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Los Fines y Los Medios

Últimamente escribo cada vez que me da la gana, trato de aprovechar el tiempo para poner en papel todo lo que tenía que decir. La gente dice que ser blogger es un trabajo que quita tiempo, una ocupación a veces de tiempo completo.
Yo entendía a medias esta expresión, dado que escribir un post, revisando ortografía y eligiendo formato e imagen para acompañar lo escrito, podía demorar en el peor de los casos 1 hora. Revisar los comentarios y responder algunos, podía tomar una hora más. Si tomábamos en cuenta que escribir un post costaba una hora en la mañana y revisar los comentarios, otra hora en la noche, el sacrificio y pérdida de tiempo no era tanto.
Lo que no entendía entonces, es que cuando alguien hablaba de su condición de blogger, tomaba todo lo que rodea a esa expresión. Ya que el ser blogger significaba para ellos, no sólo escribir lo que te viniera en gana, sino leer todo lo que se escribía en la esfera cibernética y pasarse horas, leyendo, comentado, escribiendo, a otros muchos bloggers y eso si que podía llegar a ser un trabajo de tiempo completo.

Comencé a pensar que en realidad el oficio de blogger era como el de una arañita que teje hilos invisibles de contribución para otros, hasta que en un momento determinado no puede ser identificable que hilo es de quien, si todos caminan sobre la misma red.
La individualidad de cada blogger sufre un desgaste para bien o para mal, con un modelamiento de su escritura a medida que pasa el tiempo y tiene contacto con más gente que escribe/bloggea.
Una hipótesis es que mientras menos contacto tengas con otros, la idea original prevalecerá y por tanto la autenticidad de cada persona prevalecerá…pero claro, el no comunicarse con los otros podría sonar a soberbia; el ignorar a muchos para seguir escribiendo podría parecer enfermizo, si finalmente se está escribiendo en una página pública, vamos, algo así como escribir en la calle y la gente que sale a la calle quiere ser vista ¿no? Nadie obliga a nadie.

Después de observar durante un año la blogósfera, llego a la conclusión que escribir lo que a uno se le venga en gana sería solo uno de los criterios de todo lo que significaría ser un blogger, también estaría el repentino interés en la vida ajena, que claro, está puesta al público por quien la escribe.

Un interés benévolo o no en la historia, como de quien sigue una telenovela capítulo a capítulo y se pone de parte o en contra de su protagonista. Así la persona que lee puede familiarizarse excesivamente con cada personaje que el blogger mencione, como parte del entorno de su historia. Y claro, el que escribe puede terminar en un afán exhibicionista, de querer mostrar mas detalles que hagan entendible la situación descrita, cualquiera que ésta fuera.

Lo que me queda claro es que lo que se muestra en un blog son solo los picos visibles de enormes iceberg, de los que el público “blogo leyente” está en completo desconocimiento. Un blog no llega a ser como una telenovela en que la trama, está planeada de antemano de principio a fin y por tanto cada capítulo trata de explicar el siguiente y al final de la novela, no queda ningún capítulo oscuro y todos los personajes son conocidos de forma absoluta, porque ese es el sentido de la telenovela.

En cambio, la mayoría de blogs vienen plagados de estados de ánimo, en donde el lector desconoce la secuencia o el hilo que guía a la madeja, ni las causas reales que los originan, lo cual JAMÁS le permitirá dar una apreciación adecuada, pecando por sobreestimación en la mayoría de los comentarios, buenos o malos que deja a quien escribe.

La actitud de la persona autodenominada blogger, va más allá de simplemente escribir porque siente que nació para eso. Para el blogger, escribir no es el fin último, lo será en cambio, hacer relaciones, buscar contacto humano, vislumbrar las vidas de otros a través de un medio tan promiscuo como éste, a través de la lectura de sus textos, a veces asimilada y otras simplemente tragada, en pro de un comentario rápido.

Y es que no es blogger cualquiera que escriba en público para una página de Internet, al parecer se requieren algunas condiciones específicas(*):

  • CRITERIOS MENORES:
    El blogger será aquél que dedique tres o mas horas de su diaria existencia leyendo las bitácoras de otros, comentándolas, trabando alguna conexión con sus protagonistas.
Leerá y seguirá mas de 10 blogs diarios en promedio(obviamente esas 3 horas diarias le comenzarán a quedar cortas)

Tendrá interés en seguir diariamente lo que sucede con por lo menos tres de ellos, familiarizándose con cada personaje que mencione el que escribe, persona, mascota, etc

(es conocido que la mayoría de blogs tienen la tónica de telenovela, así que después de algunas lecturas, se puede saber exactamente quien es hijo de quien y si la abuelita tuvo novio nuevo)

El interés se extenderá no sólo a lo escrito, sino a la propia persona y a su entorno, para lo cual se creará una comunicación mas allá del blog (Aquí viene el uso y abuso de la mensajería instantánea, correos electrónicos, números celulares y demás artificios para estar “en contacto”)
  • CRITERIOS MAYORES
    Formará círculos y comunidades dedicadas a bloggear (grupos de personas que puedan comentar sobre temas comunes, aunque nunca se hayan visto la cara)

    Habrá asistido por lo menos una vez a reuniones no cibernéticas para conocer a otros bloggers (es decir, a las personas de quienes leen diariamente sus anécdotas, chistes y demás información que linde en lo entretenido)

    Tener con el tiempo varios blogs, de los cuales por lo menos uno será un blog grupal
Definitivamente los criterios de mayores y menores no tienen ningún fundamento científico y solo pretenden ejemplificar en tono médico, lo que algunos nombran ligeramente como "patologías".

En los artículos que se escriben sobre los bloggers, todos coinciden en afirmar que quien escribe en un blog lo hace para beneficio de su ego, para ser aceptado, para figurar un poco. Un afán meramente narcicista después de todo.
Es entonces que la comunidad que bloggea se levanta para negar el "insulto" y se genera la polémica.

Personalmente creo que aquellos considerados bloggers no lo hacen tanto por figurar, como por relacionarse con otros. El blog sería el medio para cultivar relaciones difícilmente posibles, sin el auxilio de un texto como carta de presentación.

Cualquiera puede tener un blog, es tan fácil como tener una cuenta de correo electrónico. Si en un tiempo, el chat y la mensajería instantánea revolucionaron el uso de internet, ahora es el turnod e los blogs. Espacios utilizados por cualquier persona sepa o no sepa escribir, sea frívolo o no en lo que escribe, lo importante sería mezclarse con los otros, llegar a conocerse, entablar relaciones en un mundo de continua soledad. Una especie de Hi5 con mensajes largos, o de una sala de Chat con moderador incluído. Obviamente, con el mismo riesgo de descalabro de cualquier comunicación cibernética.

Si la premisa es que la condición máxima para autodenominarse blogger es relacionarse y tener contacto con otros, el fin último de un blogger no será ya el escribir un post, sino el dejar una respuesta, un comentario.

Para el blogger escribir deja entonces de ser un fin en sí mismo y se transforma sólamente en un medio.
Yo escribo como una necesidad, un deseo, un placer, más cuando escribo como blogger y recibir comentarios, esa condición cambia hasta sentir a las letras como un instrumento de pago y cambio. Como si de pronto fuera mercader de algo que no debe tener precio.

Últimamente escribo cada vez que me da la gana, incluso cuando parece que no escribo.

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