Sin una pizca de Amor

Hace unos días en un golpe de inspiración escribí EL AMOR ES UN MONSTRUO ACÉFALO, no pude continuar lo que seguía a ésta línea por cuestiones de tiempo. Ayer cuando volví a ver la página en blanco, me di cuenta, que a pesar de lo que hubiera escrito, el amor era un monstruo que había dejado de golpearme. De pronto me sentía cómoda y sabía perfectamente lo que quería.

Y es que después de tanto tiempo sola, ilusionándome con cualquier tipo que se cruzara en el camino y dijera dos palabras bonitas, me daba cuenta, que nada de eso ya me impresionaba. Ni era necesario. Había terminado el típico proceso después de una ruptura, en que añoras que alguien te diga las palabras correctas para tirarte a sus brazos y prometer que ésta vez lo intentarás con más ganas o que sencillamente Estás dispuesta a intentar.
Había conocido hombres de todos los tipos, pero nada funcionaba. Me sentía culpable y luego los culpaba a ellos. ¿Por qué carajo no podía iniciar una relación normal con un tipo común y corriente?

Por un momento pensé que era mi mal tino para escoger los grupos sociales, de estudio o cualquier cosa. Simplemente me seguía rodeando de la misma gente aburrida de la facultad, de hombres veinteañeros que seguían hablando como púberes, de treintones buscando el amor ideal o de cuarentones que usaban toda su labia poética para compensar lo que ya no les daba el físico ni la próstata.
- Claro, me dije, por acá no hay de donde escoger. El problema es éste medio.

Pero el problema no era ese, era mas simple que eso: Me ilusionaba fácilmente y me bajaba del caballo apenas comenzaba a trotar a un ritmo diferente del mío. Yo buscaba amor y los tipos sexo, yo buscaba una charla relajada, ellos impresionarme. Yo buscaba alguien con quien no sentirme tan sola y poderle compartir mi vida, ellos no estaban dispuestos a ser el peluche o el muñequito inflable de una infante que odiaba pasar tantas horas sola, escribiendo sobre la inmortalidad del mosquito. Era una cuestión de intereses y no todas las veces fui la víctima enamorada del hombre incorrecto,
creo que realmente yo no podía entender que era eso, en el estado de fragilidad en el que me hallaba.
Yo estaba ahogándome, la persona que se me acercara tenía que saber nadar o lo ahogaría conmigo.

Estaba cansada, comencé a pensar que ya no me interesaba buscar ternura ni amor por parte de un hombre, ese sentimiento ya lo conocía al revés y al derecho y NADIE, absolutamente nadie podría volverme hacer sentir esa locura magnífica que es despertarse y dormirse enamorada.
Dado que jamás volvería a tener eso, no perdería mi tiempo buscando alguien enamorado hasta los huesos, si era así me quedaría sola el resto de mi vida. El amor verdadero es una aguja en el pajar y yo no viviría en celibato hasta que me pinchara con ella o alguien me la clavara en el corazón. Necesitaba alguien con quien poder hablar relajada, alguien con quien compartir ternura y porque no, algo de sexo. Estaba dispuesta a tener esa clase de relación sin ningún problema, aunque sonara a propuesta cínica. Simplemente no esperaba amor, "ya no era tan tonta", como para relegarme a la soledad por la búsqueda de ese sentimiento escurridizo que nadie sabe donde está.

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Ha pasado el tiempo y he seguido conociendo gente interesante y otra que no tanto, maduré un poquito, de pronto podía discernir quien me interesaba y quien no. Con quien solo tendría una relación amical o con quien me interesaba en algún momento llegar a tener una relación física provechosa. ¿El amor? Salía sobrando. Eso no es algo que se planea o que podía forzar a que naciera. Fingir que siento algo, proponerme a sentirlo, no está en el menú. El amor, como lo conozco es de categoría mutuamente excluyente: O se da o No se da. El resto es simplemente: ternura, amistad, sexo, lo que sea de palabras y sentimientos que pueden unir a dos personas en mayor o menor forma.
Muchas veces es la amistad un sentimiento mucho mas tenaz que el amor, eso me agrada.
Me agrada tener amigos, pero ya no me enamoro de nadie y aunque suene contraproducente: Eso es una satisfacción.

Era angustiante conocer a alguien e ilusionarse por cualquier detalle tonto, una canción en común, una película rara que ambos conociéramos. Siempre quedaba en el aire la posibilidad del amor, de ¿Estará interesado en mi? Y luego darte cuenta que estuviera o no interesado, simplemente no se daba la química necesaria, para tornarse en una relación duradera.
Eso ya ha cambiado.No importa que tanto esté un tipo interesado en mí física o amicalmente, hay cosas que se dan o no se dan. No pretendo pasarme la noche entera pensado- como hacía antes- en si resultará o no, o si le intereso lo suficiente como para salir otra vez. Ahora puedo elegir, si yo quiero o no hacerlo.

No sé, pero ahora me siento mucho más tranquila. Antes andaba confundiéndolo todo, si alguien me impactaba a nivel mental, creía que también podría hacerlo a nivel de corazón o de mis gónadas. Si tenía atracción sexual por alguien, pretendía que también se diera la misma relación a nivel de conversaciones o de sentimientos. ¡Imposible!
Solo hay alguien que puede encender el switch que une el cerebro, al corazón y al sexo como si fueran uno, eso es lo que la gente llama amor. Todo lo demás, es un espejismo de la soledad, de una vida vacía que intenta llenarse con el primero que pase y diga o haga algo que pueda ser interpretado como especial. Del primero con una cara o figura lo suficientemente atractiva como para pensar que ésta vez podría resultar por lo menos a nivel hormoonal.

Si las relaciones entre un hombre y una mujer-llámense amistad o sexo-son tan buenas ¿Por qué echarlo a perder todo hablando de amor?

El amor es un monstruo acéfalo, lo sé. Nos golpea en donde mas nos duele, pero de vez en cuando también nos atrapa en su abrazo. No sirve de nada correr hacia él, aun a ciegas, él nos hallará antes... solo es cuestión de andar tranquilos.
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