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Doctor NO

Ella suele caminar con la ropa suelta, con el vestido corto y la ausencia de bragas que la hace sentir mala. Ella va coqueteando con su mirada de tristeza a los tipos de la calle, va encendiendoles la curiosidad con su mirada languida de niña que pide ayuda, va por la calle y no se detiene ante nada, pisa segura el suelo resbaloso, ella no le teme a nadie.

El atardecer cae sobre la ciudad lentamente, difuminado en sepias y dorados, y ella camina ligera como si el frio no le importara, va por la vereda agitando su sensualidad guardada, esperando que le hagan daño, esperando poder sentir algo que no sea nostalgia, algo que la levante por los aires, que la haga volar y caer al asafalto, que la haga sentir viva: Ella ya no le teme a nada, todo le ha ocurrido.

Piensa en el, en el y los otros, todos los que han querido tocarla, todos los que han perdido su oportunidad con ella por una palabra necia, por una caligrafia incorrecta o por una billetera vacia. Piensa en los que estuvieron antes de el, cuando aun no importaba cuanto valia el amor mientras pudiera darse. Piensa en aquellos que dijeron amarla y en esos que no se atrevieron dar el paso al vacio. Piensa en todos, en todos los que amo y quizas siguen amandola. Ella camina ligera, ya no le importa nada.

Llega a su casa, con el vestido humedo por la ultima garua de la tarde. Despeinada y con las carnes frias, pero con esa llamarada en los ojos que el esta a punto de conocer. Se apoya en la mesa de dibujo y le dice con sorna:

- Asi que ste es tu bunker creativo, eh?

- Si - le contesta el timidamente, mientras trata de guardar todas las pinturas en donde aparece su rostro.
- No las ocultes...Soy yo?- dice ella, mientras toma una de las hojas de papel, goteando encima de ella y logrando hacerle una lagrima artificial sobre su rostro en acuarela.

- Si, le dice el- son de hace tiempo.
- Me haces parecer bella...
- Eres bella, yo solo...solo hago el intento...tu sabes, carraspea- y se detiene. Es delgado y con el cabello desordenado, unos ojos negros que guardan una extraña soledad. Piensa que es atractivo cuando trata de ocultarse.

Ella sonrie divertida al verlo intimidado. Se acerca lentamente y le pone su dedo indice en el pecho, mientras lo mira por debajo con una mirada ensayada de coqueteria y sensualidad.

- Hasta cuando vamos a seguir en este juego, Oliver? ¿Cuando te atreveras?
El se vuelve, nervioso e intenta poner los dibujos de la mesa en orden.
- sabes, bien que no podemos...ya te dije porque...Yo no quiero hacerte daño...

- No, no me dijiste, esa es solo una excusa y tu lo sabes. Sabes que yo estoy dispuesta y que no me importa nada. Mirame Oli, mirame ¿ Acaso no me has deseado una puta vez?

El se voltea y la halla asi, desnuda y con el vestido ligero chorreando en la mano. Se ve tan hermosa, delgada y palida, parece transparente, un angel- piensa el- un angel con ese mechon de vello pubiano humedeciendose para el.

Se quita la camisa yse acerca a ella con una mirada de infinita piedad mientras la cubre y le besa la frente.

- deja de hacer esto, Lucia, sabes bien que no podemos. ya sabes que yo te amo demasiado...

- Carajo! y piensas que yo no?!- le arranca la camisa de las manos y le toma las manos llevandolas a su cintura. Su cuerpo desnudo se une al torso de el que ahora emana un olor a deseo. Un olor a hombre que ella ya ha percibido antes cuando esta junto a el.

-Tocame! acaso no me sientes? Acaso no me deseas? ...Porque yo si, Oli, yo si te deseo...yo si estoy dispuesta...- Se abraza a el y arranca a gemir desconsolada.

El la toma, la levanta en brazos y la lleva a un rincon de la habitacion donde esta su viejo colchon con las caricaturas secando todas encima. Le seca las lagrimas con el dorso de la mano y la comienza a acariciar lentamente, sus claviculas filudas, sus senos de niña, su vientre tibio; la besa pausadamente y sin cerrar los ojos, su mano desciende al pubis y se queda alli acariciando su humeda frondosidad, despacio y suavemente como si el tiempo fuera eterno. Ella ha dejado de sollozar y recibe sus besos y su caricias con pequeños suspiros de niñita mujer.

-Te amo, Oli, no sabes cuanto te amo...susurra.
- Lo se, necia. Ya lo se.

El alba los despierta con sus luces de fiesta por la ventana sin cortinas. Sus cuerpos delgados apenas si pueden abrigarse mutuamente, permanecen abrazados en ese beso desnudo de piernas juntas. El le acaricia el cabello, tiene otra vez esa mirada de soledad en los ojos.

-Lucia, quiero que te hagas la prueba, esta bien?

- Oli, ya no interesa...estamos juntos en esto lo recuerdas?

- De todos modos, a veces el virus no se replica rapido puede ser que aun no estes contag...

Ella lo calla poniendo su dedo delicadamente sobre sus labios.

- Oli, ya no me importa...te lo juro, ya no me interesa nada...Ni la enfermedad, ni lo que pase luego, no me interesa nada que no sea estar a tu lado

- Ok - dice el y vuelve a recostarse en su pecho como un niño. Siente que esta abrazado de un angel, un angel que por fin es suyo.
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