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Alas de Mariposa

La noche que entró esa mariposa a casa, era fresca y de inicios de Otoño... llena de luz blanca en las habitaciones de techos altos...Llena de ese aroma a café y a flores marchitándose... Llena de todo como siempre, pero vacía de las cosas que durante un buen tiempo me solían hacer bien.
Yo sentada frente al computador encendido, divagaba en sueños tontos y fotos a blanco y negro... cuando la vi posarse en la pared como un extraño mensajero... y me acorde de él ...con ese extraño presentimiento de que estaba mas cerca de lo que yo misma creía.
Probablemente ya nos habiamos visto antes, su presencia habia estado dentro mio difuminanose en olas de colores y palabras musicales... Su acento extraño ya susurraba secretos a mi oido y a pesar de no habernos visto nunca, podia sentir por él mas cariño y fe ciega que por ninguna persona cerca mío.
La mariposa entró con alas enormes y colores de fiesta, se abrazó al tubo fluorescente y permananecio alli el resto de esa madrugada, en que yo supe que mucho mas allá de cualqueir anhelo previo, ya existía una persona pensando en mi como yo en ella. Una persona de carne y hueso, enviando mariposas a mi madrugada de solitaria insomne.
El presentimiento surgió de nuevo en mi pecho, un agitar de alas gigantes movía el alma dentro de su envase y me decía que él estaba cerca... Pero ¿quien era el?... En realidad, podía ser cualquiera, solo tendría que confiar en el instinto y ese infame destino que muchas veces ha sido mi propio verdugo. ...Fue entonces que lo vi y lo reconoci al instante... Era el... rompiendo lo cotidiano... amaneciendo conmigo y para mí... Su paso era lento y pausado entre cada línea escrita de tildes y diéresis...pude reconocer su voz en las palabras entrecortadas y de signos de interrogante... Supe que era él y me lancé a desvestirlo de las mentiras usuales..., me lancé sobre él sin el pudor de querer ser buena siempre..., me lancé sobre él , es todo.
Sobre mi cabeza la mariposa abrazaba la luz blanca, aferrandose a ella como a su propia vida ...Y yo me aferré a él...a esa luz que no lograba descifrar...a ese él...mil veces soñado y que ahora estaba enfrente mío...Escribí hasta lograr convencerlo, hasta hechizar al personaje y volver real a la persona y...fue aun mejor de lo que esperaba.
En esa soledad de luces encendidas, de vientecillo tibio agitando las cortinas, en esa madrugada en que me abandoné a mi misma, lo hallé a él como yo, a la deriva... naufragando en una soledad mil veces conocida...y mil veces rechazada sin éxito...
Y subimos a tejer estrellas, a razgar noches oscuras, a pintar nuevas mariposas... y nos entregamos, como se suele entregar solamente, el que vive en abandono. Aquel que no hace preguntas sobre el ¿qué? y el ¿para qué? ...que no divaga en observaciones inútiles, que no inventa escudos.., nos entregamos como hacía tiempo ya lo habíamos soñado... saltando sobre las palabras sobrias, chapoteando en algun deseo... Y mi boca se abrió a él deseosa.., mis manos se sujetaron del pequeño texto ...y escribí como alucinada.., mientras la ropa iba cayendo y la carne tomaba su lugar en el blanco escenario ... La piel quedó con el olor de canela... con el vientre pálido..., con los muslos encendidos y lo sentí vivo....Vivo dentro mío...Mas vivo que en cualquier sueño.
Y vana mariposa, al despertar de mi ensueño solo tú eras, el mudo testigo de mi dulce desenfreno.
Para Mi Señor De Badajoz
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