de amor? Se me salió la explicación de que no estaba mentalmente dispuesta a embarcarme en ningún evento emocional que incluyera amor en el menú, simplemente porque aun no conocía alguien que cumpliera mis expectativas y mucho menos que yo me sintiera en la capacidad de cumplírselas sin autoevaluarme por completo.
Que temía que la desesperación me hiciera meter la pata con una persona que de verdad me interesara psicológicamente y me acostara con él a la primera cita. Que tenía necesidades orgánicas que quería saciar con él, el pequeño saltamontes, pero que si no quería algo así, olvidara la película que había traído diligentemente a casa, pues ese dvd pirata ya me lo había visto y sin sexo en los intermedios simplemente eso NO PAAASA!
Me pregunto si dije mucha cosa, si debí callar más. A veces siento que mi alter ego sale a la superficie sin que yo pueda ponerle un bozal antes. Que están saliendo a la luz los esqueletos que guardaba en el armario para tiempos mejores, que me olvidé que sigo en Lima y las cosas no han cambiado. Que soy la mujer con los cientos de años de opresión encima que debe ocultar siempre que le gusta el sexo. Sólo eso. El amor es menú de otra carta.
Tengo miedo, lo admito. Tengo miedo que la gente se comience a enterar, que se divulgue de un hospital a otro. Que haya salido mi Narnia lleno de fieras salvajes a poblar mi mundo terrenal, aburrido, cotidiano, ese de mujeres que buscan novio y de hombres que buscan novia. Yo no pretendo tal cosa en una cita. Por ahora no, mi corazón está demasiado atontado con los sucesos de hace 3 años, para embarcarme en la creencia y la fé de confiar en otro símil que busque de la vida las mismas cosas que yo. Que persiga esos mundos vastos, fantásticos de los que la gente no sabe como interpretar si se los muestro en un boceto, en una línea, en una frase que suene a locura mediática de chica desesperada adicta al valium.
Tengo miedo, pero rumbo a los treinta tengo la ventaja de que he vivido lo que nadie, aunque se que como todo buen amante no debo presumir de lo que la gente aun teme en una mujer. Es mejor callar, taparse, no meterse con futuros colegas de trabajo, buscar placer por otros lares y claro, con alguien que pueda pagarlos, pues las citas a ciegas con mi tarjeta de crédito ya no salen a cuenta.

Suena: It ain´t over ´til it´s over, en uan version jazz de J. Lancaster.
Buenas noches.

lunes, agosto 31, 2009

Ideas sueltas

Una vez en uno de los blogs de mis atípicos amigos reales, leí una frase que dinamitó algo de mi sentido del humor de esa época: Solo escribo en este apestoso blog para conocer a Ana Torroja, si alguien lee esto pásenle la voz.
Tal vez tenía más groserías en la frase, pero ese era el sentido. Ese día me acosté y pensé:
¿A quien quiero conocer yo con este blog. ¿A quién deberían pasarle la voz de que existo?
Pensé en Iñarritu aquella vez como hoy pienso en Alarcón, o cualquier otro loco que haga las veces de embrión de artista, de alguien que será grande, que merecerá ser leído o del que hablarán en los diarios, por sus películas o sus cuentos. A esas cebras que confunde a todos en su galopar de caballos, los suelo reconocer en el acto como pasó con el primero.
A esa gente de la que en 10 años solo podré comprar lo que escriben o lo que producen, muero por conocer , por hablar con ellos, por tocarlos yo, antes que la fama y los flashes lo haga, hacerlos tal vez parte, de mi círculo de amigos no imaginarios.
Es curioso, en este momento me imagino en la sombra, junto a mil rostros que esperan un autógrafo, me imagino como parte de esa marea pluricelular que separa la valla antes de la alfombra roja. Me imagino, sin nombre, tal vez una fan. Tal vez como un asesino en serie.
Es domingo y me siento en cama a leer una revista. Qué raro es leer una, en un país donde la mayoría de revistas no se leen sólo se hojean. Ahora me pregunto si esa palabra se escribe así, ojear viene de pasar hojas o de echar un ojo? Que tontas dudas para una tarde de domingo.
Sigo con el celular al lado, esperando el mensaje que no llegará. Hasta me sentiría mejor si me dice: No puedo ir ahora, lo siento. Tal vez me quiere evitar ese mal rato y por eso no responde a una súplica que huele a orden: Ven a mi casa ahora para ver la pela.
No hay ninguna pela, no hay ninguna excusa, solo quiero que venga, porque mis viejos se han ido y no quiero quedarme sola un domingo en la tarde. Tal vez lo de “pela” lo lea como “sexo”. No importa como quiera leerlo, tal vez es cierto, también quiero sexo, mucho sexo, pues aunque tapa mal las goteras cuando no hay amor, al menos hace que uno no se moje tanto en la soledad de la espera de ese alguien.
Ojeo (hojeo?) la revista y es como si encendiera un cigarrillo en mi mente, ese pequeño sonido placentero de antes que se consuma solo el blanco compañero, parece sonar en mis nervaduras cerebrales. Siento que surgen de ellas miles de imágenes, historias y opiniones. Siento que me muero por escribir, que estoy atrapada en ese vahído de querer mas y mas. Casi como cuando él fuma, puedes sentir un vicio placentero apoderándose de todo tu cuerpo, de tu nuca, de los vellos de los brazos, languidecer las pantorrillas, cerrarse los párpados, casi un orgasmo.
Entonces pienso en Alarcón en Gumucio, en cualquiera que haya escrito algo en esta vida, pienso tontamente que quiero conocerlos, que quiero hablar con ellos con un trago de por medio. Son ahora mi Ana Torroja. Las personas a las que deseo impresionar con un apestoso blog.
Me da risa. Jamás pensé que mi blog pudiera apestar, pero ha pasado ya tanto tiempo, ha perdido mi vida el brillo de aquel ayer que pudo ser. Supongo que ahora solo es un blog solitario, para impresionarme sola. O a Rafa. O a cualquiera de mis amigos mas allá del charco.
A cualquiera que sepa de mí solo por las letras y pueda impresionarse pues aquí en físico no hay nada.
Sigue sin enviar el mensaje que espero y me surge la duda: ¿Será que no le agrada mi físico? ¿Será que no le gustó el sexo?
Imposible sonrío luego. Imposible que no le guste el sexo conmigo. Lo demás es variable.
Mis viejos se han ido y me he puesto el pijama antes que anochezca, sentada sobre la cama mientras devoro una revista con cuentos ilustrados. Es una buena idea no ver televisión hoy. Es una buena idea haber enviado ese mensaje. Después de hoy será otro olvido.
Otra vez la frase : It´s enoughh brillará en neón sobre mi pecho y pasaré a borrar otro teléfono de otra persona que no me funciona.
He aprendido a hacer eso, a borrar los teléfonos de la gente a la que no quiero volver a llamar jamás. Con la que no quiero intentar mas nada. Me voy quedando así en mi agenda sin números masculinos, mientras pienso que ya viene Septiembre y con él una esperanza de que el tiempo pase más rápido y pueda empezar Enero volviendo a ver a la única persona que merece ser esperada.
Guardo mis esqueletos sexuales en el clóset, las relaciones fallidas, los amigos para fin de semana, los novios que nunca ofrecieron nada. Voy guardando esa gente de la que no merezco tener recuerdo. De mi vida amorosa solo recuerdo 4 personas, tal vez cinco si cuento al italiano loco que me ofreciera vivir juntos. Todos lo demás fueron extras, hombres decorativos para mi película personal. En ese grupo solía estar Renato, el italiano loco, pero podría rescatarlo por su contribución a mi vida amorosa.
Él me enseñó que no debía temer al sexo ni a tocar a un hombre, a tocarlo entero, a decir que me gustaba, que es lo que quería durante el sexo. Que no debía conformarme con lo que me dieran, debía pedir lo que quisiera en la cama, por mí, porque tenía derecho a que me complazcan. Esa relación obviamente no fue amor, pero las otras acaso lo fueron? Por lo menos las últimas dos, no cuentan ni como intento.
Al menos Renato quería compromiso, en las últimas dos ni eso. Puro drama la tercera, puro sexo triple X la cuarta. Ni para exprimirles algo de sentimiento, algo a favor en mi cuenta.
¿Fue mi primera relación amor realmente? Sólo éramos unos niños buscando casarse. ¿Cuenta la ilusión, la lealtad, llevarnos tan bien que creíamos ser almas gemelas? ¿Cuenta eso como amor? Yo creo que sí, fue mi primer acercamiento al amor. Al menos estábamos comprometidos con el sentimiento, teníamos fe en que si era real…¿Eso cuenta no?
Casi intoxicada con el incienso de vainilla me levanto a apagar la música. Tal vez ya no sea una buena idea escribir, tal vez al escribir aquí solo quiera hablar de mi misma y eso ya no cuente como intento de blog apestoso, ya no cuente como carta de presentación a embriones de artistas y escritores. Solo sea una réplica a mí misma, a la mujer que se niega a morir como médica solamente.

Mi hermano antes de irse me pregunta con un tono como al que de verdad le importara la respuesta: ¿Aun escribes? ¿Aun sigues escribiendo novelas y esas cosas? Yo muevo la cabeza antes de despedirnos.
Ya no escribo nada que no sea para mí.
La ilusión ha muerto- digo, mientras cierro la puerta.
Incluso para escribir, para mi hábito mas subterráneo: It´s Enough.

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...