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Chirimoya(2)

-¿ Por qué tienes que salir con esa clase de tarados?

Yo me río ante su pregunta, parece que fuera mi culpa cruzarme con puro hombre que él califica de tarado.

-Si, pues. deberíamos salir juntos , no? Creo que me reiría mas.

El se ríe, me agrda cuando rie. las luces están apagadas y yo siento su voz muy cerca a mi oido. Su respiración perlando mi tímpano con esas palabras que le salen cariñosas casi sin proponérselo. Me agrada oirlo y pasar tiempo con él, cuando todos se han ido a dormir.

-Tu voz se oye cansada- le susurro.
-Dentro de una hora habré pasado 24 horas sin dormir...

Me apena el saberlo. Pero no quiero que se vaya. Me agrada esa complicidad que surge cuando las luces están apagadas y los ruidos son quedos. El ambiente es perfecto, aun tengo a los Nacha Pop sonando en mis oídos. Solo falta el helado de chirimoya y todo sería felicidad.

-Me muero de sueño, pero me agrada oirte cuando ries. Podría pasarme la noche entera con los ojos cerrados oyendo tu risa.

Yo vuelvo a reir, a veces se le oye tan cercano. Es una lástima que se vaya de vacaciones. Casi me he acostumbrado a oirlo con la modorra de la madrugada, hablar de tonteras conmigo, haciendome feliz con sus ocurrencias. Hace mucho que nadie lograba hacerme reir de la nada.

- Me tengo que ir- le digo mientras me levanto y enciendo las luces- Me duele todo el cuerpo.
-Si, lo sé... ¿Una mierda que vivamos tan lejos, no?
-Si, pero al menos tu te vas con ella de vacaciones. Para el sábado ya te habrás olvidado quien soy.

El silencio vuelve a reinar en la noche. La verdad suena cruda, no debería decirse. Al fin y al cabo hemos estado viviendo en sueños. Mejor me callo, por un momento he sentido celos de ella, celos tontos, claro. Pero no debo dejar que se me noten. No tiene caso.

-Imposible olvidarte, han sido dos días perfectos- me dice bajito antes de que yo cierre su ventanita del computador.

-Si...dos días maravillosos- murmuro, mientras me quito los audífonos y me voy de regreso a mi cama.
Desearia dormir con él. Se que no hariamos nada. Desearia poder dormirme oyendo su voz ¿ es mucho pedir? Pero ya se ha ido y yo debo volver a la realidad.

Solo un grillo se oye afuera y la madrugada me quita los sueños, para que pueda dormir tranquila.

Necesito un helado con urgencia- pienso con cierta melancolía...cualquiera diría que acabo de hacer el amor, me rio para mis adentros mientras caigo desnuda de vuelta a la cama.

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