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Mostrando las entradas de noviembre 19, 2017

Poquita Cosa

Al final la felicidad era esto, dormir la siesta con el grito de las gallinas a lo lejos, afinar el oído en la madrugada y sentir que ladran los perros en casas de barrios lejanos y que el sueño es el mismo manto pesado bajo el que nos ocultamos todos cuando asoman las dudas y los monstruos.
Mi niñez vuelve a bajar las escaleras cuando vuelvo a casa, vuelve tras los mismos pasos y en busca de los olores y sonidos que aquí parecen no haber cambiado. No importa cuantos caminos ya anduve ni cuantos zapatos he cambiado, cuando vuelvo a casa soy de nuevo niña y sueño, creo y espero. No hay limite de tiempo aquí, aunque hay miedo siempre a que bruscamente la vida se termine, pero en ese sopor de la Primavera que se vuelve Verano y de los olores del vecino Diciembre, en la playa que se entibia al ocaso, yo siento que vuelvo, que sano y que puedo, quizá, solo quizá, soñar que esta vez no se acaba. Que la historia no se acaba para ninguno de sus protagonistas y que todos nosotros en la Tierra d…

No Busco Novio

A veces pienso que si, que necesito uno. Como ayer que luego del accidente todos me preguntaban por un número de familiar o esposo a quien llamar. Yo estaba en shock y no contestaba nada, cuando salí de ese estado tampoco recordaba a nadie. Nadie podría venir, mi familia vive lejos, no tengo una familia con esposo e hijos que los curiosos que se acercaban a prestarme auxilio esperaban. Sacaba mi celular y no podía encontrar ningún número de a quien realmente de importara aparecerse allí a hacerse cargo de mi y de todo.
Siempre he tenido a quien llamar, para quejarme cuando todo ya estaba resuelto. Pero en ese momento en que no sabía siquiera si el conductor se iba a dar a la fuga o que, no tenia idea de a quien llamar. Lima no es una ciudad muy grande, pero a veces se siente enorme. Esa vez en que me asaltaron en el taxi y sacaron a golpes hasta la pista, si que tenía novio. Una vez que estuve en un lugar seguro lo llamé, le conté y me consoló pero no se apareció nunca. Recuerdo que lu…