viernes, febrero 03, 2006

Mi soledad y yo

Los tipos comprometidos siempre se dan maña para coquetear, hoy estaba sentada al lado de un ex compañero de facultad y advertia sus bromas y sus comentarios demasiado cariñosos, me hacia a la idea de que pasaria si...? Y en eso me hizo la pregunta:

Estas viviendo sola?

la respuesta fue afirmativa, a lo que añadio ¿ Desde cuando?...Pues desde hace mucho- le dije yo. Lo siguiente fue ...¿ Y no te aburres??
generalmente respondo que no, que disfruto viviendo sola, que cuando vienen mis padres a casa no soporto la violacion de mi espacio vital, que es agradable andar sin ropa por la casa y comer a deshoras, que vivir sola te evita caretas y puedes mostrar rasgos de tu personalidad que conviviendo en un circulo deben ocultarse. Al vivir sola no tienes que fingir atencion, risa u ocultar un llanto, lo cual claro, es un camino que de no controlarse lleva a la depresion. Pero puedes expresarte libremente, cambiar de canal las veces que desees, poner esa musica que nadie compra porque es poco comercial y no soportar la critica de nadie. Puedes dejar tu habitacion en un desorden conocido, de libros, computador, zapatos y ropa interior.
El vivir sola acaba con la tolerancia que debe surgir en todos los seres civilizados y te lleva a estados en que no comprendes el sentido gregario de los seres humanos. Te hace pensar que no debes soportar la charla de alguien mas de lo que juzgues interesante y que puedes cambiar de canal desechando a las personas o circunstancias que no te agraden. Te logra hacer distribuidora de la riqueza y pobreza segun tus propias normas, en que la comida debera ser magra, mientras no falte fruta en el congelador o que puedes irte a pie a casa si lo que te hace falta es pagar el cable.

Le iba a responder todo eso, pero la verdad es que ninguna era razon suficiente.
Era cierto vivir sola me estaba aburriendo, estaba acabando conmigo. Hace dos años que permanezco en cura de silencio. Cuando me fui a trabajar al pueblo X y mi novio se hallaba a millas de mi decidi empezar mi terapia. Amanecia, me iba al trabajo, oia los problemas de todos mis pacientes y de algunos compañeros de trabajo, almorzaba, me iba a casa, veia canales peruanos de programacion detestable durante dos horas. Dormia, me ejercitaba en una hora de tae bo frente a mi televisor gigante que en esas latitudes solo captaba dos canales y luego seguia con una serie de abdominales o dar vueltas como un hamster en mi bicicleta eliptica comprada para la ocasion. Lo siguiente era una hora de baño con esencia de coco y limon para imaginar el caribe y esperar en la cama la llamada del innombrable. Durante 60 minutos al dia me enteraba las ultimas novedades de Washington DC y del mundo de la informatica transoceanica. Haciamos planes de conocer la India y de vacacionar en el caribe cuando terminara mi año de tortura y lo ayudaba a hacer las compras via satelite. El con su celular en mano, me iba indicando la comida que compraria para la semana y me consultaba el tipo de vino para comprar. Cuando colgaba el telefono yo me acostaba pensando como seria nuestra vida juntos y me quedaba profundamente dormida arrullada solo por el viento que golpeaba el ventanal de vidrio. Cada dia fue identico los 365 dias de ese año fatidico.

No hablaba con nadie, porque no habia nadie ni con quien hablar. Leia libros, escribia un largo diario que no termine y preparaba tallarines con queso si tenia hambre. Los fines de semana viajaba para pasar 36 horas en casa y madrugar los lunes a las 4 am para llegar a tiempo al largo lunes de consulta donde 30 personas me esperaban para que los atendiera en 6 horas en que me repetia a mi misma que toda enfermedad es fruto de la mala higiene.

Tenia pavor de quedarme a trabajar alli de por vida. El equipo de salud anterior se habia quedado 3 años y todos a los dos años se casaron. Era la desesperacion de la soledad, terminabas casandote con el primer idiota que pareciera decente. Hacia el final de ese año debo confesar que la abstinencia sexual, el estar viviendo un presente ilusorio en donde sabia mas de la economia americana y del cambio de hora con la India que lo que pasaba en mi propio pais y el vivir en el segundo piso del unico personaje con coeficiente no oligofrenico en ese pueblo de mierda casi me hacen pecar y me llevan a enamorarme del tipo. Otro medico como yo, pero con funciones administrativas capaces de lograrme un contrato de por vida en el pueblo X si aceptaba algo mas que una charla profesional. Y es que como bien decian los del pueblo " El Dr. Rodriguez se habia cansado de andar con pollitas...ahora buscaba su gallina ponedora"...Al parecer yo era la elegida, pero el contrato termino y yo me largue de alli para no volver. El resto de la historia se resume en la espera del quinto dia del quinto mes del quinto año del nuevo siglo...una fecha mas que cabalistica para mi y que marco el inicio de mi desgracia. Huelga decir que no hubo ningun viaje al caribe y que mi amado decidio abandonar mi camino a mitad de viaje. Yo me quede como novia de pueblo, pero desvestida y alborotada, con una coleccion de ropa interior finisima y un cuerpo fibroso que ya no le mostraria a nadie. Volvi a casa de mis padres despues de 8 años y dormi durante dos meses en una habitacion prestada, con mis libros apilados en cajas y todos los regalos raros de mi actual ex decorando de forma bizarro mi espacio propio.

Un dia desperte y decidi irme. El plan era irme a Mancora y hacer nudismo. Pero no, en dos meses la fibra se habia convertido nuevamente en formas blanduzcas y redondas que no estaban para demostracion egocentrica. Empaque solo mi ropa y me vine aqui a vivir en el departamento deshabitado y a cumplir otros 365 dias de cura de silencio, en que mi unico contacto humano se reduce al cuidante del edificio y mis amigas de conversaciones fofas.

Si alguien pregunta, si vivir sola es bueno? Yo le respondere que si, pero siempre y cuando esa soledad sea temporal, esa soledad sea madurando la esperanza de compartirla pronto con otro alguien. Sea una decision propia y no huida del mundo paterno, para que en las noches nadie se preocupe si te escuchan cantar canciones inventadas o en las madrugadas simplemente llorar.
Hoy, ultimo dia de la semana me tome el tiempo para acicalarme. Para maquillarme y peinarme, para vestirme de forma adecuada y ponerme ese collar keniano de 3 argollas platinadas en el cuello, sin embargo cuando llegue me di cuenta que no habia mas nadie a quien mostrarselo que a la persona que luego de escribir 30 cuentos para mi, se despidio hasta la proxima vida.

Mas aun, senti eso punzon de los celos en la garganta. Y es que a veces desearia ser bonita...a veces no me siento bien con esta cara, con este cuerpo ni con este nombre. A veces simplemente desearia salir corriendo y tirarme en el mar, perderme. Cuanto quisiera perderme y no volver a ver a nadie.

La mañana es soleada, alli afuera tocan una " la vie en Rose" con un viejo arcodeon y dos franceses se han sentado a mi lado a hablar de las mujeres peruanas. Yo me siento incomoda, incomoda dentro de mi traje de niña educada, incomoda con el cabello humedo peinado a un lado, incomoda con el maldito collar sonajero que suena cada vez que me inclino hacia delante. Incomoda de tener todo este tiempo malgastado en esperar un no se que, que no llega.

Hace dos dias sali de clases a la mitad de una charla sobre parametros de asma. Me senti asfixiada, solo queria salir de alli, de respirar ese ambiente pesado de gente pensante, con ideas claras sobre como salvar la vida a un tercero, pero confusos sobre como salvarse ellos mismos. Creo que si me gustaran los cigarrillos hoy fumaria el resto de la tarde. Mi yo interno me pregunta ¿ Por que siempre huyo? y yo solo me contesto que no es huir lo que hago, sino que me canso de esperar.

Que ansiedad el ser conciente que no tengo nada entre las manos mas que una ridicula esperanza en que las cosas se cumplan tal como las habia soñado y, no me refiero a ahora, sino a ese otro tiempo en que cada uno de nosotros se sueña fisicamente y con el entorno apropiado y se lanza a la vida doliente de sangre y liquido amniotico con un llanto de fragilidad que clama por el maldito libre albedrio.

Yo me soñe asi, como soy ahora: Poquita cosa, tan poquita que cuando me veo en el espejop prefiero voltear el rostro, pues se que no me merezco nada de lo que deseo.

jueves, febrero 02, 2006

Informacion para mujeres

Ya descubri por que las mujeres casadas copulan sin ganas...Es el prurito, claro! Como no lo pense antes?
La mayoria de mujeres casadas tienen alguna infeccion vaginal mal curada o una infeccion urinaria subclinica, que las muy necias confunden con deseo. Ocurre esa urgencia miccional, muy tipica, que imitando a lo descrito por Freud en la primera infancia hace que retener la orina imite el placer sexual. Mantienen ese prurito o comezon durante todo el dia y al llegar el marido confunden el deseo sexual con una infeccion mal curada.

Estan tambien las que con una infeccion vaginal subyacente -generalmente hongos- tienen la urgencia de que alguien las " rasque" por dentro y alli es que desean la penetracion urgentemente, asi solo perpetuan el circulo.

Estaba pensando en eso a raiz de recordar que varias de mis pacientes tenian infecciones urinarias o vaginales casi permanenentes. Yo asumia que era por la promiscuidad de sus mariditos, pero la culpa no es enteramente de ellos.

Cuantas veces hay que repetirles a las mujeres que no usen ropa interior sintetica porque eso es un factor de riesgo para las infecciones, pero dele a comprar. Yo soy la peor de todas porque sabiendolo, me uno al clan de comprar calzones caros solo porque se ven bien y; es que la industria de lenceria no hace ropa interior de algodon que haga sentir a la mujer seductora.
Confeccionan esos ridiculos calzones que te hacen sentir prepuber y que se notan cuando te pones algun jean a la cadera.

No rechazo la muestra de la lenceria mientras sea delicada, pero el resto...

La vanidad va pocas veces de la mano con la salud...Creo que dejo la medicina y me hago diseñadora...

De mujeres y otros demonios

Creo que lo mas detestable de tener amigas mujeres es ese sentido gregario que las domina, de querer ir acompañadas a todas partes. A diario tengo que correr de las clases para que alguna de " mis amigas" evite decirme, acompañame a tal parte o vamos juntas al baño. Lo peor que podria sucederme es que apurada por salir, alguna de ellas me diga "acompañame hasta que lleguen a recogerme". Yo que soy impaciente por naturaleza, tengo que aceptar ante su necia insistencia que no llega a comprender negativas.

La otra gran tara de tener amigas mujeres es, no poder salir a ningun sitio sin que llamen antes a alguien para avisar su ubicacion exacta. Que se nieguen ir a un lugar especifico, porque no tienen el suficiente dinero a mano o que se nieguen a comer un dulce porque estan a regimen.
Pero estan las otras, las que comen en cualquier parte y comida chatarra de la peor clase. Esas son las peores, pues enorgulleciendose de su figura anorexica o de alguna infeccion parasitaria, arrastrada desde la niñez estan incapacitadas para engordar, asi que engullen hamburguesas con las mil salsas existentes, jactandose de su anatomia envidiable.

Caminar con una mujer es que se quede mirando un escaparate de joyas o ropa, preguntando y probandose todo sin que llegue a comprarlo. Que entre a una tienda de ropa interior y admire los diseños mas putescos con alguna frase de " quien podria usar eso" mientras mentalmente sacan la cuenta de cuanto les costaria el trajecito para dejar bobos a sus novios.

Salir con una mujer a beber es que te cuente que ama a su novio y por eso no permitira que sepa jamas que sale con otros y que esta enamorada de un tipo casado. Que a la mitad de la charla te enteres que se acuesta con dicho tipo casado, mientras no le suelta aun prenda al novio para
" que no piense que es facil".

Que te digan que Paulo Coehlo es lo maximo y que sean mas lisurientas que un hombre a la hora de dar adjetivos meritorios sobre algo. Que alguna se crea el cuento de mujer de mundo y se lance a fumar cigarrillos light delante tuyo, de esa manera abominable que tienen de no absorver el humo y solo tirar fumarolas al aire.

Tener amigas mujeres es verse reflejada en cada una y detestarse por ello. Es tener que hablar de cosas intrascendentales para no parecer bicho raro y preguntarse interiormente que clase de idiotas pueden enamorarse de tal falsedad. Y la respuesta es siempre la misma: La clase de idiotas que no me llaman a mi.

miércoles, febrero 01, 2006

LLuvia

Que delicia caminar con esa humedad en la cara de lluvia que no llega a serlo, de frio que no duele, de llantos incoloros y de fe. Me gustaria vir en un pais lluvioso donde pueda ver la hierba verde y los arboles tan vivos siempre, donde las mujeres lleven el cabello suelto azotandose al viento y los hombres caminen rapido y con manos en los bolsillos. Me gustaria vivir en un pais de lluvia y estar mojada siempre recordando que la felicidad se extrae de un beso como de una mirada.

He sido feliz en el inicio de una pelicula cualquiera, cuando las luces se apagan y la gente calla. Cuando abro la envoltura de un chocolate, cuando tomo un helado. He sido feliz tantas veces que seria estupido decirlo y perder esos pequeños momentos, esos segundos de felicidad instantanea en que el corazon se siente un trotador indomito y quiere salir del pecho, cuando la boca se llena de una saliva fresca y todo parece ser posible. El amor no es importante cuando se tiene esos pequeños momentos, esa felicidad unica e inexplicable.

Como explicar a la persona que duerme en el lecho que he sido feliz mirando como dormia? ¿ Como explicar que he sido feliz en la primera charla con un desconocido? ¿ en una discusion por nada? Como decirle a la persona que piensa que me quiere que he sido feliz cuando no estaba, porque a solas he podido extrañarle con la intensidad de creerlo perfecto? No podria, jamas podria. ¿ Escribir un verso? Contarselo de camino a casa? Hacerle una cena estupenda y demostrarle mi felicidad?

No puedo...prefiero callar y quedarme a solas lamiendo el sabor del cigarrillo que no fume, ese sabor que permanece en mi recuerdo como el ultimo bso antes de la lluvia, ese que permanece intacto para no compartirlo con nadie.
Ayer almorce con mi padre. Fue rico, me invito a almorzar y nos demoramos dos horas hablando de todo un poco. El me conto que vino porque queria escaparse de la playa y de las mil visitas que estan en casa. Que no soporta a us nietos y que despues de andar de chef de todo el familion, se dio cuenta que el era el unico que permanecia en ayuno permanente. Lo felicite, dado que nu nivel de glucosa en sangre a bajado, pero ayer fue el desquite, comio por todo lo que no habia comido en esta semana de huespedes de ultima hora.

Cuando mi padre esta aqui, yo casi nunca hablo, dejo que el me cuente de si mismo, porque se que necesita hacerlo y de sus anecdotas que me hacen morir de risa. Ayer sin embargo, me decidi a hablar, le conte de mis planes futuros, de que el tiempo se me esta acabando para hacer las cosas que deseo, que la soledad puede ser una trampa para hacerme caer en el matrimonio y que eso cortaria mis alas para siempre. Tambien le comente sobre que mi ex italiano quiere venirse con familia incluida a vivir al lado del Oceano Pacifico y que sigue insistiendo para que me vaya alla aunque sea de enfermera. Si el tipo supiera que casandome con el puedo ejercer alla como medico facilmente, creo que me rapta. Mi padre me oyo todo y comento sobre todo lo que le conte, que tal vez apuntaba demasiado alto, pero que eso tenia la ventaja de que si caia, caeria a la mitad.
"Yo mismo despedi a tu hermana cuando se fue con su mochila al hombro a enrolarse en una guerrilla o en un convento. Pero a ti... y suspiro...dejarte ir a ti seria como arrojar a un pajarito a un abismo y voltear la cara, esperando que no se estrelle... Aunque quien sabe, dijo luego. Quien sabe..."
Mi padre sabe que tengo muchos margenes, mi padre me ve demasiado fragil. Ve mi menton pequeño y dice que es propio de la gente debil y sin caracter, de aquellos que lloran antes de empuñar un arma para defenderse. Odio que a veces tenga razon, cuanto deseo que se equivoque.
" si fueras otra yo te diria que te vayas con ese italiano y te lances a la vida, cualquiera sea la que busques"
luego reflexiona...
" Y es culto? me dice. O es como todos que solo tiene dinero?"
" esta loco "- le digo
"No importa que este loco si te hace feliz. De que te sirve alguien a quien le agrade lo mismo que a ti...eso dejanoslo a nosotros los viejos, que necesitamos compartir el atardecer al lado de alguien y comentar sobre un libro o una cancion...A esta edad nos hace falta con quien hablar, pero a la tuya, necesitas simplemente vivir"

Le sonrio y salimos de alli tomados del brazo.
" te molesta ?" - le digo, pues recuerdo que antes refunfuñaba reclamando que no era ningun abuelito para caminar de brazo.

" no, no me molesta. Abrazame, que es mejor caminar acompañado"

Lo abrazo y caminamos asi, vaticinando el futuro antes que vuelva la lluvia.

domingo, enero 29, 2006

Malena

El olor a sangre fresca siempre le generaría nauseas, sea cual fuera el motivo: la llegada de la vida o el arribo de la muerte. Esa mañana gris de de junio no era diferente de las otras, él llego temprano al trabajo y pudo ver la larga cola de deudos que esperaba entre sollozos una noticia de sus familiares, se abrió paso entre ellos con el mandil en la mano y saludo al guardia de seguridad de la entrada, con un breve buen día, siguió por el pasillo de oficinas hasta el improvisado consultorio y pudo ver una flor fresca en su escritorio, con una nota:

“hoy a las seis, en la pequeña Italia”

La impecable ortografía de Lucero, la asistente de turno relucía en la blanca tarjeta.
El la tomo y se la puso dentro del bolsillo de la camisa mientras se colocaba la bata. Efectivamente Lucero era la única luz en ese ambiente frío y gris que era la morgue central.
Su calidez contrastaba con los rostros tristes de la calle y con su mismo rostro ojeroso de siempre. Ella había llegado hacia un año allí y se había terminado quedando y haciéndose cargo de todo como la secretaria interina del Dr. Reynoso, el jefe de la morgue. Sabia el lugar de los archivos, el tipo de cartas y él numero de teléfono de cada persona influyente en la ciudad. Era una joya Lucerito, lastima que con el tipo de trabajo que tenia no pudiera conocer a mucha gente, excepto a el al Dr. Olvera, su flamante novio diez años mayor.

El día empezaba temprano, tenia “dos fiambres” por la mañana y hacer el informe le llevaría el resto del día. El primero un NN que habían encontrado tirado junto al río medio congelado, el segundo era una mujer, que habían traído del hospital esa misma mañana. Detestaba hacer las autopsias a los NN, no veía el motivo de abrirlos como pollos y hacer un largo informe para nada. Pero el caso de la mujer era especial, se sentía a gusto haciendo las autopsias de los cadaveres traídos del hospital porque así podía sacar las dotes de medico que hacia tiempo estaba perdiendo. Le agradaba hacer hipótesis de la enfermedad y como pudo haberse evitado la muerte a partir de datos simples como los dosajes toxicológicos o el numero de punciones de sangre que tenia el fallecido. Prefería saber el final de la historia y hacer hipótesis sobre como pudo haberse evitado la muerte que lidiar con los pacientes que ruegan por minutos mas de vida. Tenia un vicio por leer siempre el ultimo párrafo de los libros antes de iniciarlos y lo mismo le ocurría cada momento de su vida. Para él la muerte no constituía una sorpresa, la verdadera sorpresa era saber como habían llegado vivos hasta ese momento.

El suelo pegajoso de la morque le recordaba al piso de los mercados que él odiaba visitar de niño; el color de las botas de los ayudantes solo le podia recordar a los matarifes que presiden la fiesta de la muerte y en ese momento él, con su impecable bata blanca, traida de casa y no de la lavanderia de alli, se sentia en el deber de dar realce cientifico a un acto tan noble y respetuoso como abrir a un ser humano.
Sus demás compañeros le tenían cierta burla, no comprendía porque la rudeza de ellos ante ese momento sublime, de abrir la piel de alguien y poder fisgonear en sus intersticios en que lugar se le ha ocultado el alma. Había notado con cierta desazón que sus compañeras mujeres eran mucho mas frías y rudas al momento de hacer las autopsias. Por ejemplo Leonor la otra doctora, llevaba menos tiempo que el allí, pero se daba el lujo de comer papitas picantes mientras el “matarife” se deshacía del cuero cabelludo de la victima. El no podía soportarlo, no entendía porque una mujer tenia que demostrar siempre que su estomago y todo su ser eran más fuertes que las de un hombre, no comprendía esa necesidad “de demostrar” que tenían las mujeres que él conocía. Por eso le agradaba Lucerito, con su carácter jovial y sus maneras sencillas, siempre tan delicada, tan sencilla, jamas mencionaba una frase para batallar, solo asentia.

En el ambiente fétido de la morgue central el reloj marcaba las 11: 30 y el se acercó a la joven mujer que reposaba en la mesa de operaciones y la contempló detenidamente, no tendría mas de 30 años, la piel pálida verdosa típica y las huellas violaceas en los brazos, de los sueros que le habían sido retirados. Su cabello corto y rojo artificial, enmarcaba un rostro que podía ser perfecto, sus pómulos altos, su cara ovalada, los parpados cerrados y unas largas pestañas la hacían parecer increíblemente bella. Sus labios cerrados y pálidos eran delgados y eso unido al surco entre ambas cejas le daban una actitud suplicante rara de contemplar en alguien que por fin descansa del dolor de la vida. Acerco sus manos enguantadas de latex a su rostro y le abrió los ojos: Eran claros, con las pupilas puntiformes usuales de los fallecidos.

En ambas muñecas, cicatrices antiguas evidenciaban algún intento de suicidio previo. De sus uñas decoradas con estrellitas azules, podía inferir que su estancia en el hospital no había excedido el tiempo para que alguna enfermera le borrara el esmalte prohibido en los pacientes internos. El abrió sus manos pequeñas esperando encontrar otros signos clínicos que le corroboraran la causa de la muerte, pero en su lugar halló tres líneas perfectamente separadas
“ la mano de los solitarios” pensó. Las líneas de la vida, fortuna y amor en su palma, iban dispersas sin llegar a unirse en ningún punto.

- Es chilena, Doc
- Perdón?
- La chica no es de aquí, nadie la reclamara. Es chilena
.- dijo el matarife, al tiempo que le alcanzaba el parte informativo.

Él cogió el parte del hospital y vio su nombre: Malena Errazuri, 28 anhos, nacionalidad: chilena.

Malena, murmuro y empezó la autopsia con su delicadeza habitual. Cogió el escalpelo y procedió a hacer una línea que unía el mentón y el pubis de ella. Hecho esto, pidió al ayudante que cortara las costillas. El hambrón cobrizo que le había dado el parte se acercó y rompió con las tenazas ambos arcos costales. Luego dio paso al Dr. Olvera que le dio una ultima mirada a sus mamas pequeñas, para entrar con el guante estéril a la búsqueda de los órganos de los que debía obtener las muestras. Ella parecia ser una fumadora habitual, a pesar de su edad, sus negros pulmones así lo denotaban. Sacó y pesó cada uno de ellos; ahora tenia que buscar el corazón, introdujo la mano y lo hallo diminuto y rezumando sangre oscura, parecía el corazón de una niña, tal vez tenga una cardiopatía congénita, pensó e hizo los tres cortes precisos de aurículas a ventrículos y el pequeño corazón se abrió como una flor. Nada evidenciaba daño, volvió a cerrarlo y corto una parte de el para el dosaje de drogas.

Siguió con los demás órganos hasta llegar a los ovarios, una extraña tumoración junto a la trompa de Falopio izquierda lo hizo detenerse. Dentro halló un pequeño ser de unos 8 cm de largo, hecho de gelatina gris. La muchacha estaba embarazada y ese niño ya había sido destinado a no vivir, no había migrado hasta el útero como era lo normal, se había quedado creciendo junto a su ovario. Al igual que ella, probablemente también tenia miedo a sobrevivir.

Terminado el acto, procedió a limpiarla y lavarla, quizas nadie la reclamaría, pero sintió que si la dejaba así, uno de los matarifes de la morgue podría hacerle daño y el ya sentía una extraña empatia por ella. Se acercó a su cabeza, recolocó el cerebro en su lugar y se dispuso a volver a suturarle el cuero cabelludo al cráneo que descansaba en el lavabo como la mitad de un melón sangrante.

- No lo haga, Doc, esta seguro se va para el anfiteatro.
- que dices, Juan?
- Que esta no será enterrada. Los de la facultad de medicina han venido pidiendo los cadáveres de los NN, para el anfiteatro de anatomía, les falta un cadáver femenino.
- pero ella no es NN..
- ya sé, Doc, pero nadie la reclamara. Ni siquiera es de aquí.

Él prefirió no seguir discutiendo con el matarife y se quedo a solas con ella suturándole con un punto menudo el cuero cabelludo a la altura de la frente, hasta dejarla nuevamente perfecta.

Luego se apartó y se detuvo a contemplar su obra de arte, su facies se veía ahora serena. Había tirado de la frente quitándole el ceño fruncido inicial. Se quitó los guantes satisfecho y se retiro de allí. Probablemente se la llevaran al laboratorio de anatomia de la facultad pero nadie tenia porque verla fea, no era justo.
Eran casi las 4 de la tarde nunca le había tomado tanto tiempo una autopsia, generalmente dejaba que los matarifes cosieran con pabilo blanco a todos los cadáveres, pero con ella no había podido hacerlo, se veía tan joven, casi una niña a pesar de sus 28 años.

Se sentó en el sillón giratorio de su consultorio y se tiro para atrás, se sentía muy cansado. En la mesa descansaba el informe aun sin completar, donde se leia el nombre de ella. Ningun hallazgo habia sido anormal, a excepcion del feto muerto, pero eso no habia podido causarle la muerte, quizas ella misma ignoraba que iba a ser madre y se dejo morir asi, sana del todo. En el lugar destinado a probable causa de muerte colocó SOLEDAD, pero en seguida se arrepintio y rompio el papel. Se sentia muy fatigado para iniciar la redaccion del informe.

Cerro los ojos y la vio. A ella, a Malena con una falda escocesa y una blusa blanca, su cabello escarlata brillaba con el sol y sus ojos verdes lo miraban jovialmente desde el otro mundo, se acercó a ella que lucia sonrosada y feliz y le enseñó la palma de su mano derecha. El tenia sus mismas tres líneas separadas, probablemente era él su otra mitad. Ella juntó su mano a la de el y sonrió de forma infantil cuando vio que sus caminos se unían. El le devolvió la sonrisa.
Se veía bellísima con el color que le daba la vida.

Luego introdujo la mano dentro de su blusa y extrajo su corazón que ya no sangraba, estaba cortado en tres como lo había dejado él, durante la autopsia. Ella lo deposito en su mano como un tulipán marchito y la empuñó con la de ella, se quedo así observándolo sin decir nada, flotando en esa atmósfera liquida de sangre y agua destilada y apretó su mano suave y fría con la de el.

La apretó y apretó hasta que él sintió miedo, su corazón latía fuerte dentro de su mano, como si volviera a la vida y el ambiente se hizo helado y gris, los ojos de ella lo miraban fijamente debilitandole las piernas; la sutura en su frente pálida sudaba ahora sangre oscura. El oxigeno escaseó en sus fosas nasales y tomo el aroma dulzon del formol, que lo habia acompañado en su primeros años de facultad. Ella le acerco sus labios frios y marmoreos intentando un beso, ese beso que el habia deseado darle desde que la vio desnuda y fragil en la mesa de operaciones.

Pero sintió miedo y la apartó con fuerza. Solo entonces pudo despertar, con las manos empuñadas y la camisa empapada de sudor frio a cusa de la pesadilla.

Eran casi las 6pm se quitó la bata como pudo, se lavó la cara y salió de allí con los pelos de punta. Se sentia confundido y enamorado. Enamorado de alguien que ya no existia.

Llegó a la Pequeña Italia retrasado, por suerte Lucero aun no había llegado. Entro y se sentó en la mesa de siempre, pidiendo un whisky.

- En las rocas signore?
- No, solo
- respondió él

Era una noche fresca de Junio y el se quedo absorto en el color citrino del whisky, cuando la voz aguda de Lucero lo desperto de sus cavilaciones.

- Perdona, me retrasaron en el salón de belleza, fue lo único que oyó.

Al volverse casi da un grito de espanto ante la visión de la dulce Lucero.
Se había cortado su largo cabello castaño y ahora lucia rojo y pegado a la cabeza, como el de Malena, casi lucia idéntica a ella con excepción de la mirada.

- Te gusta? – le dijo sonriente, quería sorprenderte.
- Y lo lograste, te ves…diferente- le dijo mientras la saludaba con un beso en la mejilla.
- Si, valió la pena el cambio, verdad?
- ajá... - se sentía de pronto mareado. Necesitaba otro whisky.

- La chica del salón me lo recomendó, me dijo que necesitaba algo mas vivo. Esa Malena, es increíble!

El casi escupe el trago en la mesa. Quién dijiste?
- Ay, amorcito, nunca me escuchas, Malena la chica que me corto el pelo.
Verdad que esta de muerte?

- Si…de muerte, murmuró el, apurando el segundo vaso de whisky que paso ardiendo hasta su estomago. Las rodillas le temblaban.

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...