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Delirio

- ¿ Alguna vez lo has hecho en la playa?
- Si- le contestó ella, notando que cuando los hombres preguntan sobre sexo siempre ponen esa cara de niños curiosos.
- Es rico hacerlo en el mar en la noche...no? - sus ojos habian adoptado ese brillo especial de las conversaciones obscenas.
- Pensé que hablariamos de arte- le dijo ella inexpresiva.
- Pero, ¿ que mejor arte que el sexo?...¿Acaso te molesta hablar de ello?- esta vez lo dijo tratando de provocarla- si te molesta lo dejamos.
- No me molesta hablar de sexo, pero pensé que hoy hablariamos sobre mis pinturas
- Y lo hemos hecho, ¿ acaso no? Solo que esa pintura tuya de la mujer arrodillada en la orilla me trajo muchos pensamientos a la cabeza.
Ella bebia el agua mineral con calma. Su mirada era triste y pesimista
- No pretendia que esa pintura fuera algo que evocara tu mente calenturienta.
- Pues, te equivocaste niña, muchos hombres van a pensar lo mismo que yo al verla. Pero vamos dime, ¿ de verdad lo has hecho en el mar?
- No, lo hice en la playa. En el mar arde.
El soltó una carcajada que la hizo palidecer de rabia.
- Si tienes razon yo tambien lo he hecho, cuando estaba en el norte. Fue tremendo. ¿ lo hiciste en la noche?
- ¿ que ? ¿Tambien tengo que darte detalles?
El la miraba divertido, le gustaba esa juego de provocacion que sacaba de su sitio a las mujeres que entrevistaba. Ella era atractiva, pero aun no se habia dado cuenta, se notaba por la forma en que trataba inutilmente de tapar el escote en su pecho. Era timida, huidiza, pero en sus pinturas salia la verdadera chica veneno. El indagaria hasta donde se diferenciaban la mujer de la pintura y la que estaba enfrente. Seria un juego divertido y la noche apenas empezaba.

- Vamos no te pongas asi, si gustas preguntame, a mi no me importa contarte. Lo hice con una trujillana al anochecer, estabamos un poco ebrios pero fue muy bueno... Y tu?
- ¿ yo que?
- carajo, no te pongas pesada ¿ Como lo hiciste tu?

Ella tomó de la bebida de el y le dijo con la mirada extraviada en en el vaso

- Fue de dia...a mediodia...y fue hermoso, con gaviotas sobre nosotros y mucho amor

- de dia? Pero esa tenia que haber sido una playa nudista...España?

- No, aqui. Y no era ninguna playa desierta...fue cerca al balneario en donde estaban nuestros padres.
- Vaya ...y no les dio miedo?
- No, yo ya me habia bañado algunas veces desnuda, pero cuando lo hice frente a el, no pudo aguantarlo y lo hicimos en la orilla.

- Dios! ¿ Con toda la gente mirando? ¿ No te dio miedo?

- estaban lejos, luego pasaron unos pesacadores y se quedaron mirando, pero se fueron pronto. El me supo proteger con su cuerpo, no tenia de que temer.

- Vaya, vaya asi que eres una exhibicionista , eh?
- No. Solo me gustan los lugares abiertos.
Ladeo la cabeza como quien acaba de hacer la contabilidad del dia y agregó ¿ satisfecho?

- pues, no. Me has puesto bastante caliente, sabes?
- Tu preguntaste. ¿ Hablemos de otra cosa si?
- Me tienes intrigado, no pareces del tipo de niña que hace esas exhibiciones públicas.
- te sorprenderias...
- ¿ tanto asi? ¿ Dónde mas lo has hecho?...lugares curiosos me refiero...Alguna vez en un cine?
- Casi...a la salida del cine- y lo miro a los ojos, mientras se mojaba los labios, el ambiente se habia puesto caliente de pronto.
- ¿ En la calle?
- Si. ¿ por qué te da tanta curiosidad?- Cualquiera diria, que ella era la que jugaba ahora

- es que de verdad cuando te vi entrar por esa puerta no pense de que serias del tipo de chica...tu sabes... chica " open mind"

- Qué ? Del tipo de chica que se deja tocar en el cine? Que lo hace en la puerta de su casa? Que lo hace delante de la gente? Crees que eso es especial?- esta vez sonaba irritada, se habia puesto asi de pronto, habia pasado de la docilidad al ataque y el lo podia notar

- Pues, muy comun no es, no te parece?
- No lo se...yo no ando preguntandole la vida sexual a nadie.
- ¿ con que ropa estabas? Jean, falda?
- te pones insufrible...parecias mas interesante en saco y corbata.
- Ya pues, dime..No tiene nada de malo, no? Cómo estabas vestida?
-Con este abrigo- y se señalo el abrigo gris que no se habia quitado en toda la noche.
- y con que mas?- Parecia un raton con los ojos alargados y las orejas atentas, en ese momento ella penso que el era repugnante
- nada mas...
- Espera...¿ Acaso estabas desnuda? ¿ Fuiste desnuda al cine?
- si
- ¿ fue contra una pared, supongo...
- contra un poste con la luz iluminandolos.

- Eres toda una cajita de sorpresas...¿ sabes? tengo deseos de tocarte...he tenido deseos de hacerlo desde que entraste por esa puerta con tu carita de colegiala

- Ni te atrevas- Ella se habia sobresaltado

- Acaso quieres que me quede quieto después de lo que me has contado? he notado tu rodilla asomando por tu falda y no puedo dejar de pensar en otra cosa, si no te toco voy a convulsionar ...e inmediatamente puso la mano en su rodilla derecha de su pierna cruzada... te deseo , agregó con voz susurrante

- Creo que has bebido demasiado. sera mejor que me vaya

- Acaso, no me deseas tu a mi tambien? Acaso no fuiste tu quien llamó por lo de la galeria de arte? No eres una boba, sabes que eres buena en lo que haces, no me necesitabas. Tu me llamaste por algo. Me contaste esa historia de tu y tu noviecito en la playa porque querias excitarme y mira lo has logrado.
Arrastró la mano de ella y la colocó sobre el pantalón abultado ahora por una erección temprana.

- Voy a gritar. Leandro, te juro que lo haré. Sus ojos se habian puesto humedos como de animal herido.
- No te hagas la santa...a ti te gusta este juego tanto como a mi...el sexo, los lugares públicos, estar al límite. Eso lo decia mientras tomaba su muslo tibio entre su mano caliente.

- Suéltame, por favor. Suéltame o grito- su voz era casi un sollozo, aunque la mano ocupada con el miembro de el habia perdido resistencia.
- Intentatalo y se acercó para besarla...se que no lo haras

de pronto un grito agudo salió de su garganta, era un grito que desgarraba, parecia salir de dentro de ella, su rostro transfigurado, su cuello tensado... mantenia los dientes apretados y el grito heria el silencio acompasado, de la pizzeria. Siguió gritando asi, como una enajenada. El la soltó asustado. La gente y los mozos veian la escena y ella seguia asi gritando ignorando la vergüenza que sentia el, ignorando la vergüenza propia...siguio gritando hasta que estuvo lejos de sus manos.

- ¿¡ ¡ que te pasa, estas loca!!? - ledijo al salir a la calle

- me voy a casa...dejame ir...- habia retornado a su cara inexpresiva

-vete, Anda , largate , pero te garantizo que asi no vas a llegar a ninguna parte...estas demente ¿ me oyes?el gritaba desde la vereda- estas demente y si sigues con ese juego de provocar hombres te va a ir muy mal.
- eso ya es una promesa - murmuró ella para si misma mientras tomaba el taxi de vuelta a casa.






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