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Mi cuento del sabado

Era la reunion quincenal en el instituto y habia amanecido soleado. No tenia ninguna excusa para faltar, los niños se habian marchado de excursion y ya no podia seguir faltando a las terapias.
Lo que pagaba su marido era un lujo y el Dr. Peralta era bueno en lo suyo, nadie lo podia negar. A pesar del dinero escazo para los gastos usuales, el habia decidido gastar esa obscena suma en el siquiatra, porque se habia cansado que ella anduviera consumiendo los medicamentos de la farmacia sin ninguna prescripcion; ella estaba por llevarlos a la quiebra a causa der sus multiples dolencias que ciertas o inventadas, ya no importaba mucho, hacian que consumiera todos los analgesicos disponibles en el mercado y cada vez mas caros.

Esa compulsion por los medicamentos habia iniciado a muy temprana edad, cuando los mejoralitos resultaron ser los mejores caramelos de la escuela primaria y cuando aprendio a tragar pastillas grandes porque odiaba el sabor de los jarabes. Luego los dolores propios de la menstruacion hicieron que se volviera adicta a consumir pastillas cada 8 horas y luego cada 6 horas, hasta no llegar a sentir ningun dolor o nausea provocados por la maldita regla.
Habia descubierto que las pastillas eran un milagro de Dios!

Posteriormente las cefaleas propias del stress de la universidad hicieron otro tanto y aprendio a probar los analgesicos mas variados, las combinaciones con cafeina, los calmantes para dormir y por si fuera poco alguno que otro antiacido para evitar los insoportables dolores propios de la enfermedad ulcerosa que le habia sobrevenido tempranamente.

Ariana no solo conocia, cuales eran los mejores analgesicos, antiinflamatorios y antiemeticos, sino que sabia a que hora era su efecto pico y como podia mezclarlos para burlar sus cada vez multiples dolencias.
Finalmente se habia casado con un farmaceutico, lo habia dejado con la boca abierta de todo lo que sabia sobre quimica y medicamentos en la primera cita; ella era solo profesora de inicial y sabia mucho mas que el sobre farmacos y revisiones de internet sobre nuevos analgesicos, lo que constituia otro de sus vicios de 8 a 8.

Pablo su marido, era una de esas personas ordenadas, limpias y que agradaban a todos, a ella le habia encantado su olor a medicamentos en la camisa cuando lo conocio, a pesar que nadie mas que ella lo percibiera; le parecio una persona excesivamente saludable para oler asi y por eso le intrigo saber mas de el y aceptarle la cita. El matrimonio fue a los seis meses, ambos estaban en esa edad en que la soledad hace que no pongas muchos remilgos a la persona con quien deseas unirte, solo deseas alguien con quien dormir y que te acompañe al momento de cenar o ver alguna pelicula. Tal vez no habia sido amor precisamente, pero era lo mas parecido y eran felices, una linda casa con jardin, dos pequeños, miembros del Rotary Club de su comunidad. Sexo dos veces por semana. Era un matrimonio modelo, el amor habia sido reemplazado por la convivencia silenciosa. Pero el problema de su adiccion a los medicamentos habia comenzado a preocupar a Pablo que decidio cortar el problema de raiz antes de que ella lo llevara a la quiebra probando nuevas drogas. Pero apenas si iba a las reuniones, ella amaba los medicamentos pero no a los siquiatras, eso la aterraba.


En el grupo de apoyo, habian toda clase de personas con diversas manias. Cleptomanas, Ludomaniacos e incluso cibermaniacos. La dinamica del grupo era sentarse en un doble circulo alrededor del Dr. Peralta y hablar de su problema, aceptando lo que se era y analizando cuando y como comenzo y si creia podria superarlo. En general las sesiones eran aburridas, todos sabian que nadie abandonaria su mania, que tendria que vivir con ella y ser fuerte a diario.
Laura, la cleptomaniaca contó que habia empezando en la adolescencia robando cosméticos y pañoletas en las tiendas, pues no podia evitarlo; luego en la casa de sus amigas y asi hasta que necesitaba un "souvenir" de cada casa, hotel o tienda que visitaba...le era necesario hacerlo, a pesar que podia perfectamente comprarlo. Era como un reto de astucia el hacerlo, aun no aceptaba que fuera una mania, porque ella se daba cuenta que lo hacia y que le provocaba placer burlar la seguridad, sentia que podia evitar su obesesion por robar cosas cuando quisiera, por eso no era un problema...Con Laura el Doc se habia quedado un buen rato discutiendo, ella jamas aceptaria que estaba loca...como todos los del grupo.

Eran unas reuniones aburridas y ella habia llegado tarde. Se sentó al lado de Manuel el afroamericano del grupo, que le comentó que se habia perdido de la confesión de zoofilia de Julian, el ex soldado obeso y de ojos celestes que se sentaba al frente. Dice que habia sido divertidisimo cuando contó que a veces le resultaba imposible llegar a las ancas de los caballos de la caballeriza porque eran muy altos y se habia ideado incluso un banquito para terminar su faena. Ariana miró al tipo gordo y se admiró que el fuera zoofilico, especialmente con esa cara dulce que tenia, siempre pensó que el estaba alli por alguna manía relacionada con la comida y no con la carne de equino.

Manuel, quien le contaba esa historia, era un tipico negro americano, algo bullicioso y burlón. El estaba alli por su mania con los juegos de video desde que era pequeño. En algun momento habia llegado a ser el campeón en todas las categorias, pero ahora no podia dejarlo, lo habian retirado de su empresa porque no podia concentrarse en nada, habia dejado de ser el ingeniero mas productivo de Intertec a una especie de jugador compulsivo de cualquier juego de estrategia por la red. Tenia que dejarlo, lo sabia, por eso asistia a terapia...mientras tanto se limitaba a jugar el tetris desde su celular mientras esperaba que terminaran las charlas.

Ariana se habia quedado impactada con lo de la zoofilia de Julian, que raro que perteneciera al grupo. De seguro habia sido una exposición brillante, que lata haber llegado tarde! Ahora todos se dormian escuchando a Laura, la secretaria, como discutia diciendo que lo suyo no era mania, solo un ardid para demostrar que las demás personas eran tontas para cuidar sus bienes y ella solo aprovechaba su estupidez para demostrarles que ella podia ser mas astuta.

La proxima era Ariana y tendria que hablar de su mania por las pastillas de colores y de que su marido la habia amenazado con el divorcio si no asistia a las terapias. Tendria que contar que era la unica hija de un par de casi seniles personas que tenian una centena de medicamentos que ella veia tomar mañana, tarde y noche y que por eso jamás le había parecido raro el que alguien tomara pastillas para calmar algun dolor en vez de aguantarlo como un salvaje de recursos primitivos. La tecnologia habia inventado las medicinas y no podia ser malo tomarlas, el verdadero problema no era su mania, sino el sentir siempre dolor corporal, en cuello, hombros, piernas, etc y que los médicos le recomendaran yoga para calmar algo real y constante que asumian era porque "eres una persona estresada con inadaptación familiar".

De seguro el grupo se aburriria con su relato. Terminarian durmiendose y de nuevo el Dr. Peralta le diria que debia aprender a tolerar el dolor y a no recurrir tan rápido a los medicamentos. Que su esposo habia estado asustado un buen tiempo pensando que podia tener un cáncer a los huesos y que ahora que sabia que lo suyo era solo mania por tomar las pepas estaba perdiendo la paciencia, que ella sin esas terapias podia perder no solo su matrimonio, tambien a sus hijos sino modificaba su actitud. Y lo peor, todo esto lo diria el maldito Doc en público, hasta lograrle una lagrimita, como lo hacia con todos sus pacientes, que terminaban prometiendo que nunca mas lo harian Doctor...hasta la proxima reunion.

Cuando le tocó el turno, alzó la voz que salió con cierto timbre agudo y empezó:

" Mi nombre es Ariana Rincon y soy una sucia "

Se oyó un murmullo generalizado...


-" Querras decir que tienes un problema con la higiene , Ariana, que te sientes sucia y deseas estar siempre lavándote las manos y eso se llama compulsión..."

- " no, lo que digo es que soy una sucia. Que me gustan los juegos sexuales, que me agrada que me azoten y todas esas cosas que están prohibidas"

El doctor Peralta se quedó mudo. Los demás habían despertado, incluso Manuel habia dejado el Tetris, esto se ponia bueno...habia logrado su objetivo: Captar la atención. Antes que el doc volviera a hablar ella continuó...

-"...me agrada hacerlo con desconocidos, no con mi esposo, a veces sueño hacerlo con el que nos trae el pan o con alguno que otro encuestador que pasa por la casa...me agrada que me digan lo sucia que soy y lo mucho que les agrada hacerlo conmigo..."

- " ¿ Amas a tu marido Ariana? "- era Laura la cleptómana que ahora habia adoptado un rol de terapeuta via correspòndencia.


- " si, lo amo; pero eso no tiene nada que ver. A mi me gusta jugar juegos sucios que a el lo ruborizarian o harian que me deje..."

Todos ahora querian hacer preguntas, el Doctor Peralta estaba callado con el expediente en la mano... tratando de revisar si algun familiar habia mencionado que Ariana no solo era farmacomaniaca, sino tambien ninfómana.

- " ¿ por que no hablas con el, a lo mejor a el tambien le gustan esos juegos?"
- " ¿ que tipos de juegos te gustan? "
- " Imitas a las actrices pornos? "
- " te gustaria ser prostituta? "

Todos ahora se atropellaban por hacerle preguntas indiscretas. Esta ultima pregunta la habia hecho una señora de la segunda fila, pero le pareció igual de chocante. Se habia metido en camisa de once varas por hacer una bromita, ahora ya no podia echarse para atras, todos estaban atentos y ella era la estrella del talk show del Dr. Peralta.


- " no hablo con mi marido acerca de eso, porque se que no lo entendería, es muy celoso y ha sido mi primer novio, pensaria que el querer hacerlo con otros tipos o de otras formas significa que soy una mentirosa y que extraño otras relaciones inexistentes"

-" tipos de juegos?...Bueno disfrazarme, ir a bares de solteros, bailar con dos tipos a la vez, hacerlo en publico, que me azoten, que me hablen sucio, ya saben , lo prohibido..."

- " Te gusta azotar, hacer sufrir? "- esta vez era Julian el zoofilico, le brillaban los ojos, parecia que tambien le gustaba ser castigado.
- " no; solo me gusta que me azoten. No me gusta llevar el control, solo quiero que lo hagan conmigo y me hagan sentir sucia ya lo dije..."


No sabia como continnuar, se lo estaban tragando todito...

Hizo una pausa, Ariana era ahora del color de una manzana, sus pequeños ojos intentaban mirar a quien hacía la pregunta pero inmediatamente la desviaba, su cabello lacio caia sobre el rostro haciendola parecer lánguida y hermosa. Una bella enferma sexual, una apetecible pecadora.

- "... jamas he visto una pelicula porno, si a eso te refieres. No tengo idea de que harán esas mujeres, todo lo hago por instinto... Me gusta el sexo, me gusta saber que tan sucia puedo llegar a ser, ahora se que no hay limites...ya no puedo evitarlo, por eso pienso que es una mania, no Doctor?"

el Dr . Peralta asintió inconscientemente.

- " y si...alguna vez he pensado en ser prostituta...solo que me falta cuerpo"-- Ariana era delgaducha y pálida, probablemente con ropa de puta desapareceria como un costal de huesos.

- "¿ Amas a tu esposo?"
( joder esa pregunta ya la habian hecho, porque no estaban atentos? Miro en la direccion de quien la preguntaba, pero ahora era de un hombre al fondo con cara de cocainómano)


-" Ya dije que si, amo a mi esposo eso no tiene nada que ver con mi mania- expliqueselo Doctor- la mania es algo independiente de las otras personas"

El Dr. peralta estaba absorto, viendo como finalmente el grupo de apoyo tenia participación masiva. Anotó mentalmente que se necesita un paciente con un problema interesante por sesión para poner sazón a las reuniones, la verdad a él tambien le molestaba tener que discutir con un paciente mientras el resto solo observaba como inútiles convidados de piedra.

El cocaimano arremetió de nuevo antes que el Doc despertara de sus ensoñaciones.

- " ...si amaras a tu esposo no buscarias otros hombres, si lo amaras le compartirias tus frustraciones respecto al sexo, porque esto es claramente un caso de frustración y por eso quieres probar con otras personas el orgasmo que no te puede dar tu marido. Además, eso de que quieras que te castiguen, ya es un problema de culpas, te sientes puta y te sientes culpable por sentirlo, quieres que te castiguen porque no sabes como limpiar tu alma..."

( Alma??????? Joder! este tipo habia perdido la perspectiva, de seguro ahora me diria que busque en la Biblia, porque hasta Maria Magdalena habia sido perdonada...esto habia llegado demasiado lejos lo iba a mandar a la mierda...)


pero el cocainomano continuó...

"No necesitas estas terapias Ariana y tu lo sabes...lo tuyop es falta de autoestima, falta de amor propio, falta de amor..."

La miro con sus ojos enrojecidos de drogadicto recuperado y a ella le pareció que odiaba a ese adorable ángel marihuanero.
El reloj de la sala dio las 5 de la tarde, el tiempo se habia acabado
La sesión ha terminado- anuncio el Dr. Peralta- "Ariana, espero que el proximo viernes hablemos de tu verdadera mania, no quiero pensar que tambien fabulas..."

Fabular...jaaaa...Ariana se fue de alli rápido y llegó a un parque donde se agarró el estómago por la carcajada, todos se lo habian creido, incluso al Doc le habia quedado la duda , estaba segura de ello. El cuento de la sucia Ariana los habia conmovido y tenia mas material, podia contar sobre su adolescencia, sobre la universidad, sobre las orgias, los disfraces...Y todo esos consejos? de donde habian salido? Vaya que la gente es idiota, incluso Laura la cleptómana...se moria de la risa, todos se impactan por lo mas sucio que llegue a los oidos y ella tenia la exclusiva, estaba en sus cinco minutos de fama. No podia contener la risa. Se llevó las manos al rostro, estaba mojado...hace dos cuadras que estaba llorando, se sentia deshecha.

Malditas reuniones de psiquiatras, al final siempre terminas diciendo una parte de la verdad- pensó y echó a andar.
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