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Ser o No ser Gorda(3): Dieta del Caballo

Hoy, como cada viernes, escribiría sobre mi batalla por bajar de peso. Hablaría, por ejemplo de mi entrenamiento casero, a base de tae bo, abdominales y bicicleta elíptica. Que la primera semana fue horrible, que un día salí a la calle y sentía mi abdomen tieso (no plano, sino tieso) por el exceso de abdominales que hice mientras miraba TV (veo mucha Tv).
Que el rollo obviamente seguía allí, porque el tejido adiposo sin dieta no se va a ninguna parte, pero que mis laxos músculos abdominales habían recibido una dosis extra de ejercicio y ahora estaban más paralizados que abdomen con peritonitis.
Que caminaba y sentía como si de pronto usara una faja de metal oprimiéndome la guata.

Fue entonces que opte por hacer dieta. Pero nada de esas dietas estupidas de revista, que te vuelven anoréxica en 20 días y a la semana te vuelves a inflar como globo. Nada de dietas con sopa, con limones, con piña. Haría mi propia dieta a base de vegetales y carnes. Exenta casi en su totalidad de los malditos carbos, responsables de la obesidad y otras maldades.
Tampoco la llevaría al extremo,
iniciaría con una Dieta Alami…No, no a la Mierda…sino A la mitad,
comería solo la mitad de mi alimentación habitual. Así no seria tan extremista y podría llevarla a cabo, sin tener que ir al fridge a media noche a embutirme cualquier cosa, como lo hacían mis amigas, dietistas experimentadas.

Inicié quitándole al desayuno: los panes. Al almuerzo: la papa o el arroz, a la cena…Bueno, mejor no cenaba…Dije adiós a los utilísimos tallarines ( que se preparan en 20 min) y me despedí para siempre de la pizza o cualquier otra comida rápida y engordante.

Pero en eso empezó la ansiedad.
Los carbohidratos en exceso pueden llevar a la hiperactividad en niños y en las dos primeras horas de digestión, pueden causar somnolencia en el adulto; pero nadie me dijo que su carencia podría llevarme a estados de ansiedad infinitos.

Para alguien como yo, que en los últimos meses se había acostumbrado a comer un trozo de pastel diario o interdiario, el déficit de la azúcar procesada resultó casi un suicidio. A veces aguantaba todo el día, pero en la noche, necesitaba un trozo de pastel, un pastelito tan solo.
Que desgraciada se había vuelto la vida sin carbos.

A la ansiedad de vivir sin sexo, se aunaba la ansiedad de vivir sin azucares. Mi vida se había vuelto una porquería. Comer tortas de chocolate, me quitaba la ansiedad del sexo, pero si las comía a diario, engordaba, si engordaba mis opciones de hallar a alguien para compartir la cama disminuían, si me quedaba sola y sin sexo, en 20 años me tendrían que sacar de casa con un remolque. En definitiva: Un círculo vicioso, que me hundiría en la depresión más pura.
Fue entonces que elegí.

Nada de tortas para suplir el sexo, iniciaría de una vez por todas
con el higiénico y saludable oficio del onanismo.
Alguien dijo ¿la dieta del Caballo? Bueno, si.... Así me tranquilizaba. El desequilibrio hormonal de finales de mes, me volvía loca, necesitaba algo que sirviera de pararrayos para toda esa energía incontenible que me daban las mareas estrogenicas.
Y no estaba entre mis opciones hacerla de yegua salvaje, para calmarme.

Claro, a este punto alguien diría, que eso es una perdida de tiempo. Que preferible y me busque un “amigo”. Pero vamos! Yo intentaba evitar la depresión y la ansiedad, si conseguía a una persona que me “satisficiera los bajos instintos” ambos síntomas aumentarían.
(Aun no estoy enferma, solo son síntomas vagos)
Y estaba muy lejos de llamar por teléfono a alguien para proponérselo. Vaya premio! Ya me imagino: Alo, fulanito, puedes venir a mi casa es que me siento sola...uy que calor hace, mejor me quito la polera…jaaaaaaa…Ni muerta!

No estimaba a nadie tanto, como para regalarle una noche juntos.

SEXO EN RED

Masturbarse a solas es aburrido, pueden decirme, ¿Por qué no probaste con sexo virtual? Y entonces yo me río de la propuesta que incluye la búsqueda de un compañero a doc, que por la Web cam no se vea como un cerdo que tiene embarrados hasta el Mouse y el teclado, de tanto darle a la vaina.
¿Es eso quaker?...No, se me cayó el yogurt, responde el tío...jaaaaaaaa...
O a algún amigo cibernético con quien quieras “compartir cariño” sin tener que involucrarte emocionalmente, en futuras ocasiones de Necesidad .

¿Es eso posible? ¿Practicar sexo a distancia con alguien que sea previamente tu amigo, solamente? ¿Sin involucrarte, ni un poco? ¿Sin pensar que...quizás...tal vez...el tipo no quiera ser solo tu amigo?

Y es que eso de no mezclar sentimientos y sexo, vale incluso para las relaciones internauticas. Seria terrible enterarse que eres el contacto sexual de alguien a quien estimabas a otro nivel.
Por eso existen los contactos que son específicamente para compartir asuntos carnales y en que ambos están concientes que solo eso los une. No se habla de nada más, ambos solo quieren hablar de sexo. Es una necesidad mutua sin responsabilidades de por medio. Y gratis!
Tenía amigos de ese tipo, pero los eliminé caundo quise volver al camino de la castidad virtual.


Estaba en este punto de comer menos, tomar mas agua, hacer ejercicio, escribir y tocarme, cuando alguien me dijo que mejor ¿Por qué no intentaba conocer a alguien?
Uffff ¿Alguien? Conozco a mucha gente, pero nadie me interesa lo suficiente como para llegar al otro nivel. Ni siquiera al nivel previo. Ni siquiera a una charla muy, muy previa, que pueda llevar a un nivel más íntimo
¿Me habré vuelto exigente y engreída con los años? Probablemente.

Pero si se diera el caso de conocer al tipo perfecto, que gustara de leer o coleccionar música, tanto como de ver Frasier o Futurama... Yo no estaría emocionalmente lista (físicamente, ni hablar) para iniciar una relación. Estaría tan ansiosa por un encuentro de otro nivel, que lo arruinaría todo. Tendría que esperar y esperar…para no intentar violarlo a la primera oportunidad.

¿Que haría durante ese largo periodo que aguarda entre la primera cita y el deseado encuentro sexual?
Pues, nada. A guardarme en casa y hacer mucho ejercicio, como ahora, tomando mucha agua y aprendiendo a tocarme, a quererme....En criollo A masturbarme, pues!

¿Como puedes saber si te gusta el sexo, si no te lo sabes hacer a ti misma?

Estoy a punto de cumplir 27 años y recién tengo tiempo de tocarme e ir descubriendo cuáles son las cosas que en verdad me gustan de mi. Muy lejos de ese personaje que todos asumimos cuando solo vamos a la cama con alguien mas. Cuando solo eres la mitad de algo y sientes una soledad de huérfano al terminar de hacerlo.
Tenía que ser mas egoísta con mi cuerpo.

Sin cargos de conciencia, por darse placer. Sin pensar en las consecuencias, en si el preservativo funcionó, en si fue amor o no. Simplemente relajada, lista para una ducha tibia y un sueño sin pesadillas.

Hoy, iba a hablar sobre mi lucha para bajar de peso.
Pero creo que la verdadera lucha se libra con una misma. Jugar a quererse y a que te quieran, sin ningún remordimiento.

PD. La dieta del Caballo siempre será más saludable que la dieta de la Yegua.

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