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Bajo Las Sábanas

tengo un respiro...una ventana que se abre para dejarme respirar...respirar, eso hago cuando escribo...respiro los mil aromas del recuerdo y la ilusión...respiro esa fragancia de libertad, de salir de ese frasco chico que es mi cuerpo y saltar a hacer magia con una que otra palabra oculta en los pliegues de mi vestido.

Ahora hablo enredado, discúlpame, ha de ser la emoción...hace horas, días que no puedo sentarme a degustar un café ante el computador, a teclear la canción sin nombre de la palabra prohibida, de esas cartas de hojalata, que la gente asume brillantes y preciosas...de esas cartas de hojalata que pueden cortar dedos, lenguas, miradas, de aquella gente que no pretende leer y dejarse llevar, simplemente lee para fisgonear.


Pérdoname, ha de ser la emoción, que me llama a hacer poemas, con las imágenes de los pájaros de colores, de los grandes guacamayos, de las flores exóticas. Que me insta a hablar de la libertad que me nace en la garganta y en el cuerpo al saber que nos vamos quedando solos...Tan solos...¿No te has dado cuenta? ...Ahora en máxima soledad, podemos quedarnos y hablar de aquellas cosas de las que la gente se burla.

Ha subido el telón y no hay nadie en la platea...Yo soy la bailarina triste que se atreve a danzar con los pies descalzos y los tobillos quebrados...Danzo para ti, porque no hay nadie que venga a mirar, esa fotografía extraña que surge entre la luz y la penumbra...Mira, ahora la cámara enfoca lentamente un par de pies con uñas pintadas, el perfil de la pantorrilla tensa, la curva en la cadera que se inclina, asciende ... asciende la luz, hasta dejar en mi espalda la llanura inquieta de un deseo tuyo...esa gota de sudor que nadie seca y se escurre entre las escápulas encendidas...Esa gota, que ahora es un rayo de luz, cayendo a velocidad de vértigo hasta hacer beber el agua pura del esfuerzo, a esa muda mariposa que descansa a mitad de mi columna.

Nos hemos quedado solos...casi como cuando niños y jugábamos a leer a escondidas, libros de cuentos mórbidos a la luz de la linterna, a ver esas imágenes de antropófagos, de brujas necrofílicas, de historias del futuro e íbamos leyendo esos textos prohibidos...¿que es follar? me preguntabas y yo no sabía responderte, repetían tanto esa palabra en esas revistas oscuras, que yo no sabía que significaba...solo sabía que era malo y había que leerlo ocultos, con la sábana transparente cubriendo nuestras cabezas, ocultándonos del mundo, como si éste por un minuto dejara de vernos...de perseguirnos...de acosarnos...

estoy mintiendo otra vez...Esas noches tu no estabas conmigo...¿O si lo estabas?...esas noches yo era una hija única leyendo revistas prohibidas, ilegales, escritas por españoles delirantes que describían un futuro en que la gente tragaba gente...Yo estaba sola, tu no estabas conmigo...yo era la hija única que se acostaba desnuda para sentir como se le humedecian las piernas...Tu no estabas...tu no eras mas, que una alucinación de mi mente, un fantasma, un deseo...El deseo de un amigo, de un compañero de juegos, de un hermano de mi misma edad, tal vez de un amante, que existiera en el mundo real y no solo en mi mente dañada por el smog de la ciudad y de las luces saltarinas.

Tu no estabas, en todas esas veces de leer a solas, de soñar a solas tu nunca estuviste , pero yo ya te amaba. A pesar de no saber quien eras, que eres, yo ya te amaba y eso me hacía dormir tranquila.
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