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La Novia de Papel

Y que hay de malo en querer estar sola?
Por qué tendría que hacerme daño? Solo quiero estar sola y ya y punto.


Esta semana ha sido tan extraña, corriendo de las miradas de los demás, de las conversaciones del resto, escapándome del hospital para poder almorzar a solas…Para poder estar a solas, no porque ellos me insten a hacerlo sino porque es mi decisión.

Antes que me echen, me largo yo primero- suelo decir achispado Don Severo Cruz. Antes que me pongan mala cara, cojo mi costal y me voy pa otro lado!
Coge entonces el costal de mazorcas amarillas y se larga tambaleando del único bar en la esquina del pueblo. La gente apenas si rota la cabeza cuando el lanza su juramento de no volver más…La gente ya sabe que Don Severo siempre vuelve y que no se va porque lo echan, sino porque se siente echado, porque sus demonios paranoides, le dicen que no es bien recibido, que por aca lo miran feo, que por alla cuchichean, que la gente le dice Borracho, y por mi madrecita, jura Don Severo, por mi madrecita que yo no soy borracho, solo bebo cuando me siento solo…y algunas veces cuando estoy bien acompañado…Don Severo se disculpa asi mismo de su vicio de alcohol fuerte, quje no lo llamen borracho señores, porque sino, Don Severo ya no vuelve.


Yo he negado mil veces que soy una persona triste, pero vaya que lo soy. A veces entro a un lugar y siento que no soy bienvenida, veo miradas antes que el resto y siento susurros antes que el resto, pensé que era una enfermedad, pero resulta que siempre es cierto. Llámalo sexto sentido, pero siempre siento cuando la gente no me quiere. Y así estoy ahora, en esas ando, yéndome de donde no me siento bien recibida, yéndome antes que me echen. Yéndome para no sentirme sola en medio de un batallón de gente que no me ama, sino sola por decisión propia, esa soledad que no sabe tan mal, porque es elegida de forma conciente, esa soledad que como un dolor extraño, endulza y hace daño.


¿Qué hay de malo si quiero estar sola? Si ya no quiero aceptarte en mi cama, ni tu aliento en mi almohada. Ni quiero compartir mi almuerzo con la gente que no es mi amiga y mucho menos compartir mi música, con gente que la llama rara. ¿Qué hay de malo en que sea como soy? En que me sienta invadida si me ves leer en calma, que me sienta asfixiada, de saber que frecuentas los lugares que yo frecuento, que al volver del baño, estés allí frente al bar esperándome. Como si fuera tu novia, tu mujer, tu propiedad, tu loquita.

Yo no pertenezco a nadie. ¿Por que quieren asfixiarme? Yo solo quiero escribir y no volverme a peinar el pelo. Quiero escribir y oír la música en audífonos, porque ya no quiero a nadie y nadie me quiere. Yo solo quiero llorar un poco, de rabia, de desconsuelo, por sentirme loca de nuevo. Por ser llamada loca de nuevo. Como si eso fuera un apelativo agradable, como si no me doliera cuando me lo dices.

Que hay de malo en querer como yo quiero, o en hablar como yo lo hago? No soy la mujer típica, soy de las otras, no de las exquisitas, de las sensuales, de las que podrías catalogar como diferentes, llamándome exótica. No. Yo soy del otro grupete, de ese montón de ordinarias que los hombres llaman locas. Porque tomo decisiones al tranco,. Temperamental hasta en lo mas mínimo. Cortante hasta para respuestas simples. Extravagante. Extremista, caprichosa…Soy esa mujer que las mujeres no quieren de amiga y de la que los hombres hacen bromas sucias.


No debería hablar de esto, pero supongo que como dice June, estoy buscando hacerme daño.
Ayer no quería hacerme daño. La estaba pasando bien, mi café favorito, mi muffin de manzana, un buen libro de cuentos. El lugar calmado, nadie que ose mírame y preguntarse quien soy o porque tomo café sola, justamente en un sitio como Miraflores, en donde la gente siempre sale acompañada y a reír un rato. Ayer estaba bien, lo juro. Pero fue entonces que llego encima mío, que invadió mi espacio, que violó mi soledad mas íntima. No importa que no hable, que no me mire, que no me toque, está ahí robando mi espacio, asfixiándome con su presencia, apoderándose de la poca de privacidad por la que pago caro. ¿Crees que no puedo tomar ese café en mi casa? ¿ o en un lugar mas barato? Solo deseo esa pizca de poder, de pagar por un espacio a solas, por un momento a solas, y no porque me lo impongan, no porque nadie quiera sentarse a mi lado, sino porque yo quiero que así sea.

Bah!
Que vas a entenderme, si yo estoy loca.

Si yo paso por estos periodos y tu, aun después de tantos meses, sigues sin saber que hacer, si irte y dejarme a que me haga daño o si quedarte y verme así, furiosa, para que te haga daño…Quien sabe por que lo haces, pero siempre te terminas quedando y yo termino odiándote, porque surge en mi un sentimiento de pena, de conmiseración, de lastima hacia ti, un hombre que no puede tener la dignidad de mandarme a la mierda cuando paso por estos estados morbosos, de soledad, autocompasión…miseria…en que reniego de todo, del mundo, de mi, de ti, del aire que tenemos que compartir a fuerza de ser los últimos 2 solitarios en esta tierra de nadie.


Clap, clap…Mas aplausos para el monologo mas patético de la Chica en la tierra del olvido.

Hoy no fue tan malo. Estuve sola. No permití que me quitaran mi momento a solas. Almorcé en una mesa grande, no importando que hubiera familias haciendo cola por una mesa en el restaurante. No preemitiría que me echen, yo quería estar sola para eso pagaba, en una mesa grande, tomando la infusión caliente, que quema los labios y opaca la mirada. Tomando a pequeños sorbitos, con un punto fijo en la luz de la ventana, pensando en que pasará luego, en quien amaré luego…si acaso podré volver a amar a alguien…En si acaso, alguien llegará a amarme a mi, así, loca y sentada en una mesa grande, separando la ensalada de la carne. Dejando las papas grasosas, apenas tocando los vegetales crudos…Una engreída para comer, para amar y otras leseras…


Hoy salí cubierta con el abrigo plomo que me hace ver señora y no fumé. Hoy no fumé nada. Solo caminé mirando la calle como si me llevara a alguna parte diferente y compré flores…Varias flores baratas, hechas de papel pintado. Y me fui a buscar casas a donde mudarme, pero no me gustó ninguna, porque me prohibían llevar gente a dormir cerca. Porque me prohibían bañarme a tal o cual hora, porque me prohibían tener mascotas. Carajo! Quiero vivir sola y pagar por vivir como yo quiero, no que me prohíban hasta tirarme pedos si la puerta no esta bien cerrada!

Estoy harta, asfixiada de esta gente tonta.

…………….

Un suspiro y sigo caminando. Y a media tarde, me doy cuenta que soy la única mujer loca, con abrigo y cabello desarreglado caminando por las calles silenciosas, llevando un bouquet de flores de papel, como una novia de caricatura que busca en medio de una ciudad tremendamente gris un compañero de por vida, un lugar para siempre, un sitio donde nadie moleste.

Una novia de caricatura eso soy…Y mí enamorado de vez en cuando, y a través de este papel que no es tal, eres tú. Siempre tú, el que lee y nunca dice nada. Ni siquiera una palabra de consuelo.







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