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En la silla

Claro, heme aquí como siempre…tratando de escarbar en mis ideas mas recientes la razón de este conflicto, de esta ansiedad, de esta vida sin calma…Claro, heme aquí, como siempre, optando por escribir en un papel, antes que pedir ayuda…antes que buscar a los amigos…ya sabes…siempre…Un mal hábito este.

Y me siento y no hallo nada, te juro, me siento frente al ordenador como tu le llamas y exprimo mi mente sin que salga nada…A menudo cuando vuelvo a casa veo por la ventana, sin mirar realmente, los edificios viejos alineados uno tras otro y pienso en el momento en que pueda volver a casa y tener tiempo para escribir todo lo que dejé postergado y reanudar la historia de Olivia y reanudarme yo misma…chistosa frase, como si me faltaran mas nudos en la vida, como si me faltaran mas nudos por atar en la garganta…ay…ya no se ni lo que escribo.
Me siento como el ebanista que busca siempre hacer sillas artísticas y un día de tanto romperse la cabeza en busca de un nuevo diseño, un día solo se sienta y usa la silla para su real objeto: Sentarse y descansar un rato. Yo me siento así hoy, frente a la página vacía, cansada, usando el papel para lo que es: Escribir y garabatear solamente…al diablo el arte, la dicción, la ortografía, al diablo todo, me siento en mi silla, me abrazo al papel sin letras y lo voy llenando, llenando…

Si me vieras ahora…mis piernas colgando en la silla en una actitud entre pueril y malcriada, sin que nadie me vea…colgando las piernas, descansándolas un rato de este trajín de caminata y caminata…me duelen tanto…debo tener várices, el calor, los zapatos altos, estar casi 18 horas de pie, de aquí para allá, correteando…debería usar sandalias bajas, pero tu ya sabes como somos las mujeres, queriendo usar zapatos altos, para que el trasero este ahí bien tieso…tieso encima de los tacos, haciendo que los músculos tensen la pantorrilla, la hagan fuerte, fuerte, como la pierna no de una mujer cualquiera sino de una bailarina, de alguien que no solo camina, sino alguien que ejercita sus piernas, su muslos, su maldita anatomía inútil, la que ya ningún hombre mira. La anatomía cubierta, atada y encadenada al traje blanco, a esa mortaja que me hace sentir menos humana que nunca.

Parezco deprimida, lo sé. Pero esta es mi forma de escribir, no tiene nada que ver con la serotonina, así soy yo, alguien que siempre luce desganada en los escritos, como a punto de morir, como si tuviera mucha rabia contra si misma…así soy yo pues…Que le vamos a hacer.

Hoy le respondí que el no quería a nadie mas que a sus hijas, que el resto éramos solo parte de la decoración. Fue una frase destinada a hacerme la víctima, pero luego me di cuenta que era cierta. A lo mejor la causa de que yo no hubiera hecho el menor intento de enamorarme de él hasta ahora, fuera que reconocía que siempre su vida giraría alrededor de sus hijas y que yo salía sobrando, que yo era un ser excéntrico, a ese mundillo de padre-hijos. Es mi sino, dice mi hermana, y ya me los estoy creyendo, puro hombre con hijos en mi vida…Es que acaso ya nadie se cuida? Es que acaso el preservativo no estaba de moda en los noventas?...Pienso en que jamás un papá, me querrá como yo quiero que me quieran, pienso en que el menor resfrío de sus hijas es mas importante que mis malditas crisis depresivas mensuales…Cualquier cosa que pase en su nexo sanguíneo es mas fuerte que mi frágil presencia en sus vidas.

Es inevitable que piense en Claudio mientras vivo aquí. Piense que igual como no resulta ahora con este hombre, es inútil pensar que con Claudio pudo funcionar alguna vez, si total, cualquier pañuelo con mocos de sus hijos iba a significar mas que cualquier cosa q yo sintiera en ese momento. Mas aun si Claudio a diferencia de los otros siempre pensó que yo era una mujer fuerte e inteligente que se las podía arreglar sola. Acaso no se da cuenta que solo soy una niña? Una niña engreída que jugó a enamorarse y salió perdiendo? Que estos últimos 5 años no ha podido iniciar una relación decente ante la certeza de que ningún hombre la hará sentir esa seguridad de cuando dormía con él. De cuando creía que su existencia era solo para él. Pero, nahh, que bah, que va a entender él eso. Tienes 24 años, la vida por delante, solía decirme, en cuanto te des cuenta yo ya seré un viejo decrepito y tu buscaras jovencitos…han pasado 4 años y creo que soy yo la que se quedó sola. Al viejo decrépito aun no lo veo y en cambio en las fotos suelo añorar a un hombre que va encaneciendo de a pocos y que no pudo darse la oportunidad de que yo lo amara.

Tan malo es?
Tan asfixiante puede ser el amor de una niña?

Oh, perdón, perdón Claudio, ya se que para ti, solo soy una mujer a pocos años de ser dichosa, que me auguras toda clase de éxitos, porque según tu, mi carrera, me va a dar todas esas satisfacciones. Que soy un poco menos que brillante, que es imposible que alguien como yo no sea feliz…Ja! Unos años mas y se cumplirá todos los augurios de la gente que dice quererme y sin embargo, no me vaticino feliz…y sin embargo…no me veo en un futuro completa…Me falta todo…Me falta pasión…es cierto.

A pesar de todo lo que puedas oír de mi, me falta en mi trabajo, la pasión que imprimo cuando creo un cuentito, por mas pequeño que sea, la pasión de cuando camino a prisa a casa y no aguanto por llegar al computador y transcribir todas esas historietas que se me han ocurrido mientras la gente moría.

Tal vez esa sea la única razón por la que sigo allí, más que como médico, como un espectador de la vida que se va, o de la vida que se me aferra a unas manos, a una medicina, a un suero, a una fe. Tal vez sigo allí, porque la ficción mas grande es la vida misma, de cómo la gente se muere, se desangra, se queja y yo allí, fingiendo ser protagonista de esa lucha de la vida por la vida y no como en verdad me siento, solo como un observador, un reportero gráfico de esos pequeños desastres, de esos retazos de historia que se ven en emergencia. Tal vez…tal vez…

No soy feliz. Ya lo sabes, no? Estoy en camino, pero por el momento ni siquiera ansío caminarlo, estoy muy cansada hasta para ser feliz, hasta para atreverme a tomar un poco de esa felicidad que surge, cuando te enamoras, cuando creas, cuando te apasionas…Estoy cansada hasta para eso…hasta para hacer amigos…por eso escribo…es mas fácil…dejo para otro día la silla, el arte, al ebanista. Hoy solo me siento y descanso…Cojo el papel vacío y lo voy llenando de mi…Al cabo para eso era esto…Solo para ser un diario público.
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