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Bombas de tiempo

“ Que como te echo de menos no hay en el mundo un castigo…”

Escribo mientras veo los aviones pasar. La noche es clara y pequeñas estrellas hacen apenas guiños desde universos lejanos en donde mi rostro se pierde en un caleidoscopio lleno de sueños y miedos. 
Dicen que escribir abre y cauteriza las heridas, dame tiempo entonces, hasta que pueda escribir de nuevo. Mientras tanto hablaré de mi y de mis sensaciones, me sentaré quieta a escuchar la música nueva viendo la ciudad brillar a mis pies. 

Hay colillas de cigarros en mi balcón, también flores secas, pero nada de eso es causa de melancolía. La noche es perfecta, clara y sin frío. Abajo la gente pasa sin pensar en que yo existo y conmigo las dudas sobre el futuro, mi regocijo al desenterrar recuerdos, de viajes, de personas y besos. La gente pasa ignorándolo todo y a mi me gusta verlos así, sin rostro, caminando rápido hacia ningûn lado, sin nombre, sin ninguna historia para mi. Hoy es mi momento, no haré preguntas sobre los otros, el cómo, el por qué, ese tipo de interrogantes que hacemos los de mi profesión. Esta vez no me importará que pase con el resto, son mis cinco minutos de placer y con ellos, echarte de menos sin culpas, hablarte desde mi lugar de ensueño y dejarme llevar así, poco a poco hasta convertirme en nada.

“Mientras tanto buscarás
 alguien que te diga la verdad
de aqui a la eternidad,
de aqui a la eternidad..”

Las canciones se me pegan en la memoria y con ellas las historias que se tejieron la primera vez que las escuché. Quisiera estar puertas afuera y no volver a entrar a casa. Seguir caminando hasta hallar la verdad de todas las cosas, Qué cara fantasía! y mientras camino hablarte como todo este tiempo que no nos vimos, con un café en mano al atardecer o con una cerveza fría a media mañana y volvernos así, turistas de mundos alternos, sin parar de hablar, como todas las veces que de solo vernos fue un reencuentro en el hogar. 

Eso lo hace compartir el mismo sentido del humor, dirás. Mentira, replico yo, eso lo hace echarte de menos en medio de esta sensibilidad mía que vuelve la cercanía de cada Abril una bomba de tiempo.




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