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El loco pastillita

La resaca de lo vivido me trae al recuerdo, cuando aun trabajaba y era una doctorita con cara de inocente en el pueblo "X". Recuerdo el mediodia soñoliento, mirando a la plaza desde la ventana del consultorio, quitandome los zapatos a ocultas y oliendo uno que otro aroma a provincia. Siempre recordare ese periodo de mi vida, como la grieta que abrio mi deporesion actual y la hizo entrar para siempre en mi vida. Esos dias de soledad, esperando una llamada de larga distancia. Esas tardes haciendo planes en el aire. Esa infelicidad que ahora ya no parece tan mala.

Yo era la unica medico mujer y joven por esos lados del mundo, trabajaba de sol a sol y aunque tenia pacientes adorables, tenia tambien mis "clientes estrella", uno de ellos era el loco pastillita , que siempre venia pidiendo alguna pastilla para el resfrio, para la infeccion urinaria o cualquier enfermedad que el hacia parecer grande y dolorosa. Recuerdo su cara lastimera, su voz de suplica, su mano nerviosa y humeda al darme las gracias. siempre viniendo sano y fingiendo sintomas inexistentes. Pobre hombre, si yo no le daba, vendia algo de la casa y se conseguia una receta para comprar mas antibioticos, mas analgesicos, mas jarabes. A veces me cargaba la paciencia y le indicaba inyecciones, para que dejara de venir cada 15 dias, pero el hombre se desmayaba a la sola visualizacion de la aguja, solo podia recibir pastillas " soy alergico" gemia luego. Era todo un caso el tipo.

Hablando con su esposa me habia enterado que su afan por la enfermedad llegaba a limites de locura, se tomaba los anticonceptivos de ella, se tomaba los jarabes de su niña, habia incluso llegado a llevar a la niña por consulta pediatrica del hospital vecino y sacar medicamentos y jarabes que a las finales terminaba ingiriendo el. Su relato me dio lastima, pero luego curiosidad. Me hablo de que su marido era un celoso patologico, que la seguia, celaba y hacia escandalos incluso si hablaba con otras mujeres, que " el" era el causante de sus infeccciones urinarias seguidas " porque doctorita, este hombre no deja de meterme la mano, bajo la falda, me toca y me toca hasta que ceda, imaginese Ud. sus manos cochinas de limpiar la escuela, me las pone encima y a veces lo hago hasta sin ganas, como lo detesto..." Yo la escuchaba con cierta incredulidad. Ese hombre con cara de moco no podia ser el maniatico sexual que ella me contaba con lujo de detalles, no podia ser el celoso violento, el psicopata...no, era demasiado temeroso, demasiado bueno, demasiado...triste.

tanto molestar por sus problemas urinarios, el loco pastillita consiguio una referencia al Hospital Central para su tratamiento...jamas nos llego el informe, pero el juraba y rejuraba que estaba esperando fecha para operacion y que le habian indicado untratamiento previo a base de " ciprofloxacino" hast que hubiera fecha...efectivamente venia con una receta firmada, pero ese cuento siguio por seis meses, yo sabia que a pesar de todos los retrasos que pudiera tener el seguro social con las referencias de pacientes, no podia ser tanto, llamamos a la Gerencia...nadie sabia nada. Si yo le negaba las pastillas se las conseguia por el MINSA y luego venia por mas. Llego el dia que me canse de tratarlo bien, de tenerle lastima, de consentir sus locuras, se metia al consultorio, lloraba por una cita, me esperaba en la puerta...carajo, me estaba volviendo loca!

- Esta bien Sr. Agustin, cual es su problema?
- me arde doctorita, Ud sabe lo de siempre, me arde el conducto


Si, ya lo sabia...siempre venia diciendo eso y yo ya ni lo revisaba. El conducto, era el pene y cuando tienes 20 pacientes encima, lo ultimo que quieres es revisar a un hipocondriaco que finge problemas urologicos. Pero ahora era diferente. Lo revisaria y le daria una leccion, estaba segura que no tenia nada.
- Mire, solo le voy a dar las pastiilas previa revision, Ok? Porque esta afeccion esta durando mucho, es imposible que le arda tanto, con todo los examenes negativos.
- Dra- se sonrojo- ahora no puedo tengo que ir al trabajo, puedo regresar mas tarde?

( sabia que no volveria, ningun hombre quiere que le revisen esa parte de su anatomia, especialmente si el medico es mujer. Ademas cuando lo hago, siempre lo tienen tan pequeñito por la verguenza, que hasta da pena desplegarlo...es tan humillante ese examen, no soy hombre pero puedo sentir su fragilidad ante la mujer que vestida de blanco ahora luce mas grande que ellos, con toda su decendencia literalmente entre las manos)
- esta bien, vaya a su trabajo.

ya me habia olvidado de el cuando 5 horas mas tarde alguioen tocaba la puerta. Yo estaba sola en el segundo piso, con los pies descalzos en el calor de Noviembre.
- Pase
era el hombre con su cara de humilde...Drta. ya saque cita, puede examinarme?...Ni modo, tenia que revisarlo. Paso a la camilla, con su cara sudorosa y mordiendose el labio.

me puse los guantes y le dije , listo?
-si.........
Ahi estaba el tipo, con su cara de oprimido por la sociedad, de abandonado por el destino, leyendose en sus ojos que habia nacido un dia en que Dios no solo estaba enfermo, sino en cuidados intensivos...me acerque con delicadeza, no queria hacerlo sentir mal, el examen seria rapido, veria si habia alguna infeccion con apariencia de trasmision sexual y listo,
no tema Sr Agustin...estaba siendo lo mas profesional que podia...pero solo me sirvio para quedar echa polvo ante la vision de su tremenda ereccion. No podia creerlo, no solo era una ereccion, sino una efusion de descarga...el tipejo se habia ido a masturbar y ahora estaba casi chorreando delante mio. Le vi la cara, estaba transfigurado, su mirada era fria, inmovil, su cara hecha piedra, parecia un asesino blandiendo su arma ante mi. No habia ninguna patologia evidente. El se lo toco y me lo mostro, mire aqui me arde, dijo replegando el prepucio, con toda la desfachatez que podiua caberle en el cuerpo.

Yo estaba alli sola con los guantes esteriles en la mano y tenia 3 opciones:

1. Quitarme los guantes y abofetearlo con ellos por pajero y maniatico.

2. Revisarlo y meterle una sonda gigante con yodo concentrado para matar el minimo espermatozoide que pudiera estar olisqueando fuera de " su conducto" y asi dejar al maniatico sin decendencia para siempre.

3. Quitarme los guantes-...., tomar el miembro entre mis manos ..., acercarme lentamente y ...apretarlo con los guantes de latex, imitando un nudo de ahorcado hasta castrarlo por estrangulamiento.

Evalue las tres ideas en 5 segundos, pero luego volvi en mi al darme cuenta que a esa hora todo el centro medico estaba vacio, era hora de almuerzo... Hice el fingimiento que me enseñaron en los años de facultad: Acomode mi mejor cara inexpresiva y le dije
_ Vistase, Ud. no tiene nada.

Volvi al escritorio...el tipejo se tardaba en vestir, por un momento temi lo peor. Pero al final salio y se sento en la silla con la misma cara de imbecil de siempre.

- Retirese- le dije- y pase esta tarde a admision para recojer su referencia al Hospital Central.

- me va a mandar a urologia de nuevo...Gracias doctori...

lo corte en seco
- Su referencia es para siquiatria. No se le otorgara ningun tratamiento, hasta que no llegue el informe medico. Buenas tardes.

El se quedo idiota y yo sali del consultorio, pensando que aquellos hombres de apriencia inocua, con mirada de perdedore son los mas probables de hacerte daño. Mucho daño.
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