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de regreso a la ciudad

recuerdo, mi primer Vodka con naranja. Fue en un avion. Un avion casi vacio, mirando como la amazonia peruana se extendia como una alfombra verde bajo las nubes algodonosas. Pra ese entonces yo ya habia hecho realidad todos los excesos que no me atrevi hacer en secundaria y me sentia feliz de poder pedir una babida alcoholica sin ruborizarme, delante de mis padres. Me disponia a volver al trabajo por 3 semanas mas, antes de mi planeado viaje al caribe, ese lugar que en un solo nombre reune islas, arena y mar celeste por cientos de millas innombrales en el mapa. Aun era ingenua y creia que se daria, asi que sonreia feliz por una de las ventanillas del avion vacio. delante el cura, el dueño de la aerolinea y una aeromoza sudorosa bajo el traje impecable, esperaban la llegada a Lima con casi una hora de retraso.

Yo miraba feliz el cielo bajo mis pies, pensando en lo bueno que habia resultado aquel viaje familiar, recordaba los anteriores viajes en avion a solas y pensaba en los siguientes. Aun no sabia donde me llevaria el destino, pero no ignoraba que seria muy lejos. Finalmente era una medico joven con un vaticinado gran futuro bajo el brazo. aparentaba ser inteligente y en los ultimos meses me habia dado cuenta que no carecia de atractivo. Nada podia salir mal, era el inicio de un año impar que yo pretendia seria bueno...inocente de mi!

El viaje fue corto y plagado de flahbacks y alguno que otro deja vú usual en mi. Lima nos aguardaba humeda y sofocante como siempre, pero con ese cielo color panza de burro que deprime tanto. Senti estar de vuelta a la contaminacion y me recorrio un frio extraño, me recorde humana y vulnerable. me cambie la ropa en el baño del aeropuerto congestionado, oyendo una charla entre dos mujeres policias que comentaban sobre el costo de la ropa interior. me llamo la atencion que taras ese rostro rudo, pudiera esconderse una mujer como todas, que busca el mejor trozo de tela para seducir al tipo de turno.
Me sacudi el sueño durante el viaje en taxi y fingi oir la charla del taxista y mi padre..politica, siempre politica...Cuando me di cuenta pasabamos frente al Sheraton es entonces que se me vinieron los recuerdos a los ojos, rebalsando incontenibles...pero esta vez me senti ttan ajena a esa atmosfera 5 estrellas, me senti tan chiquita, tan niña compartiendo el taxi con mis padres, que pense que no lo podria hacer, no podria irme de este pais de mierda nunca, no seria capaz de dar ese primer paso yo sola, ...lo reconozco tenia miedo y necesitaba de alguien que me empujara para echar a volar. Ahora se que jamas hay alguien detras cuando lo necesitas, estas tu sola y esa voluntad de echarse al vacio oprimiendo el gaznate y sabes? es mejor asi...porque asi nadie podra distinguir si te lanzaste haciendo gala de valor o te caiste haciendo pipi en los pantalones.
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