Ir al contenido principal

De Vuelta a Mi

Que placer volver a mi! Regoderame en paseos largos por las calles desiertas, tomar helados y cantar en voz alta. Que placer haber vuelto, haberme encontrado, cuando todo parecia en tinieblas, cuando la culpa y el remordimiento hacian mella en mi. Poder volver a leer un texto interesante, retomar mi novelilla impublicable no apta par el morbo de los bloggers y volver a escribir. Que placer volver a usar zapatillas comodas y salir sin maquillaje a la calle.

He vuelto a mi, limpia de cualquier deseo impuro, ya no me miento mas...y ese ha sido el primer paso para volver a sonreir.

El sabado hablaba de peliculas con un cinefilo frances, que maravilla de charla, me entere que el cine ruso es uno de los mejores y que el cine argentino en Latinoamerica es tambien pujante. hablamos de libros y de culturas...que charla mas comoda y carente de cualquier escudo, sin estar a la defensiva le pude contar que soy de esas personas que aman las peliculas con finales que no son felices, que adoran quedarse con la miel en los labios. Que buscan en las lineas de las manos de otros su propio destino. Fue una charla honesta y de grandes silencios, porque asi es como debe ser una conversacion agradable: en donde los silencios no sean incomodos, sino un placer compartido.

Tal vez sea uno de los tipos mas atractivos fisicamente que he logrado ver y lo deje ir. Porque asi deben ser las grandes relaciones, dejar ir, no intimar lo suficiente como para que el recuerdo quede intacto y las hipotesis de lo que pudo haber sido sigan flotando en el aire, como un " tal vez" que no duele, sino que acaricia.

Me doy la bienvenida, porque he vuelto!
1 comentario

Entradas más populares de este blog

"El VIAJE"

Muriel subió al bus con la ropa suelta para viaje, con la almohada pequeña para apoyar el cuello el resto de la noche y con el antifaz oscuro, por si encendían las luces del pasillo durante su sueño. Sería un viaje largo y cansado, aunque no era el primero de ese largo año viajando por el país; si tuviera dinero, me ahorraría 15 horas de viaje con un boleto de avión- pensaba ella con su pesimismo habitual.

Subió última al bus y todos se la quedaron viendo, por su indumentaria rara de polera suelta y pantalones de pijama, la almohada, la botella de agua mineral y el bolso que se desparramó con discos y hojas sueltas por el pasillo, al subir. La terramoza vestida con minifalda y pañuelo al pecho, la ayudó a comodarse en su asiento al lado de un tipo obeso de labios pequeños. La reprendió con una fría amabilidad por su retraso en subir.

El hombre del asiento vecino apenas si la saludó cuando ella se sentó a su lado, entretenido como estaba mirando por la ventana a la gente que se despedía …

Poniendo el Pecho

Lo peor que me pasó llegada la pubertad no fue la menstruación, fue tener que usar sostén. Eso acabó con la libertad de mi cuerpo, fue el primer símbolo de que yo era una mujercita que debía ocultar su crecimiento.
Las demás niñas hablaban de que usaban "formador" y yo no entendía la palabra, que la relacionaba con algún aparato de ortodoncia. Creía que a mi jamás me pasaría eso; pero un día mis pechos empezaron a crecer y dos botones asomaron tímidos bajo la blusa escolar, sin que yo pudiera hacer nada al respecto. Quise usar camisetas, frotarlos para que los pezones no estuvieran puntiagudos, pero nada daba resultado; del tamaño de dos chapas de coca cola, mis pechos empujaban por ver la luz. Yo me mantuve terca en no usar nada debajo de la blusa, pero los muy canallas seguían creciendo. Lo peor de todo: Dolían.

Si, recuerdo ese roce doloroso contra la camiseta escolar y mojarme con agua fría en las noches, para que dejaran de doler por el roce contra la ropa. Finalmente ten…

Olor a hembra

Hoy recordé a qué huele una mujer...Me refiero a una mujer normal...sin perfume, sin artefactos, sin nada. Que perturbador. Millones de recuerdos vinieron a mi, allí desnuda bajo la frazada tibia, la sábana enrrollada en los pies, inmóvil con las manos en el vientre, esperando como un capullo. Como alguien muerto.

¿De dónde sale ese olor? Me pregunté. ¿Emana de su cuerpo, su pecho, su piel? ¿No lo calman el jabón, el perfume ni las cremas? ¿Puede ser tan imperceptible como intenso? Algo a lo que te acercas y te marea, te tumba de la impresión de no ser ningún olor conocido.

Trato a diario de cubrir mi olor, me avergüenza, pues me identifica. No creo que hieda, es más alguno que otro hombre ha comentado que mi olor natural es rico..delicioso según el más poético. Un olor que aguarda aquí cerca del cuello, en la nuca, por los hombros. Un aroma de mujer que me va cubriendo como un disfraz invisible, mientras aguardo al acecho. Un perfume tuyo, exquisito- dicen con ensayada destreza.

Yo ento…