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Sunday

Es domingo, hace un calor insoportable. De pronto el cielo parece estático, las hojas de los árboles quietas, las pistas humeantes...No es agradable caminar el domingo, cuando sales con ropa de deporte y no las usuales prendas livianas de verano.

Verano, acabo de darme cuenta que casi lo es, extraño Piura, me gustaría estar allí en este momento, a pesar del calor sofocante y de que a veces no hay nada que hacer. Me gustan esas ciudades donde parece verano todo el año y jamás se nubla el cielo. La brisa viene salada desde el final del mar, allá donde los caracoles cantan profundos y las estrellas de mar se ocultan como tesoros coloridos que recogerá alguien más.

Quisiera estar frente al mar ahora, no hay nada más relajante que sentarse en la orilla y quedarte con la mente en blanco viendo las olas azules revolcarse en la arena. Toda la poesía está frente al mar. No podría imaginar otro lugar para ser feliz.

A veces pienso en él, diciéndome que no conoce el mar y su voz suena tan inocente en mis oídos, parece un niño asesino, solo eso. Alguien que parece tan fuerte, tan malo, pero de pronto dice esas cosas que me hacen verlo como un infante a la orilla del mundo, balanceando sus piernas en lo alto de un faro que ya no alumbra a nadie.

Me pregunto como será el proceso para volverse malo. ¿quién lo volvió así, práctico para elegir entre lo que hace bien un minuto y lo que le hará bien el resto del tiempo?


Yo me creo mala, me asumo de decisiones tajantes, poderosa para elegir entre lo que me hace bien y me hace daño...A veces simplemente me equivoco.

¿Te cuento un secreto? Acércate un poco...lo diré en voz muy baja...A veces tengo miedo, mucho miedo de estar muriéndome...Solo yo sé el por qué, no digas nada por favor. Solo yo sé porque temo estar media muerta.

Es domingo y parece un día de verano. Creo que hoy escribiré el resto de la tarde, pero primero iré a almorzar. Supongo que debo escribir mucho, para que luego no me haga falta. Los siguientes días, andaré muy ocupada, viajando, viviendo, pensando...debería exixtir una forma para escribir, al ritmo que uno piensa las cosas...

Hojas de oro, solo eso veo ahora.

Afuera, la ciudad se derrite bajo el sol calcinante, no hay ruidos de autos, de música, de nada...parece una ciudad detenida en el tiempo. Una calle pintada de colores dorados.

Puedes pensar que estoy triste, pero te equivocas. Siempre te equivocas conmigo.
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