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Cien fuegos

Se lo conté para que demoliera ese altar sin causa que me habia construido. Se lo conté para que no pensará peores cosas ni mejores cosas de mi, solo la verdad, pura y sin engaños. Le hice el resumen de mi vida amorosa, que se reduce a dos personas: El que me amó sin límites y al que ame sin límites yo. El primero, fue mi primer novio a los 21 años. El segundo...el innombrable, me hizo añicos el corazón y me heredó esta incredulidad en los hombres, en el amor y en todo lo que parezca limpio. Los demás han sido ensayos de vivir sin temor al que dirán, de experimentarlo todo, porque ya nada me podía hacer daño. Había visto los dos espectros del amor: En el que te aman con locura y el otro en el que tu amas hasta perder la conciencia.
Los que vinieron después fueron una casualidad tomada a tiempo, disfrutada con todas las vísceras del cuerpo pero sin un ápice de alma.Por una coincidencia del destino, ninguno era peruano y yo me perdonaba a mi misma pensando que no los volvería a ver. Me perdonaba el hecho de no haber puesto de mi parte para que funcionara, de no haber hecho ningun tipo de sacrificio por que no se rompiera. Ya no me inmolaba por nadie. Y nadie se inmolaria por mi, eso podía asegurarlo. Asi que vivia con la frescura de la juventud, utilizando las armas de mi naturaleza recien descubierta.

Sé que no soy el tipo de mujer del peruano promedio. Ellos las prefieren rubias. Ellos las prefieren físicamente diferentes a su peruanidad y sin embargo sicologicamente dependientes de su machismo mal ocultado. Digamos que una niña pecosita, de maneras suaves y pensamiento romo sería el ideal de cualquier peruano de mi edad. Una chica fácil de dominar con la palabra, una niña mentalmente inferior, manipulable y amorosa.

El peruano tiene " el brichero" dentro, sale a flote con cada mujer de tez clara que pasa por la calle. Les gusta que las mujeres muestren un barniz de inteligencia que pueda ser lavado facilmente en la primera noche de casados. Les gusta la que gane menos que ellos, que piense menos que ellos, pero que pueda ser paseada de la mano en cualquier fiesta social. La chica salida de colegio de monjas, con apariencia de virgen.

Como ya descubri este aspecto y ya no quiero mas relaciones a distancia, intentare volverme alguien asi, normal y sin "cara de loca" como el me llama alegremente. Es fácil...solo tengo que aprender a no contradecir a un hombre, tengo que seguir desempleada y mostrar mi lado tierno las 24 horas del día. ¿ pero podré con el resto? Podré ser como ellos las prefieren, dulcesitas y tontas? Soportando su jerga de microbusero y su soecidad disfrazada? Podré beber cerveza cuando yo prefiero vino? Podré ser infiel sin dejar rastro, como hacen mis amigas?

Soy el tipo de mujer a la que hombres como tu, silban por la calle, que cuando voltea no le pueden sostener la mirada. Soy el tipo de mujer a la que desean llevarse a la cama pero no al altar. Soy de ese tipo abominable y apetecible de mujer a la que prefieres perder que comprender.
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