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El Verano

Ya recordé de que iba esto, lo del blog.
Recordé porque lo necesitaba cuando quería forzarme a llorar o a sentir, o a conectarme con mis yo desparramados en cada esquina de una mala conciencia.

Vuelvo aqui con la vergüenza de un yonqui arrepentido. A los viejos hábitos de amar, odiar y olvidar.
De pronto el cielo se cae a pedacitos, las nubes cubren la ciudad como algodón sucio y me recuerda los días tormentas. recuerdas eso? Lluvia en pleno verano, así se llamaba ese post. Cuantas lluvias habré visto yo a mitad del verano, mojándolo todo, sin dolor.
Hoy no llueve, ya no sabe llover en este rostro despintado. Nadie puede poner lagrimas ni sollozos, el guión esta hecho para una protagonista que madura sin escándalos lacrimógenos. Por que así es la madurez, no? Ya no se llora por nada, ni por nadie. Solo se queda con una ese dolor sordo que significa: Ya sabias que pasaría. Te consuelas con un abrazo de sabanas y almohadas. Te sigues abrazando fuerte en la ducha, en la cocina. Pasas los dedos entre el cabello, suavizas la amargura y te dices, vamos ya pasa...Cuantas veces hemos estado antes en este lugar conocido.

"Deja que pasemos sin miedo..."

De todas las canciones elegibles, esa era la que había escogido para el día que tuviera que partir. Había pensado tanto en ese momento, que no daba ni miedo. La vida y la muerte eran ahora dos caras de una galleta que se desayunaba a diario. No temo la muerte de los otros me solía decir, sino de quienes amo y bien sabes tu que la familia siempre se va primero.

Que duda cabe! Pensaba yo, cayendo en cuan ridiculo era vivir triste en la espera de lo inevitable.
Después de todo querida, en la muerte como en el desamor, no importa cuanto te prepares, con cuanta anticipación lo hagas, siempre cala duro, al fondo de la piel, donde el alma vive oculta entre los intersticios, tiritando dudas y suenhos. Ahí golpea y no cesa de doler hasta que olvidas.

Se logra olvidar, verdad? Les pregunto a todos, se logra olvidar siempre, verdad?
Les suplico a todos, se logra olvidar en algún momento, no?
El escenario esta vacío, todos se han ido, no hay quien pueda responder a mi sollozo.

Nada queda, excepto esperar a que pase, recordar esas viejas frases de: Quiero que me mientas, pero miénteme bien para que no duela. Recordando como se tiene que abrigar una sola cuando cae la noche y sobreviene el frío. Cuando llueve en verano y se oscurecen para siempre los días soleados.
Recordando como sobrevivir a los que se van antes de tiempo.

Me lees triste, lo se. Pero no es tan así, hoy me alegró  que me llamaran Laura, que se acordaran de ella, la que no sale vestida nunca. La que vive desnuda y ama con pasión desbocada. Me ha gustado eso, que no dijeran mi nombre sino mi alter ego, para recordarme quien es la persona detrás de las persianas bajas. La que mira y se sonroja buscando una historia sordida tras otra, una persona sordida tras otra.

Nada queda, nada. He plantado en terreno eriazo flores muy caras y ahora lloro por ellas, tonta de mi, esperando que no mueran.



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