Una vez en Lima

- Y que piensas hacer ahora? - me pregunto- mientras salia del baño.

- Pues, no se, supongo que ser medico otra vez no?, hacer la residencia y esas cosas

- y si no ingresas? ¿ te mueres?!-lo dijo casi mofandose- ¿ Cual es tu plan de contigencia? debes tener alguno....
- Hmm....pues si no ingreso, sera el destino. No tengo planes de contingencia, la salida mas proxima es a Canada y eso sucedera hasta en dos años, asi que como ves sere una medico desempleada por un par de años mas.

- ¿ por que quieres hacer la residencia?- lo decia casi molesto
- Ay ! tu sabes las razones...por que te gusta preguntar las cosas que ya sabes?

-Yo se por que la quiere hacer el resto, pero no se porque lo quieres tu. Todos los que conozco solo saben hacer eso, ¿porque quieres tu encasillarte en lo mismo? Nunca he visto a alguien con tantas posibilidades ponerse la soga al cuello.
- Tu eres medico y eres feliz...le dije mirandolo a los ojos.
- yo soy medico, porque no se hacer otra cosa...y feliz...bueno, lla palabra es muy grande, pero no me quejo.

Sonrei sin fuerza...No tengo oportunidad , le conteste, aqui no.
- ¿Y en donde entonces? ¿ NY? ¿ Paris? ¿ Madrid? donde tienes posibilidad que no sea aqui?

- " a lo mejor sigo buscando el pais del nunca jamas"...Sonreimos juntos. Acababamos de hacer el amor despues de meses de ausencia y no se leia ninguna clase de arrepentimiento en nuestros ojos. Era una relacion de confianza, ya no de amor, pero si de confianza. Mire el apartamento nuevo, el computador encendido, la silla giratoria, el buen gusto en la decoracion...pequeñas vanidades que yo habia querido para mi y que no lograria sola. Lo envidiaba. Ahora parecia todo un doctor, con la voz ceremoniosa y las maneras suaves. Su departamento propio, el auto, su independencia economica. Tenia todo lo que deseaba, incluso a mi. Aunque ya no fueramos nunca mas novios, pero si amigos. ¿ habia valido la pena, dejarlo? me pregunte. Solo el destino tenia la respuesta.
Pensaba sin piedad en como de pronto el dinero se habia vuelto algo imprescindible en mis sueños futuros. Pensaba que ahora cada uno de mis viajes a la estratosfera de los sueños por cumplir tenia un costo fijo inalienable.
Que tenia que hallar la forma de financiar mi destino, por mal que se oyera. Que tenia que volver a ser medico, ya no por vocacion, sino por necesidad.

- Mis padres piensan que odio la medicina- le comente- Piensan que soy una bruja con las personas.
- Cuentame algo nuevo, me dijo, mientras aceleraba por la via expresa.

- Tu sabes que no lo eres, agrego dulcificando la voz un poco.

- No lo se...creo que por eso anhelo ser pediatra; porque asi no tendre que ver mas viejos verdes, mostrandome el pene, argumentando una hernia inexistente, ni mas mujeres hipocritas, ni mas gente con sonrisa falsa...los niños son los unicos que pueden amar y odiar con esa vehemencia que yo necesito tanto.

- Te gusta que te escupan el baja lenguas, eh?
Reimos los dos
- la verdad? ...prefiero sus abrazos...me hacen feliz al final del dia. no me siento tan culpable de dejar el dibujo o la escritua, cuando estoy con ellos.

- sabes, que no" tienes" que renunciar a eso...y me acaricio el rostro.

-tal vez ...., pero eso no esta sujeto a discusion.
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