Sobre el Martillo y otros avatares de la edad de la Inocencia

Ayer acostada en las dos sillas duras que me sirvieron de tálamo mullido, soñé con Nadie. Nadie es un personaje de cuando yo era Ninguna, volvi a soñar en el paraje deshabitado de nuestros antiguos encuentros, posterior a las lluvias torrenciales, cuando el cielo escampa y se ven nevados al término de la autopista húmeda de Ciudad Perdida.

Lo vi con los ojos secos y las manos metidas dentro de los jeans gastados, el mismo de siempre, con su rostro usual que no llego a definir por completo. Una más de mis caricaturas a medio terminar.
De nosotros solo recuerdo las charlas con las bocas cerradas, sus ojos tristes, mi corazon sintiendo salir de su jaula ósea en pos del suyo, correteandolo salvaje, como si alguna vez pudiera volverse finalmente mío.
De nuestros encuentros oníricos, solo recuerdo su voz a carraspera y vino tinto cuando lograba dominar su timidez innata y decía un feroz Hola, como quien manda al infierno.

Hola- respondo yo con mi voz pequeñita. En mis sueños con Nadie, soy pequeña y tonta, con las rodillas torcidas y las carnes flacas. Me acerco ululando mis penas a su oido, como si solo él tuviera la capacidad de entenderlas. Me envuelvo en la bufanda rosada tejida a tres manos y oculto mi boca que se va amoratando por el frio, mi nariz que se congela con los mocos cristalinos de mi reciente niñez y estiro la mano, tratando de parecer fuerte y decidida.
En mis sueños, tomo aire muy hondo hasta que se me hielan los pulmons y juego a ser Ninguna. La mujer que sonrie a medias y fuma sin parar para que no se le note que se le estan congelando las canillas bajo la falda corta que se zarandea el viento.

A mitad de mi sueño, hago la metarmosis con Ninguna, una linda mujer obsesionada con los martillos, que intenta domar a Nadie y hacerlo salir de sus pensamientos apolillados para conducirlo a una cama donde puedan retozar juntos y abandonarse a algo menos confuso que dirigirse frases cortas en el frio infernal de la cordillera cercana. Para Ninguna siempre será mas fácil hablar en una cama que frente a frente, siempre menos intimidante hablar mirando al techo que de pie con la cara fresca.

Yo, convertida en Ninguna la heroina de las historias descabelladas, me suelto el pelo que cruje en hebras congeladas sobre su cara ojerosa. Le acerco la mano perfumada de tabaco y chocolate caliente e intento llevarlo hacia un lugar en donde no me sienta insegura casi al borde de convertirme en ella otra vez, la niña de las rodillas huesudas y la migraña peremne.

Estiro la mano y Nadie me coje. Su palma es seca y callosa, nada que ver con el artista que dice ser. La mano de nadie ha trabajado con cartón y madera, con cerámica y metal cortado. Me coje fuerte, como en un duelo que nadie gana y el viento sopla sobra nosotros, llevando cenizas de poemas quemados. Basura de vinilo. Esferas de alquitrán. La vereda se queda vacía, mientras la ciudad oscura de nuestros sueños dark, escampa entre las miles de miradas de curiosos invisibles, al tanto de cada movimiento, de cada mirada, de que pueda sucedar esta vez. Quien cederá primero? El joven fantasma de los ojos tristes, o la niña que se transforma en mujer a determinada hora del dia solo son la finalidad de llevarselo a un lugar seguro?

La nieve ondea en los rincones; a lo lejos la cadena montañosa es lo unico que persiste inmovil al viento rebelde que esta a punto de llevarnos como cometas humanos.
Estiro mi mano. Que esperas joven de los ojos tristes? Otro verano europeo, una primavera gringa? Junto a la cadena de volcanes históricos, yo espero que sucumba su pena, su hermetismo de adolescente a mi seguridad maquillada con rimel y carmin. Espero llevarmelo lejos.

Hacer el amor es un precio justo, por unos segundos de sinceridad, por conocer que llevas dentro, que guarda ese corazón tuyo. Mi cuerpo no le pertenece a nadie, ahora es un anzuelo para llevarte a tierras calmas. Ven a mi cama y duerme conmigo.

Nos llevamos mutuamente por el camino a ninguna parte. El arrastrando los pies, yo quebrando mis alas. El frio, se hace dueño de la tarde igual que antes y a medida que camino y su mano entibia mi mano pequeña, siento doblar mis rodillas, siento que se corre el maquillaje en lágrimas inventadas. Mi bufanda rosada vuelve a mi cuello, me hago diminuta.
Ninguna se diluye entre lo cotidiano y lo sobrenatural, pierde su casquete de mujer segura, se vuelve yo, suelta el martillo oculto en la carteranegra, se entrega a Nadie, a su paso presuroso, a esa forma de hacer el amor muy suya, como asesinando en cada golpe, como quien no siente nada.
Ninguna se deja ser, se transforma, se deja dominar. Ninguna desaparece justo en el ultimo momento del sexo, cuando su grito no es de animal herido, sino solo un suspiro...una nada...algo que flota en el aire corroido de la Ciudad Perdida.

Comentarios

Anónimo dijo…
Durante mucho tiempo he seguido tu blog,me enganche de el y de tu forma tan triste de escribir, porque por desgracia siempre atrae mas el morbo de saber como sienten otros, como sufren, lloran y salen adelante en las putadas diversas que nos da el dia a dia. Así que no puedo evitar notar algo diferente en ti,no escribes mas con sentimiento solo con tristeza, la pasion y el sentimiento se han marchado.
Espero de todo corazón que llegues a ser feliz Hammer, espero que encuentres un dia de estos al doblar la esquina "eso" que necesitas para ser feliz.
Un abrazo.
nacho dijo…
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
nacho dijo…
He hecho un post en mi blog haciendo referencia a éste tuyo. Con tu permiso.
Unknown dijo…
Con mi permiso querido Nacho.
nacho se me adelantó con la idea, y yo que tenía la bufanda rosa...

me limitaré a escribir un post sobre la bufanda

Gracias por el eco!
Unknown dijo…
De nada, solo estoy apendiendo a comunicarme...
hola doc!!
intacta tu manera de escribir!!!
saludos
Ray Kawabata dijo…
Laura, has dicho lo que tal vez has dicho muchas otras veces, pero ahora lo has juntado todo, y lo has escrito justo de la manera que... tal vez mo lo jas escrito, ¿verdad? Tal vez mas tarde leas tu blog y te sorprenda saber que alguien te robó un pedazo de corazón y lo transformó en letras.
Ray Kawabata dijo…
*tal vez no lo has escrito* <-- eso decía, se ve que tenía sueño :O
Nyaa
Unknown dijo…
jeje...si estaba tratando de descifrarte...la verdad yo tambien creoq tngo sueño....los sabados son mis dias mas largos, esperando a q el celular suene antes de terminar haciendo planes q finalmente los realizo sola...u know, el cafe, la musica...a este paso estoy volviendo a ser la ostra de siempre...claro q ahora con mejor gusto para arreglarme...
PELO-PON-ESO dijo…
Hola Laura, que gusto poder ver que regresaste escribiendo como siempre, muy bien, con mucha complicidad, y siempre con un texto envolvente. Yo tambien decidí regresar, entregarme por completo a mi pequeño espacio ALOHA FROM JOAN, es un sueño poder ser otra vez el de antes, escribir palabras al aire. te felicito por tu regreso, joan manuel
Juan Carlos dijo…
Y siguen sumando los tulipanes que siempre deseamos y se hallan cultivados en el jardín casero. La gente te estima y aprecia Laura. José Watanabe (poeta peruano a la altura de Vallejo) dijo de sí mismo alguna lo que consideró la más completa (y breve) definición de su poesía, se la dió su misma madre: "Escribes mierda envuelta en letras muy bonitas"... Si pes, cosas muy (pero muy tristes) en bella prosa. Ánimo y mucho cariño para con tus siguientes post, somos varios los que te leemos. Bye
Unknown dijo…
hola, que gusto si...



......

ánimo?

........


saludos Carlos eres un retorno constante y yo que no te creia...Pensé que todos habiamos muerto...
"Cuando el rojo vino había invadido la mente del cíclope, me dirigí a él con dulces palabras:

Cíclope, ¿me preguntas mi célebre nombre? Te lo voy a decir. Nadie es mi nombre, y Nadie me llaman mi madre y mi padre y todos mis compañeros"

Homero. La Odisea

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