Ir al contenido principal

Mujer corriente

Los ojos se me cierran en el día pos guardia, no sé que busco, pero sigo buscando. Internet es una herramienta que a veces sirve de juego de vicio, de compañía. No se que ando buscando pero lo busco.
Tal vez ese es el problema, yo busco, pero en realidad quiero que me encuentren. Que me busquen a mí.

Hoy he dicho tantas mentiras que me asusto. He mentido dobre mí, sin querer. Dando una pose y una rebeldía que no es la mía y de inmediato me he arrepentido. He terminado de hablar de escupir contra lo que me rodea y me he dado cuanta que miento. Que miento a menudo.

Al siguiente minuto he querido cambiar la mentira, explicarme, desdecirme, mostrar lo que en realidad soy. Ya no funciona.
Tal vez confío tampoco en mi misma que me emperra mostrarme tal cual en la primera charla. Que me asusta mostrarme tal cual y no agradar y no ser suficiente.
He dicho hoy tantas cosas que no necesitaba decir, pero es mentira. Nadie miente también como yo, es creíble lo que digo. Porque en mi campaña publicitaria soy rebelde y quiero hacer otras cosas, pero no.

Desearía mas tiempo para explicarme eso es todo, pero no necesitaría mas tiempo si me mostrara tal cual. A esa conclusión he llegado. Quién podrá aceptarme así de sencilla?

Ni yo misma. Tiendo a complicarme,a buscarme a filosofarme.
Hoy he sabido perfectamente que estaba mal en mí.
Luego me fui a dormir, dormí bastante y soñaba que la mitad de mi cuerpo estaba hecho de frutilla por eso no podía caminar. Que sueño mas tonto.

A la noche he salido, vestida formal y he bebido. La carne, el vino, solo faltaba el tango y una ropa interior adecuada, entonces hubiera llamado a alguien y hubiera dicho: Házmelo, llevo 5 meses sin sexo. Sólo hazlo.

Estaba a mitad de la última copa cuando pensé eso. Que mi ropa interior no era la adecuada, que estaba muy formal, que era martes, que no tenía a quien llamar.
Si mañana contara esto, pensarían que es una mentira y sin embargo es cierto. Que ironía.

Jamás he sido tan cierta como en lo que parecen falacias.

Hoy voy a dormir, pero primero quiero soñar un poco. Y al soñar espero no preguntarme ya tantas cosas, solo ver el camino claro y sencillo así como debería ser yo, sin misterios, sin recovecos, una mujer corriente que va contra la corriente.
2 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Olor a hembra

Hoy recordé a qué huele una mujer...Me refiero a una mujer normal...sin perfume, sin artefactos, sin nada. Que perturbador. Millones de recuerdos vinieron a mi, allí desnuda bajo la frazada tibia, la sábana enrrollada en los pies, inmóvil con las manos en el vientre, esperando como un capullo. Como alguien muerto.

¿De dónde sale ese olor? Me pregunté. ¿Emana de su cuerpo, su pecho, su piel? ¿No lo calman el jabón, el perfume ni las cremas? ¿Puede ser tan imperceptible como intenso? Algo a lo que te acercas y te marea, te tumba de la impresión de no ser ningún olor conocido.

Trato a diario de cubrir mi olor, me avergüenza, pues me identifica. No creo que hieda, es más alguno que otro hombre ha comentado que mi olor natural es rico..delicioso según el más poético. Un olor que aguarda aquí cerca del cuello, en la nuca, por los hombros. Un aroma de mujer que me va cubriendo como un disfraz invisible, mientras aguardo al acecho. Un perfume tuyo, exquisito- dicen con ensayada destreza.

Yo ento…