Ir al contenido principal

Cuéntame un secreto

El juego había empezado de forma muy simple, se llamaba: Cuéntame un secreto.
El acababa de abrir sus lineas al publico en general, para que le contaran algo "lo que sea". A ella le había fascinado la idea, empezó enviándole un video y rápidamente la respuesta le llego al buzón de correspondencia.
-Es por aqui. Por aquí dejás los secretos.
Sintió como si de un confesionario se tratase, siempre era liberador contar algo a un desconocido y mas si ese desconocido era famoso. Más aun, si ese famoso podía volver su historia un cuento y ese cuento, en algo trascendente.

El cursor titilaba ahora frente a ella, poniendo prisa a su intimidad.

-Stalkeo a mi ex novio- empezó. De inmediato un baño liberador le recorrió la espalda, como si se lo estuviera confesando a él mismo. Lo hago desde hace meses, siguió.

-Bien, es un secreto del tipo de los usuales. Tenés de los otros?
-De los otros?
-Si, de esos inconfesables.
-Si, claro. tengo muchos.
-A ver, dale, soy todo ojos.

Había un poco de adrenalina en esa charla, dejó el café aparte y reviso que nadie estuviera mirando hacia su cubículo. De inmediato comenzó a pensar en todas sus aventuras sexuales, en las fantasías prohibidas, en las citas a escondidas, en la gente anónima.

-Tengo una doble vida. Y me gusta.
-Me encanta, sigue.

No había pensado que le creería, si alguien la viera ahora, detrás de los espejuelos grandes y con el cabello hecho un lío, nadie le apostaría una doble vida. Además una doble vida sonaba como a pareja de James Bond, a espía encubierta y ella solo estaba llenando papeles. Rumas y rumas de papeles.

-Mi alter ego gusta del sexo con desconocidos.

Era una frase abiertamente provocadora. Acababa de revisar unas fotos suyas en Google, cabello crecido, barba abundante, mirada soñolienta. Tal como se lo había recetado el médico.

-Eso suena genial, es un gran secreto. Y tenés otro nombre? Ya sabes, como el de batalla.
-No soy puta.
-No, nena. No me refiero a eso. Yo tengo uno, para cuando lo hago con otras parejas.
-Mujeres?
-De todo.
-Ese es tu secreto...?
-Ojo por ojo...Me contás otro?
-Haremos un ping pong de secretos? Tienes un millón de seguidores y prefieres hablar conmigo?
-No todos saben contar secretos.

Tamborileó los dedos en el teclado. Le gustaba el tipo, pero le gustaba mas lo que escribía. Casi siempre caía con aquellos que sabían escribir, no tenía nada que ver con el rostro, pero ayudaba bastante. Y el acento, le fascinaba ese acento porteño, cuándo había sido la última vez que estuvo en Buenos Aires? Cinco, diez, años?

-Tenés fantasías sin resolver?
-Muchísimas. Sorbió un poco mas de café, se lo imaginó bebiendose de un trago todo el mate.
-Y son...?
-Las usuales, el trio, el intercambio...etc...
-Nunca hiciste un trio?
-Jamás. Una vez me lo ofrecieron en Argentina, precisamente.
-Mi primer trio fue en tu país, para la presentación de un libro.
-Vivimos existencias en espejo.
-Y si...Me cuentas otro?

Se tiró para atrás en la silla, de pronto lo inventado ya no era tan inventado. Las verdades se abrían paso entre un desfiladero de dudas y cavilaciones.

-No sé. Todos en los que pienso son sexuales.
-Y che, por algo son secretos. Te cuento de los míos ?
-Cuenta.

Su historia era cruenta y plagada de detalles y morbo, en el fondo sin embargo quedaba una estela de melancolía y soledad, si quizá eran existencias en espejo.

-Y te gusta mas hacerlo así? Preguntó ella
-Como así? No, solo es ...Diferente.

Su secreto superaba ampliamente los suyos.

-Lo hice una vez con una prima.
-Consentido?
-Si.
-Menor?
-No, mucho mayor. Yo era un crío.
-Yo también.
-Con una prima?
-No, era hombre.
-Menor que vos?
-Casi igual.
-No es un gran secreto, después de todo eh? Todos tenemos algo así una vez en la vida.
-No sé. El se enamoró creo.
-Que putada.

La gente se había ido de la oficina, de pronto un ambiente depresivo había caído sobre ella. Qué más se podía confesar? Casi nada de eso lo sabía su ex, su mejor amiga o su familia. Eran secretos para un cura o para un desconocido, pero no importaban, no admiraban, no rompían ningún esquema. Eran secretos simplones de una existencia simplona.

-He matado a un hombre.
-Cuándo?
-Hace 2 semanas.
-Lo conocías ?
-Si, era mi ex.
-Al que stalkeas??
-Si.
-...
-Te asusté?
-No sé. Creo que me lo esperaba.
-Por?
-Existencias en espejo, recuerdas?
-...
-Cómo te sentís?
-Escribirás sobre mí? Ya sabes, algún cuento.
- Te cuento un secreto? Creo que prefiero conocerte.


Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…