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Deja vú

Ella no lo habia visto antes, pero ya habia soñado con el un par de veces ese año. En realidad jamas se habían tocado, pero ya se habian hecho el amor tantas veces aun antes de cruzar palabras, que cuando se volvieron a encontrar el espacio mutuo resulto un lugar breve entre la realidad y el sueño.
Durante el camino hasta su casa habian bromeado y peleado por partes iguales. Habian hablado de todo, con ese nerviosismo paralanchin que evita cualquier toque de profundidad. Ella habia tomado ya 3 helados de chirimoya y el fumado media cajetilla de cigarrillos, cuando llegaron ante la puerta y comenzo a hacerse el silencio. Finalmente estaban solos y la intimidad se hizo cómplice. La miró a los ojos y ella no esquivó la afrenta a tiempo, se sonrojó y bajó los ojos. temblaban como niños, sin atreverse a dar el primer paso cuando el la atrajo hacia si y la comenzó a besar. Se besaron larga y suavemente por minutos que parecieron horas, rememorando los labios del otro como en un sueño. Latían a la vez ambos cuerpos buscando abrigo respirando uno el oxígeno del otro, ahogandose en ese sueño que comenzaba a tomar forma. Tomó el lazo que ataba su tapado y lo deslizo hasta quitarselo. Ella se dejó desvestir. En la habitación de penumbra, fue desnudada poco a poco por las manos de el que cada minuto se volvia mas hombre y menos fantasma. Sus yemas rozaron los senos de ella, sobre el sujetador de seda negra y sintieron su estremecimiento de niña. La beso de nuevo y sus besos corrieron detras de las orejas, al cuello y los labios. Ya era suya desde mucho antes, pero por primera vez podia sentir los nervios de ella al descubierto en ese cortocircuito que encendía su piel de fuego.Ella lo abrazaba con miedo, frotaba su torso y su espalda con ambas manitas; lo besaba por detras de los labios y se dejaba tocar po el. Nunca fue una virgen tan dócil, como esa mujer arisca que ahora se entregaba a su propio deseo. Le tocó los muslos canelas, le subió la falda de mezclilla. Rozó su humedad que incendiaba sus dedos y la mantuvo asi suspendida en el deseo de tenerlo y no tenerlo. Se desnudaron juntos y sin prisa, como todas las veces antes. Y se acostaron mirando en el techo las nubes que pasaban sobre ellos, cuando la habitación se volvió color vainilla y las sábanas fueron de flores. Su cabello volvía a rodearlo como en el sueño, sus piernas lo abrazaban como antes y el se introduciá en su ser, sin un ápice de miedo. El camino era conocido, solo tenia que cerrar los ojos, para hallar el sendero hacia su alma. Sus manos se le metieron bajo la piel y la recorrió entera, la besó con pasión y ella lo besó a él, entregándose como en una primera vez. Se amaron y gimieron. Hicieron silencio y luego sollozaron, gritaron y callaron...lo hicieron, una, dos, tres veces, sin cansancio y sin prisa, amandose como nunca antes. Entró uno en la piel del otro y se hicieron uno, perteneciéndose como antes de aquel dia. El la arrulló en su abrazo, desnuda y frágil. Un animalito recien nacido a la vida era ella.

Cuando despertaron, la gente barria los restos de la fiesta de fin de año. Ellos ya no eran mas los mismos.
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