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Las primera vez que nos vimos estabamos a lados diferentes de la calle a medio dia. El llevaba el cabello suelto bajo la gorra californiana y yo me habia vestido sexy sin preveer el momento. Iba a cruzar, pero me detuve, espere que venga hacia mi y lo vi turbado, le habia descubierto la mirada fizgona bajo los anteojos y el no sabia como evitar la mia. Fue entonces que le hable con el acento britanico ensayado tantas veces...el me contestó en un español a medias masticado y me senti avergonzada por no presentarme en mi lengua materna. Le dije que deseaba practicar mi ingles, pero sonaba a mentira, la verdad solo hacia tiempo mientras llegaba Mr. Moss mi chef caricaturista. Acepto, pero me invito un café. Yo preferi caminar.
Bajo la sombra de las palmeras yo caminaba lento, hablando de cualquier cosa. El caminaba con ese tranco largo que tienen los americanos y que los hace ágiles en medio de la gente. No me sobrepasaba mucho en estatura y tenia la barba tupida y negra. Mientras nos sentábamos en la mesa del café, yo veia su cara que me recordaba al veterinario de la serie de mi niñez " candy", era idéntico y hablaba poco tambien. Hablaba las cosas precisas y miraba con esa mirada serena que intimida y seduce a la vez. Los ojos grises, como el decia, a veces azules a veces verdes, me miraban tras los espejuelos, tratando de fotografiar cada expersion mia.

Mientras hablabamos de su trabajo en Tailandia y Shanghai, me fue imposible hacer comparaciones. Tenian el mismo trabajo, ambos trabajaban en un piso 43 y tenian esos ojos de soledad, que no permitian sino la compasión. tenian casi la misma edad. El trabajaba en la costa oeste y no tenia familia, diferencia sustancial, que hacia la ventaja. Pero se le veia igual de solo, igual que el, viajaba solo y trabajaba esas 18 horas diarias de un trabajo bien remunerado y una vida vacia tipica americana.

Asi iniciamos. Nada espectacular, excepto esos ojos que me miraban como si me conocieran de otra vida. Su blank face y esa vida tan parecida al personaje que habia amado y odiado hasta hace poco.

La siguiente semana cuando volvió, yo estaba con el ciclo. Se lo conté y a el no pareció importarle. Le dije que tenia que irme a casa pero me detuvo. Quedate a dormir conmigo, por favor. Y yo me quedé.
Creo que yo tambien necesitaba pasar la noche acompañada. Nos pusimos las poleras y practicamos el inglés que el felicitaba por el acento empleado a tiempo. Me abrazaba como a una niña y yo me dejaba abrazar. Me daba besos en la frente y yo me dejaba besar. me dijo que me queria y yo tambien lo hice. Pero cuando le dije que lo amaba, me dijo que eso era demasiado profundo, que eso no lo podia sentir. Tenia razon...pero hacia meses que yo no le decía ese te amo a nadie y me quemaba en la boca, quería decirle a alguien esos te amo, esos te extraño que habia tenido que ocultar, queria darle a alguien esas caricias que estaban guardadas hace mas de un año, queria sacar todo ese cúmulo de sentimientos apelmazados en mis yemas, quería volver a amar aunque no fuera mas que aun espejismo.

Me acarició sin prisa y me besó con ternura. Pasamos toda la noche asi, queriéndonos de a poquitos durmiendo y despertando, con la confianza de los que no se desean, solo buscan compañia. A diferencia de el, Clint no reia, permanecia con el mismo rostro inexpresivo ante la felicidad o el dolor. Pero daba mas amor. Igual que yo, el necesitaba dar ese amor, guardado para alguien mas, necesitaba sacarlo de si. Fue asi como nos encontramos, el y sus pequeñas manos suaves, blancas y delicadas como palomas recien nacidas sobre mi piel y yo con la enorme cabellera encima suyo, mirando a esos ojos que no decian nada y lo decian todo a lavez.

No he vuelto a pasar una noche asi. Dudo que vuelva a sentir ese amor desmedido por alguien a quien apenas conozco. Dudo que haya esa confianza, esa soledad compartida en el silencio del lecho. Volver a amanecer con migraña y que alguien cuide de mi y no me pida nada a cambio. solo pasar una noche juntos, sin compromisos, sin promesas. Solo compartiendo ese amor que se enmohece de tanto haber sido ocultado y se muere, se muere.
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