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Wiston Chat

Tal vez debería empezar por decir que mis días no son tan malos. Es decir, mis días están siendo incluso buenos, hay días que amanezco sonriendo o temprano para hacerme algún desayuno rico. Hay días en que me siento tan feliz que siento que a mi paso el mundo sonríe también. Que los colores son más nítidos y la gente recupera el color que en mi memoria ya ha perdido.
Tal vez si me preguntas, como hoy, sobre mi vida te diría que no va bien, aunque yo sí. Tal vez, como hoy te admires de esa respuesta y yo no sepa explicarte que aquí dentro mi corazón va a buen ritmo, aunque la gente afuera siga fallándome, tropezando, reciclándose en recuerdos, embalándose en cajas enormes que nunca más volveré a abrir.

Entonces, como hoy, te explicaría que no sé porque precisamente hoy es que me siento tan feliz. Hoy que no he recibido ni llamadas, ni cartas, ni un abrazo. Hoy que me doy cuenta que es mejor vivir sola, que es mejor seguir esperando ese no se qué en las personas, ese no se qué, que hace que un día voltees a un lado y veas a gente que nunca antes viste y el corazón vuelva a recobrar su frecuencia, el aire se haga menos denso, la vida un poco más blanda. Aguardando eso, esa sola posibilidad de enamorarme de nuevo, espero tranquila, incluso contenta. Esperando, tú sabes, esperando.

Tal vez si me preguntas sobre detalles de mi vida última no sepa qué decirte, a lo mejor todo suene tan patéticamente simple, esperable, triste, que me digas otra vez, que me volvía a equivocar al escoger a la gente, al sitio, al lugar en donde hacer un nidito de seguridad antes de la tormenta. Tal vez me des la contra, me hagas ver esa realidad que me niego a ver cuando estoy casi feliz. Tal vez me despiertes, me sacudas de mi ilusión, me hagas sentir que debo seguir huyendo. Huyendo de mi misma. Por eso no te detallaré nada, sólo te hago saber que estoy bien, ilusamente bien, que despierto y me acuesto con la misma sonrisa, que bailo a solas, que como todo lo que encuentro, que compré mas perfumes, que tengo un libro nuevo entre manos, que hay música a mis oídos, todo, todo el tiempo. Que sueño, que ilusamente sueño, que esto es real. Que esta sensación de bienestar se prolongará aun un par de semanas más.
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