viernes, agosto 24, 2012

La Culpa

El punto es que no es mi naturaleza de misantropía eterna la que ha salido a flote. No. Esta vez la culpa no la tengo yo ¿Qué culpa tendría yo de que me cruce con colegas hablando sandeces? ¿Qué culpa tengo yo de que a modo de conquista un tío me diga te quiero tirar? ¿Qué culpa tengo yo?


Y claro, esta semana deberemos trabajar nuevamente el tema de la culpa. La única manera de tener silente a una persona, a una sociedad o a un grupo específico de gente, ha sido siempre la culpa. Y en este párrafo me acuerdo de las mil veces que hemos hablado de esto con Rafa. Obviamente él lo sabe sazonar mejor y despotricar contra el capitalismo y la religión; pero yo no sé. Yo la única culpa que hallo continuamente es la mía. Una culpa que no es factible de traslado, una culpa agravada al ver la ineficiencia de los demás. Pero vamos! ¿Quién quiero ser yo? La salvadora de algo? Me he cruzado con héroes, soñadores y locos, con gente dispuesta a cambiar el mundo y yo… Yo aquí, mi única meta salvar a a 2 ó 3 pacientes, a cien más, a quién sabe cuántos más. Y sin embargo eso no me vuelve dichosa, es solo el trabajo que de no hacerlo yo, nadie más hará.

Y recuerdo la voz zumbante de ¿Quién te crees que eres? Oída hace mil años y cifrada mil veces en un cuento llamado la Niña Lorena. Recuerdo esa frase, ese escupitajo que te cae en la cara al demostrarte que Tu, tu sola, no podrás cambiar nada. Y si, llevo 30 años tratando de ingresar en mi cabeza la idea de que soy otro ser inútil, un parásito social…pero no puedo. Algo bulle en mi interior y si no puedo marchar contra nada, al menos me fajo a pelear contra la muerte. Como si se pudiera! Como si yo pudiera hacer algo que no sea inútil y frívolo, carente de toda pasión…apenas si soy un obrero que no levanta la cabeza, me han quitado toda la dignidad, la pasión pro ser algo más. Me han inundado de culpa, si eso es de lo que hablo.

La culpa que nace cuando en esta sociedad pacata una mujer dice que no quiere casarse. Que ya pasa los 30 y que no le nace la ternura pro tener un hijo solo para no terminar los días sola. Cuando gasta más en ropa interior y en zapatos que nunca usará que en cualquier cuota para mejorar la vida de los otros. Culpa, por no creerme ese cuento estúpido del amor a primera vista, de que solo tendrá sexo a la tercera cita y luego fingirá que nunca antes lo había hecho. Cuando le dice a un hombre: Invierte estúpido, esta relación no te saldrá gratis. Culpa, culpa, por las calorías, por los libros no leídos, por las fuerzas que gasto en quejarme sin hacer nada. Por las pastillas, por no estar con la salud intacta cuando debo estarlo, por ser frágil, por no ser un hombre…Por ser mujer, por ser solo una mujer que sueña.

miércoles, agosto 22, 2012

@la_martillo

Me hice de un twitter...pero no tengo amigos, ni sé de que puede servirme...

REGRESO AL BLOG


Hoy...estos días, quisiera ser solo Laura Hammer, mi alterego-yo misma. La Hammer, como algunos prefieren llamarme, dotandome asì de una dureza de la que en verdad carezco.

Quisiera desaparecer un poco. No ocultarme, mas bien mostrarme. Mostrar un poco de lo que siento día a día, hoy... Quizá éstos meses el personaje no ha sido Laura Hammer, sino yo. Ideas, actitudes,  bùsquedas.
Quizá el personaje sea mas duro que mi alterego, quizá LH solo precise descansar del día a día, refugiándose en su viejo blog de absurdas melancolías. Quizá deba elaborar un cuento, un poema, transcribir una anécdota que haya dado vuelta muchos años dentro de mi cabeza...Quizá...

Pero no es eso, tal vez es solo que al pasar página a página lo que he vivido y he escrito, haya comenzado a extrañar rabiosamente a los amigos que perdí,  incluso a mis detractores, o a los fans. A esa gente por la que yo escribía y em animaba a dar uno y otro y otro...tal vez fue el tiempo en que mas permeable estuve, en el que mas desee comunicarme, tener contacto...Estirè la mano para pedir ayuda, algo que no hago más.

Me prefiero así, vulnerable. Incluso oculta por un nombre falso, un alterego, una leyenda cibernauta de lo que debería ser. Me prefiero así, humana, melancólica, reflexiva. Prefiero que me lean a que me vean...Una cita, un encuentro, un intento de hacer el amor. Un regalo que no me gusta recibir. Tratar a los humanos imperfectos que somos y portarme como tal, equivocarme, seducir; equivocarme, provocar; voilver a probar, maltratar, ironizar...hacerme la fuerte, la dura, estar continuamente en esa actitud de "Todo lo que haces es insuficiente, aburrido, falto de sorpresa, yo jamás me enamoraré de ti"

Y correr, correr, correr...Nada ha cambiado desde el 2005...La naturaleza no cambia. Apenas me he engañado dicièndome en què problemas no debo meterme, indicándome a quien no ilusionar/enamorar, con quien no intentarlo siquiera...Solo he acelerado el proceso de las relaciones, aumentado la efectividad de los encuentros. Ahora solo doy una cita, tal vez dos...No me interesa ir mas allá...Tan aburrida me he vuelto, tan dura o tan miedosa...quien sabe?

Hoy quisiera ser Laura Hammer mas que nunca y recuperar a mis amigos virtuales, los que estaban para decir una palabra amable cuando me iba mal, incluso falsa...No importa, porque hubo un tiempo en que yo deseaba fervientemente VOLVER A CREER.

Regreso a San Juan y todos los por qué

Lo último que escuché antes de girar la cabeza, fueron las ruedas del auto acelerando en el asfalto y alejándose de mi a toda marcha. Me aca...