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Carta Martes

Y mientras sonreía,

me vino a la mente el olor a membrillo,

la ropa suave, el sabor del verano.

Quise irme de aquí, estar en otra parte, dormirme

pero esa ya no es una prioridad

mi vida se ha tornado un sueño y pataleo por despertar

la vida me sabe al amor que recuerdo, a todos esos amores

He de enjuagarme la boca, olvidarlo todo

poner sal a las heridas, colocarme unos zapatos viejos

salir sin preocuparme de lo que dirán los vecinos,

de lo que esperan de mi.

Me he cansado de ver la vida desde arriba, como si fuera una especie de sonda espacial,

viendome desde fuera, la mayor parte temiendo que pudiera pensar el resto,

alimentando la autocompasión, las excusas, el miedo.

Estiempo de volver a mi cuerpo, de ver la vida desde mis ojos,

de dejar de verme a mi misma siempre,

es hora de empezar a mirar al resto.

Y si eso tambien me jode...

Aun me quedan las mariposas.
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