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Vuelos

El olor a la libertad, es una fragancia afrodisiaca, te suele enredar en los cabellos de algun destino y hacer trepar por la piel de alguien. El olor a la libertad es siempre erogeno y extraño.

Me he revolcado en montones de hojas secas, abrazada del recuerdo mas lejano que tengo del mundo, me he solazado en su palabra hueca, en el silencio que ha sabido decir mas y he respirado esa fragancia de incienso de los cigarrillos negros. He absorbido de su filtro dulce el sabor de un beso y en medio de la fumarola blanquecina he recordado con nostalgia a los personajes de mi infancia, sentados en torno a la mesa hablando del pasado con los ojos cerrados.

He recordado los poemas de mi padre y las canciones de mi madre, mi risa cuando todo era facil...En el humo de los cigarrillos he visto las sombras del pasado acercarse y no me ha dado tristeza el poder volver a mirarme, delgada y con los ojos tristes mentalizando algun sueño de oriente. Me he visto como era antes, fragil, feliz y honesta. Que torpeza el crecer! Que torpeza el perder la libertad y hacerse esclava de la melancolia.

Ayer he vuelto a sentir el aroma de la libertad, mientras fumaba cigarrillos dulces bajo la lluvia incesante. He vuelto a sentir la libertad cuando he pasado el tiempo al lado de alguien sin tener que decir nada. Me he sentido libre en una danza conmigo misma. Y libre por no tener que fingir que estoy comoda, por poder volar a tiempo.
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