miércoles, enero 26, 2022

El miedo de volver a hablar de el

 Le tengo tanto miedo a la pagina en blanco como al espejo en las mañanas, pero a los dos les hago frente con algún desparpajo. Hay que seguir con el teatro de la vida, me digo. Y entonces me empiezo a ver y a tomar fotos y a ver de nuevo. Es cierto, soy insegura, pero a veces no lo parece y con eso a mi favor voy sacando lo mejor de mi. Que si a alguien le gustan mis piernas o mi sonrisa? Mis pechos o mi frescura ? Que tierna suena tu voz o que honesta tu mirada. Son mensajes que suelo recibir y agradezco desde dentro. Que tan poco me conocen que dicen quererme para si, solo para si. 

Y por ratos agradezco también eso, la lealtad del fan, del seguidor desbocado, del que espera un emoji o un hola de respuesta. Me parece tierno, porque los que me tienen a su lado no esperan mucho o no hacen preguntas que no sepa responder. Caen en los viejos tópicos de si escribo todavía o cual es mi color favorito. A los que me tienen cerca les tengo sin cuidado, porque ya sabes lo que dicen, por cada mujer guapa hay un hombre cansado de tirar con ella.


He dicho tirar? Que palabra mas ruin. Se la enseñe a W. Cuando hablar de follar entre nosotros sonaba demasiado lejano y extranjero. Echo de menos a W. Cuando quiero hablar largamente con alguien, o que alguien se ría de mis ocurrencias y payasadas. “ Voce esta brincando todo o tempo“, se oye su voz entre risas y me parece la cosa mas dulce del mundo que alguien pueda soportar 5 horas de aburrido viaje en auto conmigo sin perder la paciencia, haciéndome dormir en su regazo en los largos tramos donde nos quedamos parados en la carretera. Se esperaría de nosotros algo mas sexual y desbocado, pero no había ganas de ser asi a pesar de todas nuestras fantasías de hacer el amor en miradores solitarios. El conduce y yo voy con los pies puestos al frente filmando el camino y a veces su cara, que va triste y pensativa. He tenido que alejarme mucho de W. Para descubrir que era una persona triste a pesar de su belleza. Cualquiera diría que el mundo podia rendirse a sus pies, su porte, su mirada, la decisión al caminar, pero en las fotografías están los ojos con esa expresión algo triste que no supe leer a tiempo.


Dirán que he empezado a glorificar a W. Pero quizá es solo que me contuve de escribir de el ocupada como estaba en olvidarlo.Un trabajo feroz y consistente que necesitaba todo mi aplomo, Brasil me recordaba a el. Y a veces me convencía que era mi amor por Brasil y sus particularidades culturales lo que me hacia amarlo. He comparado lo que sentíamos con lo que sentí por otros, un ejercicio vano que hacemos las mujeres cuando se acaba una relación. Cualquier terapeuta lo rechazaría, pero yo mentalmente voy haciendo cuadros comparativos de cuanto cuota de amor había en cada vez juntos. 


Y entonces como hace algún tiempo me preguntas que es para ti el amor. Y eso, mi querido amigo, es un concepto que va variando con el tiempo. No dejo de ser adicta al shot de dopamina de las primeras citas, flirteos y miradas que van sucediendo entre dos personas que apenas se conocen. pero con el tiempo tiene casi tanto efecto el desarrollo de lo cotidiano, las labores ordinarias en casa, los silencios aburridos en medio de un dia sin aventuras de viajes. Las colas en el supermercado, los roces de manos, la misma pesadez de los atascos de caminos y los viajes largos. Una comienza por extrañar y amar esas partes intersticiales de un todo mucho mas grande que nosotros mismos. Que seria del amor sin eso? Sin insomnios por ronquidos o peleas por una esquina de la colcha en la madrugada?


Me llamas romántica por siquiera mencionarlo, pero te recuerdo que es la edad. La edad que traiciona y te hace extrañar al compañero, al cómplice, al que te pelea y se reconcilia, al que se calla y bromea, al que para no pelear mas te hace el amor incluso con rabia. Eso éramos nosotros, un par de desesperadas personas, como nos calificaría su ex, en la búsqueda de algo único. Por eso no nos dejábamos, había un bienestar allí en donde decidíamos estar juntos. Habían esas risa y ese sentirse apreciado, escuchado y por un momento con el total interés sobre ti de otra persona en el mundo.


Puede que este idealizando la parte linda de esa relación, pero cuando compare con las veces que no tuve eso, sentí que quizá habíamos perdido demasiado por ser tan débiles. Nada garantiza el amor en el brazo de los otros. Vamos envejeciendo y al gente se vuelve insegura y protectora de su vulnerabilidad, el narcisismo es un valor en boga y nadie puede hacernos valer por encima de sus propios intereses. Esperar el amor que no se quiere dar a fluir libremente es la espera más estéril y dolorosa del mundo. 


Algunos me decían, “Pero no puedes comparar a los hombres con W. Ese tipo era tu flaca! Nadie se interesa tanto, ni llama tanto, ni espera tanto. Los hombres somos más prácticos en eso”. Y que tal si yo amaba su lado femenino y apasionado? ¿Si yo quería que el fuera mi flaca en el dia y mi hombre en la cama? ¿Que hay de malo en sentir que una sola persona te puede dar los dos lados del mundo en un solo cuerpo y dejar de pensar que para amar necesitas varias personas a la vez para construirte un amante Frankenstein con muchas piezas de cuerpos fríos pero ningún corazón ?

Le tengo miedo al espejo de quien soy, pero quizá ya no.

lunes, enero 24, 2022

Volver a Sentir

 Después de todo no es tan difícil volver a sentir. Me refiero a, que una vez gastada la cuota de cinismo necesaria para la sobrevivencia de cualquier mortal  dentro de un mundo que en su movimiento se obstina en volvernos presos de lazos y relaciones con personas sumamente distintas a nosotros mismos, convivir con aquellos seres tan  despreciables y carentes de sustancia y de afecto en muchos sentidos, podría suceder que lo que sigue como segundo paso dentro de ese camino de aprendizaje sea retirarse la coraza impenetrable, el disfraz del personaje trabajado con tanto esfuerzo a traves de los dias y volver a sentir verdaderamente.


 Hablo no de cualquier cosa sino de una coraza hecha con la paciencia y la obsesión del mejor artesano a traves de años y años de recolectar los frutos de episodios dolorosos y de coleccionar esas imágenes de exposición de la propia fragilidad mas descarnada…Hablo entonces, de quitarse esa coraza como si fuera, acaso un abrigo demasiado pesado llegado el verano. Como si eso significara quitarse una protección innecesaria que ahora solo resultaria en un bulto inútil una vez hallado el camino cierto. Parece cosa practica a la cual uno debería ponerse a la obra apenas se diera cuenta, sin oponer ninguna resistencia puesto que la conclusión obvia sería que aquella coraza no le sirve ya para nada, pero lamentablemente el proceso no es tan fácil como lo podrias imaginar. La coraza después de todo, estuvo hecha con maniaco tesón durante los dias mas frios del invierno pasado y de todos los inviernos antes que ese. No solo esta hecha de fuertes trozos de la madera mas dura del bosque, sino también de pequeños filamentos ligados a las partes mas sensibles y mas ocultas de nuestra propia vulnerabilidad. Raíces débiles que aun no saben si sobrevivirán al ser arrancadas. Debajo de esa coraza acaso esté apenas floreciendo un delicado jardín donde habitan los sueños mas caros y que moriria al primer soplo de duda de quien lo contemple con ojos de miedo.

¿Acaso no sea quitarse esa coraza el ejercicio más difícil y al que esta alguien mas reacio a hacer en esta vida ? Porque… Y después de todo,  ¿que es más difícil que exponerse voluntariamente a un dolor nuevo? A tener que enfrentarse a un dolor que es  un viejo conocido pero de diferente rostro cada vez,  un enemigo tenaz que se ríe desde la oscuridad  y en contra quien ya se ha perdido muchas veces antes. ¿ Quién seria tan valiente como para retirarse esa coraza de un tajo, sin dejar los bordes anfractuosos y sangrantes de algo que será por algún tiempo irrecuperable: La propia seguridad. La autoestima. Soportar el tiempo de quedarse en carne viva, mostrarse. Exponerse al otro solo por un pequeño momento de felicidad antes del mas terebrante dolor, la posibilidad del rechazo. Que tontería el hacerlo. Exponerse al otro solo para gozar de un pequeño momento de luz al descubrirse frágil y vuelto a nacer.


Mayo, 2021

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...