Ir al contenido principal

Noche, música, letras

Es Noche, mi página, mi música favorita…esto parece ser la felicidad. Tener la mente despierta, mientras la gente aun duerme, y los oídos dejándose llevar por canciones de verano que acarician los recuerdos y hacen la vida fluir…musical…feliz…serena…Hoy tengo todo lo que quiero, incluso lo que aun no sé si existe.

“… un día cualquiera no sabes que hora es…te acuestas a mi lado sin saber porqué…”


Desde que volví no ceso de hablar de la felicidad y la gente me pregunta si es amor. Si mi felicidad se debe a alguien más, si me enamoré de nuevo. Yo me quedo pensando un buen rato y me doy cuenta que no y eso es lo fascinante, esta vez no se debe a nadie más.
Desde que volví dejé de ser Laura o quien haya sido este tiempo, puse un broche mental a lo que ocurrió durante dos años en mi vida, di vuelta a la página de la autocompasión, de la culpa innecesaria, de los dolores que no cesan, de esa depresión que por días come las entrañas. De la inseguridad en mi misma y en todo lo que me rodea…Por un momento sentí que toda esa historia era tan vieja, que hasta a mi me aburría contármela y creérmela…Llega un momento que te jode aun el tener miedo. El tener bronca. El tener dudas.

Llega un momento en que jode tanto todo, que tomas un avión y te das cuenta que acabas de botar la cáscara dura e inservible y partes sola y frágil sin saber que pasará luego. Llegas a otra ciudad a otra gente y sonríes como si fuera la primera vez, bebes, comes, sientes…como hace dos años no sentías. Cantas, juegas, ríes, como si no hubiera pasado nada…Estrenas la vida, como al vieja persona que eras, ingenua, inocente, con grandes ojos abiertos…

Se que no puedo olvidar todo lo que me ha pasado, son como piedras puestas en el camino que antes no existía. Son como los tramos del puente que debía recorrer de una u otra forma. Para estar aquí, ahora tenía que pasar por todo lo que pasé, cosas que a veces prefiero olvidar, pero que me han ayudado a ser un tanto mas fuerte, un tanto mas tolerante ante la sensación de pérdida…un poco más…¿quién sabe?

“…Aunque tu estés lejos de aquí, sigues creciendo en mi jardín…”

No imagino otra sensación que ésta, a olas, con mi música, escribiendo a pausas, locamente a veces. Siento como si acabara el colegio y pudiera tener toda esa fe en el futuro, que experimentamos cuando niños. Siento como si acabara de transitar la parte mas difícil, cuando en realidad esto ha sido solo el comienzo. Ni el dolor, ni la tristeza, terminan hoy.
Es bueno saberlo, pero también es bueno tener 5 segundos para respirar antes de volver a sumergirse, antes de agitar las piernas, los brazos y avanzar bajo el agua, simulando que esa lucha por sobre vivencia, es una danza de solo músculos y voluntad. Simulando que podremos llegar a salvo a la próxima parada, para esos 5 segundos de aire, que nos hacen tanta falta cuando todo se pone oscuro.

Yo hago eso, lucho con todas mis fuerzas para no ahogarme en esta pequeña lágrima azul, derramada por algún Dios extraño.

“…Pasa y al pasar, muestra a todas la verdad y por no parar pide al tiempo la inmortalidad…”

Queda poco tiempo para todo. Probablemente se podrirá la uva antes de caer a tierra. Morirá mientras su rostro borgoña alumbra desde la profundidad de esta parra.
Me iré de aquí como la uva que muere, antes de llegar a dar un buen vino. Como esa uva que se dulcifica al terminar el verano, hasta arrugarse sobre si misma y volverse otra.
Termina diciembre, mi felicidad es estacional y de cambios lunares, sigue el ritmo de las mareas saladas y de las dulces cosechas.
Mi felicidad es casi completa, ha avanzado por cuartos menguantes y canciones sin nombre, hasta llegar a tu casa la madrugada que aun dormías.
Antes de irme, trataré de dejar de mí lo que mas pueda. Todo lo que pueda, solo entonces podré seguir mi búsqueda de amor y esperanza, pero esta vez allá afuera.
15 comentarios

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Amante Ideal

"Alguien que conozca todas tus mierdas y no te joda por eso. O mas bien que te joda, pero que te joda bien" Esa es la definición que él me da cuando le pregunto quien sería su amante ideal. Me río entonces, como no lo hacia hace días. Es refrescante poder discutir sobre sexo en voz alta. Llevo un par de semanas pensando que le he perdido la curiosidad a enfrentar  tener nuevas relaciones, cada vez que llego al asunto doy un largo rodeo y cambio de tema.

Tengo que reconocer que la vida se pone mejor cada día, tan mejor que espero con ansia que me despidan del trabajo para poder invertir todos mis ahorros en un viaje que dure un par de años por territorios desconocidos.
Luego pienso en la salud de mis padres y me deprime la idea de que no podría irme sabiendo que aun me necesitan.  Que no sabrían a quien llamar si algo malo sucede. A cierta edad si no haz hecho todo lo que se te vino en gana te terminan atando el amor por  los hijos o los padres  eternamente a casa; ante cualq…