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Post # 1


Hola, no me llamo Laura y he perdido la cuenta de cuantos años tengo.
Hace unas semanas estuve dispuesta a cerrar mi blog definitivamente porque supe que había perdido la habilidad de escribir realmente lo que siento y que quizá eso no me hacía falta, después de todo a quien le importa lo que una sola persona en el mundo piense.

La forma más eficaz era escribir relatos, pero prefiero guardarlos para mi sola. Entonces ¿Qué más da? Quizá lo mejor es olvidarme de lo que pienso y ajustarme a 24 horas de trabajo y a que los días libres que tengo sean para viajar, comer, caminar, VIVIR…hacer de todo pero no procesar que es lo que está ocurriendo por dentro.

A veces leo cosas mías de hace mil años y me pregunto,  cómo es posible que haya perdido el corazón? O como es posible vivir, vivir aparentemente bien, sin pensar en nada, sin querer sentir en profundidad nada. Me da la punzada que la madurez significa volverse cínico para tirar hacia adelante y no permitir que la vida se nos desmorone con la imagen de sueños pasados.

Yo me tomare unos días para volver a escribir, ya no solo leer libros y quizá, es una lejana posibilidad, en ese ínterin como alguna vez ocurrió en mi vida, recupere la cordura. No la de los demás si no la mía. La cordura que es la divina insanidad de una sola persona y hace que esta funcione, no al ritmo de los demás, sino al suyo propio. Que funcione por dentro, para sí mismo. Como un loco de la calle ¿Quién sabe?

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Yo ento…